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Llevábamos muy pocos días en Ecuador y ya habíamos recargado pilas. Tras visitar la ciudad de Guayaquil, los días que habíamos pasado descansando en las playas de Montañita nos habían devuelto las fuerzas y ya andábamos de nuevo con mil ganas de seguir recorriendo Sudámerica con la mochila a cuestas. Por delante, los mayores atractivos de Ecuador, ese pequeño país repleto de grandes estribaciones volcánicas que lo convertían en uno de los más bellos que recorreríamos. Nuestra siguiente escala, la ciudad de Cuenca, la que dicen más bella de todo Ecuador y con un pasado colonial apasionante. Todas las escalas que hicimos durante aquellas semanas de ruta por Ecuador quedan reflejadas en todos estos artículos que os dejamos a continuación:

Ruta de viajefilos. Un mes recorriendo Ecuador y el archipiélago de Galápagos

Lunes, 10 de abril de 2017. Cuenca-Baños.

De nuevo tocaba bus y de nuevo el dilema de elegir. Evidentemente, los días de duración del viaje son finitos y en este caso renunciábamos a Riobamba, cuyo principal atractivo era emprender la subida al Chimborazo, el volcán más elevado de Ecuador y también el punto de la tierra más alejado del centro terráqueo ¿curioso no?.

También nos quedamos con ganas de viajar hasta Alauasi y tomar el famoso tren de la Nariz del Diablo, ése que en un tramo de 12 km zigzaguea hasta las alturas andinas. He de decir que esta segunda opción nos pareció muy turística y la tuvimos menos clara desde el principio. La decisión final: llegar hasta Baños del tirón y allí aprovechar dos días completos para explorar la abundante riqueza natural del área. Suponía dar un salto en el país y meternos las ocho horas de bus de un tirón, pero estaríamos ya muy cerca de Quito.

Sobre las siete y media salimos en taxi hacia la terminal terrestre. Allí, sin reserva previa, compramos el billete de bus con Amazonas, la única cooperativa de buses que hace el trayecto directo de Cuenca a Baños. La tarde antes llamamos para confirmar los horarios, suelen cambiar con relativa frecuencia y de hecho, no se correspondían con los dados en la oficina de turismo. Desayunamos en la misma estación, donde hay un montón de pequeños locales que preparan comidas.

Nos subimos al bus, viejo y destartalado y en el que tan sólo somos 6 pasajeros. Pero aquello de expreso y directo sería en otros tiempos. A cada momento realiza parada y va recogiendo gente en la carretera. A las dos horas, llegamos a Cañas y bajan más de 20 personas… Al menos el paisaje resulta cada vez más atractivo. Atravesamos valles y montañas de verdes infinitos, muy parecidos a los que podíamos haber visto en Asturias. La carretera se encuentra con numerosos tramos en reparación por culpa de desprendimientos.

Son las doce y media cuando llegamos a Alauasi. Otra breve parada y seguimos camino. Sobre las dos, nos damos cuenta de que no habrá descanso para comer. Preguntamos y nos lo confirman. Al menos pedimos que pare un momento para el baño, llevamos 5 horas sin bajar y el bus no cuenta con servicio. Se detiene en una gasolinera cinco minutos, muy cerca de Riobamba.

A medida que subimos hacia el norte, la gran Sierra Central de los Andes ecuatorianos se plaga de enormes volcanes que pugnan entre sí por hacerse un hueco. Sus fértiles balsas, aún la de los más activos, aparecen vestidas de campos y terrazas de cultivo. Los pobladores de los pequeños pueblos que cruzamos, obstinados durante siglos en no abandonar los peligrosos lechos sobre los que descansan, visten y viven de modo tradicional. Poco a poco nos vamos acercando a Baños.

