Aquella noche, tras el esfuerzo que supuso concluir el trekking de la Garganta del Salto del Tigre y contentos con aquel premio como mejor blog de viajes del 2024 para los amigos de Spain Travel Bloggers, salimos a celebrar. Habíamos llegado a la antigua ciudad de Shangri-La al norte de Yunnan y cada vez estábamos más cerca de nuestros mejores recuerdos de viaje al Tíbet.
Por delante quedaba disfrutar de Shangri-La y Kunming, los extremos de la provincia de Yunnan, tan diferentes como interesantes. De un lado, una ciudad misteriosa y atrayente para los viajeros, su nombre viene de una vieja novela de aventuras y habla de un lugar donde sus habitantes eran felizmente inmortales y, del otro, Kunming, la moderna capital de Yunnan desde donde saltaríamos en avión a Guilin. ¿Os animáis a viajar a Shangri-La y Kunming con nosotros?.
Shangri-La y Kunming, el contraste de Yunnan
El alojamiento en Shangri-la
Pensamos en llegar hasta Shangri-La en tren, entre Lijiang y Shangri-la tarda unos 90 minutos. Tras el trekking, de haberlo decidido así, tendríamos que haber vuelto a Lijiang. Menos mal que cambiamos de planes y anulamos el tren ahorrándonos así un buen tiempo. Una vez terminamos el trekking nos aguardaba una furgo compartida para llevarnos a Shangri-La.
En el trayecto se pone a llover. Cuanto fastidia que acierte la previsión cuando va en contra de nuestras expectativas. Aún así, la falda de las montañas junto a la carretera aparece con nieve reciente y eso puede hacer que nuestro próximo destino esté más bonito si cabe. En unas dos y media horas desde el guesthouse de Zhang habíamos llegado a Shangri-la.
En Shangri-la teníamos una noche reservada en el Shangri-La Yumbian View Homestay por 39 €. Parece mentira que estando ya tan alejado a priori de los circuitos habituales tenga tanta oferta de alojamiento, pero la tiene. El hotel está recién estrenado. Y abrirán muchos más… Tras el primer contacto con la población, nos invade una cierta decepción al ver que copiaron el modelo de Lijiang: tienda , restaurante, local de música en directo… Pero nos faltaba ver lo mejor de Shangri-La, que lo tiene y mucho.
Como decíamos, aquella noche solo ¡salimos a celebrar!.
Un día en Shangri-La. Ciudad antigua de Dukezong
¡Amanece y Shangri-La aparece cubierta por un manto de nieve!. Y desde el ventanal de nuestra habitación se disfruta de una panorámica de los tejados y los templos nevados sobresaliendo en el horizonte. Si bien nuestra primera impresión no fue la mejor, desde ese momento pensamos en quedarnos más tiempo. El pueblo no es grande pero tiene algunos parques nacionales alrededor con muy buena pinta. Además nos hubiera venido de lujo darle pausa al viaje por el sur de China en este punto. Relajarse creo que lo llaman…
Al menos tuvimos tiempo de visitar la pequeña población y sobre todo, el conocido como visitar el pequeño Potala de Shangri-La al que teníamos ganas después de viajar a Lasha hace años y conocer el gran palacio de Potala. La ciudad leemos que sufrió un gran incendio en 2014 y prácticamente se ha tenido que reconstruir por completo. Es bonita desde luego y el entorno la mejora.
Trip, como organizar un viaje a China
Dukezong, la antigua ciudad de Zhongdian
Nos poníamos en marcha temprano. Es lo que tiene irse pronto a la cama, no vayáis a pensar que las celebraciones aquí se pueden alargar mucho. Dukezong, la antigua ciudad de Zhongdian, cuenta con más de 1300 años de antigüedad y con pasear por sus calles empedradas y disfrutar de las tallas en las fachadas de sus casas de madera puede ser suficiente. Eso junto el ambiente da para pasar el día. Pero por supuesto que tiene algún rinconcito que visitar. ¿Queréis saber qué visitar en Dukezong, Shangri-la?
Templo Guishan y la rueda de oración gigante
Primero y después de encontrar un buen café (Thasheng Coffee and Oil Painting) visitamos el Templo Guishan (Turtle Hill Temple) que si bien es de reciente construcción, goza de una ubicación privilegiada y con las mejores vistas de Shangri-La. Hay tornos de entrada, pero no había nadie ni vimos ninguna taquilla así que entramos directamente. En el interior, que no hay que perderse, una estatua réplica del Shakyamuni del templo Jokhang de Lhasa.
