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En esta ocasión nos decidimos por ver la capital de Escocia, tanto habíamos escuchado hablar de lo preciosa que no nos pudimos resistir.

Esta escapada la realizamos en familia, 6 adultos, mis padres, mi hermano con su mujer, y marido y yo. Viajamos aprovechando el puente de la Región de Murcia el 9 de junio. Salimos jueves noche desde Alicante con dirección Glasgow Prestwich, al comprar los billetes con Ryanair decidimos volar a la ciudad vecina porque eran mas baratos. El billete de ida y vuelta nos costo 44€.

La hora de salida era relativamente tarde, las nueve de la tarde  por lo que contemplamos pasar la noche del jueves en un hotel cercano al aeropuerto ya que llegamos a las 23 horas horas y el desplazamiento hasta el centro Glasgow en tren añadía una hora mas de viaje.

A través de booking reservamos en el Prestwick Old Course Hotel. Este hotel esta ubicado a 2 km del aeropuerto y a unos 150 metros de la estación de Prestwich Town donde tomamos el tren dirección  Edimburgo. La reserva constaba de dos habitaciones, una doble y otra familiar, con desayuno (tipo buffet) incluido y nos costo 165 GPB unos 182 € al cambio. El alojamiento fue correcto y estuvimos muy cómodos pero lo cierto es que estaba alejado, pero para pasar la noche era suficiente.

A la mañana siguiente tras desayunar fuimos andando hasta la estación, compramos solo el billete de ida y tras dos horas de trayecto estábamos en Edimburgo en la estación de Waverley.

El precio de este billete es de 18 libras pero al volar con Ryanair te hacen descuento, con lo que el billete por persona nos costó la mitad unas 10 libras.

Nuestro alojamiento lo reservamos a través de Airbnb, un apartamento con dos habitaciones y sofça cama en el comedor perfecto para 6 personas. Tenia una amplia cocina totalmente equipada, un baño y wifi incluido. Y lo mejor de todo la ubicación!!! Desde nuestra ventana se veía el castillo de Edimburgo. En una apacible caminata de 15 minutos podías estar en la Old Town. Dos noches en este apartamento nos costo 466€, que teniendo en cuenta el precio de los alojamientos en Edimburgo para 6 personas estaba bastante bien.

Royal Mile

Tras hacer checking y dejar las maletas tomamos un taxi al centro de la ciudad, concretamente a la Royal Mile, anduvimos por esta famosa clase visitando tiendas y entrando a sus iglesias reconvertidas en comercios. Cuando nos dimos cuenta era hora de comer y nos tomamos una deliciosa hamburguesa en un bar situado enfrente de la iglesia de The Hub. Tras tomarnos un café en el Starbucks a las 14 horas iniciamos un free tour en español con la empresa Sanderman’s. De la mano de nuestra hiperactiva guía,  recorrimos los puntos clave de la Old TownLa Catedral de St Giles’, la Royal Mile, Mercat Cross (dónde lo mismo ajusticiaban al personal, que hacían anuncios y proclamas), Greyfriars Kirkyard (cementerio, donde conocimos a Mackenzie y sus poltergeist) y Greyfriars Bobby (el famoso perrito que estuvo 14 años junto a la tumba de su amo). También anduvimos por Victoria Street (una de las calles mas bonitas y fotografiadas de Edimburgo), El Grassmarket (dónde intentaron ahorcar a Maggie Dickinson, y digo intentando por que no lo consiguieron ganándose el sobre nombre de la medio ahorcada), la escuela privada donde J.K. Rolling se inspiró para describir “Hogwarts”, hablamos sobre el antiguo Lago Norte y su “sospechoso” contenido 8 hoy en día este lago no existe, en su lugar hay una estación de tren).

Cementerio Greyfriars

La guía nos explicó como Edimburgo a partir del año 1500  comenzó a convertirse en una ciudad sobre poblada que además se encontraba rodeada por la muralla de la  Flodden Wall, cuya razón de ser era proteger a los escoceses de las continuas guerras que mantenían con los ingleses. La suma de la muralla y el crecimiento exponencial de la población provocó que esta ciudad no se pudiera expandir a lo ancho no teniendo mas remedio que crecer a lo alto, con lo que en la Royal Mile se empezaron a construir los primeros edificios de piedra de varias alturas (entre 5 y 12). Los ciudadanos de Edimburgo vivían hacinados y sin ningún tipo de alcantarillado (tiraban los excrementos por la ventana), con lo que las infecciones, enfermedades contagiosas y las condiciones de insalubridad fueron una bomba de relojería.

Marta, como se llamaba nuestra guía, realmente nos hizo el recorrido súper ameno dándonos infinidad de datos históricos sobre la Edimburgo medieval y sus personajes más célebres, siempre de manera muy alegre y graciosa interactuando continuamente con el grupo. El free tour tenía una duración prevista de 2 horas y media, ya que a mitad del recorrido paramos a tomar un refrigerio y descansar un poquito, al final Marta terminó un poco más tarde, pero a nadie nos pareció mal, pues nos tenía embobados. Lo bueno de estos tipos de tour “gratis” es que al finalizar dependiendo de lo satisfecho que quedes le das una propina al guía, por lo que cuanto más se emplee imagino que más propinas recaudará.

Cafetería Greyfriars Bobby

Tan encantados quedamos que decidimos contratar otra excursión con la misma empresa, con lo que tras descansar una horita en una de las terrazas de la Royal Mile a las 17.30 empezamos el segundo tour, el del Lado Oscuro. Este tour lo contratamos junto con otro, el de la Ciudad Nueva, el precio de cada uno eran 10 libras pero  mis padres por ser pensionistas tuvieron descuento y lo pagaron a 8 libras. Mi familia y yo decidimos ver la ciudad de esta forma (con guía), por que no teníamos tiempo para hacerlo por libre, o teníamos la impresión de que no exprimiríamos tanto el tiempo como haciéndolo de esta forma.