Sobre las cuatro de la tarde, unas siete horas después de salir, llegamos a nuestro destino. Teníamos reserva en el Hostel Cañalimeña y hacia allí nos dirigimos, tras bajar, por fin, del maldito bus. Si malo es sufrir los discos de grandes éxitos en los transportes, peor puede ser cuando llevan televisión. Nos tragamos, en duermevela entendámonos, tres películas: dos sobre enfermedades terminales, en una de ellas el protagonista fue un niño, y una tercera sobre un Asperger musulmán que quiere conocer al presidente de Estados Unidos. ¡Nos escapamos empezando la cuarta! Nunca más…

Y recuerda, si viajas a cualquier parte del mundo, pero mucho más a Baños, ¡no olvides contratar un seguro de viaje! Hablamos de canopy, rafting, bicicleta de montaña…

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Ciudad de Baños de Agua Santa

Destino estrella de la Sierra Central desde donde parten multitud de rutas de senderismo, circuitos para practicar en bicicleta de montaña, a caballo, en quads y en general, un entorno rico en posibilidades al aire libre. El enclave atrae, por supuesto, a mucho turismo mochilero ávido de emociones fuertes, actividades que se ofrecen por doquier en las empresas de la ciudad. La cercanía de la cuenca amazónica en Puyo y la caprichosa orografía dibujada por el volcán Tungurahua, activo desde 1999, ha dotado a la zona de toda suerte de posibilidades en lo que a deporte de aventura se refiere: rafting, canopy, barranquismo, puenting…

Y es tal la oferta y variedad, que salimos del Hostel de inmediato, nos conectamos mientras comíamos y dedicamos la tarde a explorar todas las posibilidades. Al final nos metemos a preguntar en una de las muchas empresas, Wonderful Ecuador, y el muchacho, por el simple hecho de informar sin tratar de vendernos, nos convence. Alquilamos con él las bicis para realizar mañana la Ruta de las Cascadas.

La Ruta de las Cascadas es una de las más típicas rutas desde Baños. Son unos 24 km que llevan entre 2 y 4 horas. El recorrido, nos aseguran y así lo hemos leído, es cuesta abajo prácticamente en su totalidad y no requiere mucha forma física. La mayor parte de esta ruta esta asfaltada y tampoco se requieren bicicletas muy preparadas. Durante el trayecto se puede realizar canopy. Hay muchos puntos, el primero con dos líneas y uno más alejado con seis líneas, pero entre ellos, muchas opciones: solos, en pareja y hasta para tres personas.

La opción más sencilla y con mucha oferta, es pasar el día en una chiva. Las chivas son camiones abiertos en su parte de atrás, con gradas donde sentarse y que hacen un recorrido completo por todos los puntos de interés. En las distintas paradas tienes opción de realizar cuantas actividades quieras: canopy, rafting, puenting… Imaginar cómo son estas chivas no es fácil sin haberlo visto, trataré de explicarlo: un camión abierto detrás con asientos corridos, algo así como los que van a un safari, con luces de colores y música latina a todo trapo. El conductor y speaker va explicando los puntos de parada y animando al personal. Hay un tour nocturno en que valoras la utilidad del juego de luces, y que sube al mirador para ver la ciudad iluminada. En este horario, se sube más el volumen de la música…

Y con parte del día organizado, salimos a dar una vuelta de noche por la ciudad. Se recorre a pie sin esfuerzo, resulta agradable y nada peligrosa en el centro. Muchos bares y restaurantes, tiendas de artesanías y souvenirs, y en general, muy buen ambiente.

De momento pues, mañana volvemos a subir en bici…

TIPs VIAJÉFILOS

Para el bolsillo

  • Bus Cuenca-Baños, Amazonas: 10 $.
  • Desayuno con café y tostadas con queso para dos: 3 $.
  • Hostel Cañalimeña: 62 $ por las tres noches en habitación doble con bañ ¡Huir del lugar! Muy sucio y descuidado, lejos de cualquier estándar mínimo exigible. La humedad de las habitaciones era exagerada.
  • Cafetería Honey, junto a la plaza: dos sándwiches italianos por 10 $. De esos locales que montan con buen gusto en el mejor lugar y que arrastra a cuantos guiris pasan cerca. Buen café, buena wifi y buena localización: negocio redondo en cualquier lugar, no me cansaré de recordarlo.
  • Mestizart Ecuadorian Rte en el Parque Central. Cuenta con una agradable terraza en el primer piso frente a la plaza. Pagamos por una Pilsener grande: 2.5 $. No llegamos a cenar aunque vende un rollo de comida fusión que no tenía mas aspecto.