Al lado e imposible de que pase desapercibida, una de las mayores ruedas de oración tibetanas del mundo, de más de 20 metros de altura. Demasiados chinos, probablemente de la etnia han, cumpliendo la tradición tibetana que no es suya, de dar vueltas a la rueda de oración. Algunos de ellos botella de oxígeno en mano. En la plaza otra de las atracciones puede ser hacerse una foto montado en un yak ¡What a fuck!.
Si queréis hacer alguna foto más, también tenéis al lado de la cafetería, una pequeña plaza con una estupa tibetana muy fotogénica.
Plaza Moonlight (Plaza de la Luz de Luna)
El centro de la población y donde al atardecer se puede ver un gran círculo de danza tibetana que parece se repite cada día. Nosotros lo vimos el día antes en una plaza más arriba.
La visita el pequeño Potala de Shangri-La
En la misma plaza tomamos un DiDi hasta el centro turístico que da acceso al enorme templo. Son unos 5 km y costó 14 yuanes (poco menos de 2 €). Abre entre las 8 y las 17 horas. La entrada cuesta 75 yuanes (10 €). No está permitido el tráfico en vehículos privados dentro del complejo y un bus turístico para subir al monasterio se incluye en el precio de la entrada. No se pueden hacer fotos en las salas de oración.
Gandan Sumtseling, el pequeño Potala
Gandan Sumtseling es el monasterio budista tibetano más grande del suroeste de China. Fue fundado en 1679 por el Quinto Dalai Lama, y hoy es el hogar de más de 700 monjes. Fue destruido durante la llamada revolución cultural comunista y se ha reconstruido posteriormente. Se levanta majestuoso sobre una colina frente al lago en el que leemos se refleja al amanecer. Realmente recuerda al Palacio Potala de Lhasa, en el Tíbet, por su arquitectura.
Frente al enorme complejo, un pequeño montículo donde subir para las primeras fotos. Se notan los 3300 metros de altitud sobre el nivel del mar.
Y hay que seguir subiendo. El interior de los templos da para millones de fotos pero como dijimos no se pueden hacer. Las advertencias son claras y la cantidad de cámaras que hay te disuadirán de intentarlo.
El recuerdo del Tíbet
El olor a mantequilla de yak, las tenues luces de las peligrosas velas encendidas, las coloridas telas y murales que cubren vigas, columnas y paredes junto a las imponentes figuras de Budha en sus diferentes estados… imposible describirlo. Además estos lugares de oración son los únicos lugares donde los turistas chinos muestran cierto respeto y guardan silencio.
No hay duda, hay que venir hasta aquí aunque solo sea para disfrutar de esta maravilla.
La tarde paseando en Shangri-La
Solo nos quedó comer en Shangri-la y elegimos un restaurante en la primera planta de aquella plaza de la pagoda que os dijimos. Hace platos de pasta y en concreto la de hongos con pollo y nata está tremenda. Muy recomendable. Old Town Romance, no es fácil de encontrar.
Con este día casi decíamos adiós a Yunnan, una provincia a la que los tours le dedicaban hasta 10 días y que tuvimos que acortar después de incluirla improvisadamente en nuestra ruta. Solo nos quedaba una escala técnica en la capital.
Nuestras expectativas reconocemos que eran muy altas y sin defraudar tampoco las cumplió. Tal vez pusimos el listón demasiado alto. Buscábamos esos lugares auténticos, paisajes tibetanos de etnias minoritarias respetadas y nada más lejos de la realidad. Su modo de vida, su indumentaria, sus animales han quedado al capricho del turismo y no es fácil salir de ruta en busca de la China más auténtica. Nos gustó y mucho pero aceptad como consejo no venir por aquí en temporada alta. Puede ser todo un fiasco viajero.
Cómo llegar y en alojamiento en Kunming
Nuestro tren hacia Kunming sale a las 17:20. Costó 33 €, el más caro de nuestro viaje. Recorre los 700 km hasta la capital de Yunnan en algo más de cuatro horas y media. Dormiremos en el Kunming S Hotel por 36.85 €. Disponemos del día de mañana completo para explorar la que dicen es ¡la ciudad más loca de Yunnan y de China! El hotel es ultramoderno, domitizado al extremo, incluso con un robot que lleva los pedidos del Glovo chino que llegan cada poco tiempo, a las habitaciones. Está muy bien localizado a poca distancia de las comerciales calles Nanping y Zhengyi. Buscad en Google el edificio Huaxia Mansion.