Marta (si repetimos con ella), en este caso, nos paseo por los lugares mas lúgubres de la vieja Edimburgo contándonos historias y leyendas de esta oscura ciudad. Edimburgo es famosa por esto mismo, por tener una historia oscura de muertes y asesinatos, además de que, según dicen ellos, de mucha actividad paranormal.

Visitamos tres o cuatro  cementerios entre ellos el de Canongate, además de visitar varios closet (callejones) a lo largo de todo el recorrido dónde nos contó la historia de Burke y Hare, los asesinos de West Port, los juicios y el lugar de la quema de brujas, el robo de cadáveres y enterramientos en vida, Holyrood Palace y el asesinato del amante de Mary Queen of Scots, Arthur’s Seat y el misterio de los 17 ataúdes.

La verdad que entre asesinatos, expoliación de tumbas y robo de cadáveres, vampiros y caníbales que terminaron siendo enfermos mentales, parecía que estábamos en Cuarto Milenio. Fue una visita también interesante pero se no hizo algo pesada, imagino que con la anterior ya íbamos algo saturados.

Tras terminarla, ya bastante cansadillos, cogimos un taxi dirección al apartamento. Como éste estaba en una zona residencial teníamos un supermarket cerca y varios restaurantes. Finalmente deseando llegar pillamos unas pizzas buenísimas cerca de casa y a dormir.

Por la mañana en pie sobre las 8.30 para estar desayunando a las 9.00 en un cafetería cercana al apartamento. Quiero recomendarla porque ofrecían desde el famoso scotish breakfast, pasando por unas pancakes con fruta espectaculares, hasta unas simples tostadas con mermelada y mantequilla. Se llama Cafe Class. Tras un desayuno contundente otro taxi y pal centro (el tema taxi era cosa de mi padre, que decía que ya andaba suficiente durante los tours, y además al ser 6 personas la verdad es que nos salían a euro/persona con lo que merecía bastante la pena).

Esa mañana la destinamos al famoso Castillo de Edimburgo pero lo vimos por fuera y mal visto por cierto, ya que estaban poniendo la infraestructura para el festival Highland Military Tattoo que se celebra en agosto y la verdad que entre los turistas y todo ese tinglado, ciertamente no vimos nada (lo tenemos pendiente para la próxima). Mientras recorríamos la explanada empezó a lloviznar e hicimos lo que todo buen turista hace durante sus visitas, entrar a una tienda de souvenirs la Tartan Weaving Mill and Experience. Esta tienda está situada justo al salir del castillo dirección Royal Mile, y joroba con la tiendecita, 3 plantas, dónde vendían de todo, desde las bufandas de cuadros, pasando por los trajes típicos escoceses de tartán, hasta espadas medievales (y alguna katana, que explícame tu que pinta una Katana). Me costó sacar a mi madre de allí (con su crisis de consumismo incluida) cerca de hora y media. Pero oye!!!, ella encantada de llevarle regalitos a todos. Después del atracón de consumismo, fuimos a comer nuevamente en la Royal Mile  ya que nuestro último tour empezaba a las 14 y no queríamos alejarnos mucho del Starbucks ubicado en esta famosa calle el cual es el punto de encuentro para la salida de todos los tours de esta compañía.

Castillo de Edimburgo

En esta ocasión iríamos a recoger la New Town o Ciudad nueva, en un paseo de dos horas y media.

La New Town fue construida por la clase adinerada de Edimburgo para salir del hacinamiento e insalubridad que atestaba la Old Town.  En esta etapa de la historia escocesa tuvo una época dorada de la ilustración, dónde grandes autores como Sir Walter Scott, John Knox y Graham Bell, fijaron su residencia. Esta nueva parte de la ciudad posee arquitectura georgiana y neoclásica y su plano perfectamente estudiado sirvió de modelo a ciudades como la de Nueva York. Por todo ello fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Comenzamos la excursión como venía siendo costumbre desde el Starbucks de la Royal Mile. Cruzamos el North Bridge, con el lujoso Hotel Balmoral y su reloj atrasado, dejando a sus pies la estación de Weberly. Atravesamos los jardines de Princess Street (la avenida comercial por excelencia) y la Scottish National Gallery (a la que no entramos), también pudimos ver la torre gótica monumento a Scott (a la cual se puede subir), anduvimos por George Street y Queen Street, vimos el edificio The Dome. El recorrido lo terminamos en la Rose Street, una calle peatonal llena de pubs y restaurantes. Aquí una vez terminado el tour no pudimos dejar de tomarnos el clásico whisky y cenamos en un restaurante famoso por su marisco. Durante todo el trayecto nuestra guía Ana nos estuvo hablando sobre logias masónicas, como se trato la abolición de la esclavitud en Edimburgo, los inventos de origen escocés como el teléfono, el famoso Sir Walter Scott,  James Braidwood ( el creador de la primera brigada de bomberos del mundo).

Mercado de Domingo

Tras acabar de cenar esta vez volvimos al apartamento andando tranquilamente cuando y volviendo a recorrer la Old Town.

A la mañana siguiente, ya con mas calma, bajamos a desayunar un desayuno típico escocés, con sus huggis incluidos y emprendimos marcha hacia la estación de Weberly para tomar el tren de regreso al aeropuerto de de Glasgow Prestwich.




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1 Comentario
  1. ¡Muchas gracias Nuria! Imposible contar mejor como aprovechar un fin de semana para conocer todos los atractivos de Edimburgo y ¡además disfrutarla! Lo tuyo es montar viajes… Gracias de nuevo

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