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Tiempos y distancias

  • Bus Cuenca-Baños: 7 horas.

Información útil

  • Horario de bus directo Cuenca-Baños: 8:45, 17:50 y 23 horas con la compañía Amazonas, que es la única que lo hace directo. El concepto “directo” fue decepcionante, por decirlo de alguna manera. Se puede hacer vía Ambato o Riobamba, con mayor frecuencia de salidas y tomando un bus de enlace a Bañ

Martes, 11 de abril de 2017. Baños.

La Ruta de las Cascadas

La Ruta de las Cascadas no resulta complicada de seguir. Bien señalizada, mucha gente haciéndola y buenos mapas con los puntos indicados para visitar. En cualquier caso, para despistados y quien viaje solo y no tenga ganas de hacer la ruta en solitario, vimos la opción de Free Biking Tours, una empresa que organiza grupos y que salía a las diez de la mañana. Pero nosotros la realizaríamos por libre, he de decir que sin problemas.

El día que la emprendemos, amanece con neblina y chispeando… pero nos da la impresión que siempre amanece con esa neblina sobre el volcán. A los pocos minutos, empieza a asomar el sol y desaparece la lluvia, así que a las 10 de la mañana, tomamos las bicis y nos lanzamos. Es importante comprobar en la agencia las bicis, candados, cascos y demás.

La primera cascada con la que tropiezas si quieres, muy cerca de la ciudad, es la cascada de la Cabellera de la Virgen, junto a las que están las termas de la Virgen. Pero nosotros nos la saltamos y seguimos. El recorrido fijado discurre paralelo al curso del río Pastaza y tiempo tendremos de disfrutar de más saltos de agua. A esta primera cascada se puede acceder desde la ciudad caminando.

Tomamos pues la carretera junto a la terminal terrestre hasta la cascada Agoyan, de las mayores en los Andes ecuatorianos. Cruzamos un puente, dejando a la izquierda la presa. Llevamos una media hora, que resulta razonable, de pedaleo con dos suaves cuestas para llegar. Aquí se puede tomar la primera de las líneas de canopy que hay en la ruta, de dos tramos únicamente. Vemos un curioso medio de entretenimiento. Le llaman tarabita, y es un artilugio, a modo de teleférico abierto, con el que cruzar el río desde lo alto. Por supuesto nos subimos… El cacharro ofrece vistas espectaculares sobre el río y la cascada. Del otro lado hay un muy corto paseo hasta un puente colgante.

Seguimos y pocos metros más adelante, un nuevo canopy. Éste, con 2000 metros de línea, permite deslizarse en pareja. Seguimos y cruzamos el único de los túneles que hay que pasar por dentro. A partir de aquí existe una ruta alternativa para cruzar cada uno de los puentes que vienen. Se cambian tramos de carretera con éstos, más relajados. Seguimos y más y más canopys. Todos alardean de ser el mayor de Ecuador y, ya puestos, de Sudamérica.

Una vez se toma el camino alternativo, más cómodo por tener menos tráfico, llegamos a la cascada Manto de la Novia, de 40 metros. De nuevo una tarabita te lleva sobrevolando el río a la otra orilla.

La carretera vuelve a esconderse en un túnel que debemos evitar por la ciclovía marcada. Al tomarla, las pequeñas cascadas de San Jorge y San Pedro. Desde aquí y siguiendo la ruta, las chivas y los ciclistas, llegamos al famoso Pailón del Diablo del Río Verde. Aproximadamente unas dos horas y media desde que salimos. Con una altura de unos 100 metros, aparcamos las bicis y descendemos el sendero que conduce a la base para disfrutarla. Es la única de todas las cascadas que cobra entrada.