Por cierto lo del DiDi en China es increíble. Siempre disponibles, siempre a poca distancia y muy económico. Para llegar a la estación de Shangri-La fueron menos de dos euros y el Kunming otros dos euros para llegar al hotel desde la estación. Os contamos los secretos sobre su uso en nuestra Guía Esencial de China.
Kunming, capital de Yunnan
La ciudad de la eterna primavera, con un tráfico caótico y sin reglas, una ciudad divertida de noche, bohemia y desenfadada, una perfecta mezcla de minorías étnicas, con antiguas puertas de 400 años y alguna pagoda milenaria, ¡un lugar donde quedarse a vivir!. Ya sabéis a estas alturas que nos gusta leer acerca de los sitios a los que nos dirigimos y de Kunming había poco que leer pero desde luego tan dispar que no sabíamos qué pensar.
Para nosotros era más una escala técnica que otra cosa. Reconozco que la curiosidad era mayúscula pero ni de lejos pretendíamos hacernos con la ciudad en las 12 horas que la disfrutaríamos. Más bien era eso, disfrutarla sin objetivos. ¡A ver que sale!.
Qué ver en un día en Kunming
No madrugamos pero tampoco salimos demasiado tarde. Las ganas de probar esa mañana el famoso café de Yunnan podían con nosotros. Yunnan es la principal provincia productora de café en China. Al poco de salir del hotel encontramos una zona de calles peatonales con sus comercios desperezándose de la noche pasada. Buscad Jing Xing St. Por supuesto, buenas cafeterías. En este punto del viaje decir que llevábamos más gastado, mucho más, en café que en comidas. El café nos gusta en exceso y calcular entre 3 y 5 euros por tomar un buen café expreso en cualquiera de las ciudades chinas. Aquel primero que tomamos en Kunming era inmejorable.
Namping St y Zhenyi St, las principales arterias de Kunming
Nuestro paseo por Kunming nos llevó en pleno centro a Namping St. Junto a Zhenyi St son esas calles que no te puedes perder en la ciudad. En el camino, el mercado de las Flores, ya podéis imaginar, muchas flores… Como mercado de comida callejera por la mañana está desangelado y deja bastante que desear. Seguimos hacia una plaza y un edificio diferente a todos, se trata del museo de Arte de Yunnan. Hacia el sur, centros comerciales y tiendas de firmas que para nada corresponden con el estándar de un país supuestamente comunista.
Las puertas dinásticas de Kunming
Nos abrimos paso entre grandes edificios hasta llegar a Jinmafang y las dos famosas puertas de la dinastía Ming: la Puerta del Caballo Dorado y la Puerta del Gallo de Jade. Se nos ha nublado el día y aún así son realmente bonitas. En cualquier momento parece que vas a cruzar una de las puertas y te vas a trasladar en el tiempo. La ciudad moderna ha dejado a su predecesora relegada a una pequeña plaza a tantos siglos de historia. Seguimos paseando por detrás, entre tiendas de supuesta artesanía, el concepto made in China no puede estar más presente.
Yukesi St, donde se come en Kunming
Los pies nos llevan sin rumbo hasta un callejón donde se ha hecho la hora de comer y todos los puestos se ocupan. Buscad Yukesi St a esa hora, os volveréis locos con la fotografía. Cerca la mezquita Yongning. Por cierto nos sorprendió la gran cantidad de población musulmana, creíamos que se concentraban en el norte del país.
Comemos por la zona, las opciones no son pocas. Restaurantes de todos los niveles y condiciones se suceden. Optamos por echar la tarde tranquilamente por el centro. Kunming no terminará por ser la ciudad de nuestra vida y no tenemos muchas ganas de explorar más allá. Simplemente hacemos tiempo, a las 23 horas volamos hacia Guilin.
El aeropuerto de Kunming
Volábamos con Guilin Airlines por 94 €. Fue el único vuelo de conexión que operaba a diario entre ambas ciudades cuando lo reservamos, hace poco más de un mes. Ya sabéis, os echamos una mano sobre cómo hacer las reservas y organizar esta aventura en nuestra Guía Esencial de China. ¡Lista para que la descargues!. Tarde de tiendas, café y poco más. Mañana comenzaban nuestros días entre arrozales en el sur de China. ¿Quien se viene?.
PD: El aeropuerto está a 26 km del centro de Kunming. Salíamos unas tres horas antes en previsión de un tráfico denso. Finalmente tardamos unos 40 minutos. El DiDi nos cobró 55 yuanes (7 €). ¡El aeropuerto de Kunming, el Kunming Changshui es alucinante!. Y muy grande.
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