Tras el agradable sendero ecológico, así lo llaman, se llega al área de acceso. Sin duda, la cascada es una auténtica maravilla, no en vano los ecuatorianos la querían incluir como una de las maravillas naturales del mundo. Primero se baja hasta la base de la potente cascada desde donde es imposible resistirse a las gotas que salpica. Después se sube por un estrecho hueco sobre la pared a una zona de escaleras montadas sobre la caída. El primer tramo se hace literalmente a gatas. Se llega a una fabulosa toma tras la cascada. La subida no es apta para todos los públicos, por lo estrecho del pasadizo. Ahora entendemos porque la gente vuelve mojada, pensábamos en una poza para el baño, pero es cuando regresas de aquí. Una auténtica gozada de visita.

Con la entrada se incluye el paso a través de un puente colgante hasta el otro lado del río. La vista resulta igualmente sorprendente. Llegamos a las dos de la tarde al área donde dejamos la bicicleta y comenzamos a bajar.

Allí mismo un restaurante nos sirve dos truchas buenísimas y una cerveza helada.

Todavía con ganas, pocas, he de decir, emprendemos el camino a las cascadas de Manchay. Son las últimas a las que queremos llegar. Pero al poco de comenzar, desistimos. Prometen ser las mejores para el baño antes de volver, pero no es nuestra intención bañarnos. Además, la perspectiva de que los camiones de vuelta no lleguen a Machay, nos echa para atrás al poco (un sistema de furgones, te lleva de vuelta a Baños si es tu deseo, ¡y lo era! ). Y es que si venir fue de bajada, volver es de subida…. Más tarde nos dimos cuenta de que sí llegaban a Machay.

Con todo esto listo, a las cuatro de la tarde dejábamos las bicis y nos tirábamos a por un buen café en el Honey. ¡Qué bueno y qué recomendable!

La tarde es buenísima y es imposible resistirse a aprovecharla, a pesar de que las piernas digan lo contrario. Decidimos subir al Mirador de la Virgen, la leyenda dice: 1.3 km, dificultad media. Pero emprendido el camino, nos viene a la memoria lo leído sobre seguridad y demás… Damos la vuelta, llegar sería volver de noche. Tal vez otro sendero y en mejor momento.

Deshacemos el camino y en dirección contraria llegamos a la cercana cascada Cabellera de la Virgen, ¡vaya día de cascadas! Además, a medida que pateas la ciudad, más te das cuenta de la cantidad de bares y alojamientos que hay, exagerado. Llegando a las cascadas, uno que nos llama la atención por el nombre: Sabina. Suena música del cantautor… Estas cascadas sí son accesibles hasta la base y a estas horas, mucha gente de Baños anda refrescándose al pie del salto. Justo allí, las piscinas termales del mismo nombre, ahora cerradas y en restauración. De vuelta, visitamos la iglesia de la Virgen del Rosario y el claustro. Aunque moderna, merece la pena dar una vuelta.

La tarde para paseo, tiendas, explorar actividades para mañana, descansar… ¡lo que es viajar!

TIPs VIAJÉFILOS

Para el bolsillo

  • Cafetería Coffee Lounge: desayuno para dos, con sándwiches (sanduches los llaman aquí), jugos y café, por 8.75 $. Más local y con mejores precios.
  • Alquiler bicicleta todo el día: 5 $. Por 10 $ tienen bicicletas con frenos de disco.
  • Tarabita Cascada Agoyan: 2 $ por persona.
  • Canopy de 2000 metros en Agoyan: Piden 15 $ por persona y 25 $ por la pareja. En alguno más adelante, pedían 10 $ por persona, también con posibilidad de tirarse en pareja y con 5 $ por el vídeo de la tirada.
  • Entrada Pailón del Diablo: 1.50 $.
  • Restaurante Las Hortensias en Río Verde, a la entrada del Pailón, comida para dos: 22.25 $; eso sí, nos metimos 3 birras. Por cierto estad pendientes de la cuenta, suelen equivocarse, al menos ese día en varias de las mesas que vimos comiendo…
  • Vuelta en camión con la bicicleta: 2 $ por persona.
  • Afeitado: 3 $.
  • Restaurante Pappardelle, cena para dos: 30 $. La pasta perfecta, muy recomendable. De nuevo si buscas sabores europeos y eres adicto a la pasta, un lugar donde cocinan de lujo.

Tiempos y distancias

  • Ruta de las cascadas: unos 20 km que llevan en torno a 3 horas, a ritmo muy tranquilo. Contando la bajada al Pailón, la comida y la vuelta, unas 5 horas en total.
  • Bajada al Pailón, unos 20 minutos. La visita nos llevó unos 45 minutos. La subida es otra historia, aunque no más allá de media hora, es bastante fatigosa.

Información útil

  • Es muy difícil saber cuál sería la hora más adecuada para emprender la Ruta de las Cascadas. Antes de las diez, me parece que el tiempo no acompañará en ningún caso. A partir de ahí, acostúmbrate a una cantidad de gente importante en todo el recorrido y sobre todo cuando llegan las chivas a los puntos de canopy o en las cascadas. De todos modos, el recorrido, no demasiado exigente, es más que recomendable.
  • Desde Baños se pueden emprender multitud de senderos de todas las dificultades y distancias. Las más habituales son: al mirador Casa de la Virgen, de dificultad media como dije; al mirador Bellavista de dificultad baja y 1.2 km; a Rutún, dificultad media y 2.9 km; a la Casa del Árbol, dificultad alta y 3.5 km. Hay bastantes más y se pueden combinar entre sí.
  • Otra de las actividades habituales en Baños es acudir a un circuito termal. Las termas de la ciudad, además de las privadas de hoteles y spas, son: las termas de El Salado (de lunes a domingo de 5 a 20 horas), la piscina Santa Clara (de lunes a viernes de 14:30 a 21:30 y fin de semana de 10 a 21:30), las termas de la Virgen que vimos restaurando en un gran y moderno parque acuático y las termas Santa Ana (de viernes a domingo de 9 a 16 horas).

Miércoles, 12 de abril de 2017. Baños.

Nuestro segundo día de estancia en Baños y hasta última hora, con dudas sobre qué hacer hoy. Un bombardeo de publicidad constante en la calle hace que no sea fácil saber qué quieres. Estuvimos preguntando el día anterior por distintas posibilidades para hoy y os aseguro que es difícil decidir. Más abajo tenéis algunas de las opciones y precios que barajamos, sólo unas cuantas de las muchas que encontrarás. Todos estos precios fluctúan entre las decenas de compañías que hay y se pueden negociar sin problemas. Tal vez lo mejor, no tener claro qué hacer y dejarse llevar. En este sentido dependíamos mucho del tiempo para decantarnos por una u otra opción, y preferimos esperar a ver cómo amanecía. Todas las compañías y todas las actividades se acomodan a tu horario y tu antojo…

Y amaneció soleado, con esa neblina característica de estas áreas tropicales a primera hora, pero con promesas de despejarse. Así que decidimos lanzarnos al canopy, al mayor de todos los de la zona, el de Puntzan. Lo primero y aconsejable: comprar y desayunar en el hostel, es muy caro hacerlo fuera. Sin saber si realmente ahorraríamos algo, pero cansados de las agencias, subimos en taxi hasta Puntzan. Saliendo por la carretera hacia Puyo, se toma el mismo desvío que lleva a la Casa del Árbol.

Canopy en Puntzan

El canopy, con un total de 2000 metros, combina seis líneas y tramos andando. Y sin duda, es el mejor de la zona, después de vistos los de ayer. Fuimos sólo con una pareja de ingleses. Realmente entra en la jungla y a alturas inimaginables. En cada una de las líneas puedes variar las posturas. Boca abajo, le llaman “el murciélago”, como “superman”… Con tramos de hasta 500 metros y a toda velocidad. Una auténtica pasada, sobrevolando el cañón del río.

Una vez terminamos, los muchachos nos bajaron a la carretera en coche y nos acercaron al Mirador de Bellavista. Las vistas de toda la ciudad enclavada en el valle son francamente merecedoras del viaje.

Nuestra siguiente estación quiere ser la archiconocida Casa del Árbol en Baños. El motivo de tal fama fue la foto tomada por el fotógrafo Sean Hacker Teper, que en 2014 ganó un premio de la prestigiosa revista National Geographic. ¡Y la foto no era para menos! Hoy trataremos de traernos una parecida, aunque le faltará el “humillo” al volcán. Para llegar desde el mirador donde nos encontramos hay que tomar un camino, en un trayecto que nos han dicho nos llevará algo más de una hora y media, y es algo “duro”. Y como siempre es mejor bajar que subir cuando de andar se habla, optamos por bajar al pueblo desde el mirador y enrolarnos en el bus de las dos hasta la Casa. El sendero, sin ser una maravilla, es bonito y ofrece distintas perspectivas de Baños mientras bajas. En una media hora estábamos en la ciudad, las piernas temblando. Y es que bajar a veces se pone cuesta arriba.

Sólo quedaba esperar un rato y tomar el bus, y así lo hicimos. Aunque es cierto que estaba muy nublado y lloviendo, la experiencia es muy peculiar. Lo de columpiarte sobre la vista al volcán, lo es. Me temo que las nubes desmerecieron el momento. No esperamos mucho y tomamos el mismo bus para descender. Bajando y para los que busquen algo extremo… el vuelo del Cóndor y el Extremo, nuevos columpios abiertos hace poco y que realmente no son aptos para todos los públicos. La idea, balancearte sobre el valle, tal cual. Nosotros ya teníamos que ahorrar adrenalina hoy, así que volvimos para Baños.

Por la tarde, descansar un rato (sigue lloviendo), organizar nuestros días entre Latacunga y Quito antes de salir hacia Galápagos, cenar y poco más. Definitivamente, no estamos para vivir la noche de Baños…

¿Piensas que todavía no tienes suficiente aventura en Baños…? Aquí te dejamos el enlace donde tienes todas las opciones para disfrutar de la adrenalina en Baños, además puedes reservarla directamente y evitar sorpresas a tu llegada: Barranquismo por 60 €, rafting en el río Pastaza por 26 €, escalada por 26 €… con las mejores garantías. Haz click aquí, y no te echa un ojo a lo que proponen.

TIPs VIAJÉFILOS

Para el bolsillo

  • Desayuno en Rte Ricooo Pan para dos: 8.75 $. En la plaza Central.
  • Alquiler de boggie, quad (aquí llamados cuadrones) o moto, por horas: entre 20 y 25 $ la hora. No nos recomendaron los boggies para subir a la Casa del Árbol como pretendíamos, por falta de potencia. Mejor moto, son de 250 cc, o cuadrón, como llaman a los quads.
  • Rafting: 25 $ por persona en un nivel 3.
  • Canopy de seis líneas en Puntzan: 25 $ por persona, con el transporte incluido. Pagamos 20 $ contratándolo allí Una de las mejores actividades a realizar en Baños.
  • Taxi al canopy de Puntzan: 6 $.
  • Taxi a la Casa del Árbol: 20 $. En bus cuesta 1 $ por trayecto.
  • Entrada Casa del Árbol: 1 $.
  • Restaurante Leprechaun, muy bien decorado y siempre lleno. Cena para dos: 28 $, dos buenos solomillos.

Tiempos y distancias

  • Canopy Puntzan: circuito completo en torno a 1 hora. Aproximadamente unos 20 minutos caminando.
  • Bus desde Baños a la Casa del Árbol: 40-50 minutos.

Información útil

  • De todas las líneas de canopy que vas a ver, no dudes en enrolarte en Puntzan. Más larga, menos masificada y sobre paisajes increí Muy profesionales y amables y con equipo muy seguro.
  • Para llegar hasta la Casa del Árbol desde Baños se puede tomar un taxi que costará en torno a 20 $, incluyendo subida y bajada con unos 30 minutos de estancia arriba. La mejor opción sería el bus que sale de la calle Pastaza entre Montalvo y Luis A. Martínez frente a la panadería Don Gato. Hay cuatro buses diarios: El primero sube a las seis de la mañana y baja enseguida. El segundo sube a las once y retorna a las trece horas. Un tercero a las catorce y vuelta a las dieciseis y un cuarto con ida a las dieciseis y vuelta a las dieciocho

2 Comentarios
  1. Pedro Jesus Raygal Fernandez 4 meses

    Refrescante, tonificante, excitante y sin duda cargado de buenísimas instantáneas ….. Gracias por todos los detalles.

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