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Llegan las vacaciones y con ellas un nuevo destino: Asturias. Y para nosotros, ya sabéis, eso es: “Asturias con niños”. Esta vez, además, con novedad: viajamos con los primos y los tíos. Así que formamos un grupo de 4 adultos y 4 niños, de edades comprendidas entre los 11 y los 8 años. Con lo que nos disponemos a un “Asturias con niños” en plural.

¡Qué ganas!

Pero la primera dificultad con la que nos encontramos es con el alojamiento. No se nos había ocurrido pensar que Asturias estaba taaaan solicitado. Pero sí. Es verdad que se trata de la primera quincena de agosto, la peor. Pero de ahí a encontrarnos TODO reservado desde hace meses (hasta 6 y 7…), va un gran paso. Al final, el destino quiso que nuestro “Asturias con niños” pudiese llevarse a cabo, y el azar nos trajo a PUERTAS DE VIDIAGO, una preciosa aldea de piedra a 8 km de Llanes. A una maravillosa casa antigua reformada con mucho gusto, pero con los sonidos, formas y colores de la antigua casa que fue. Margari (tlf: 650 60 24 01), su casera, una pequeña y amable asturiana, nos recibió con café recién hecho y bizcocho delicioso. Nuestro “Asturias con niños” no podía empezar mejor. Además, tras los 40 grados que dejábamos en Murcia y Granada respectivamente, llegábamos a 20, y con lluvia. ¡Auténtico norte! ¡Auténtico Asturias con niños!

Así que salimos, como os digo, de Granada y Murcia haciendo parada en Madrid para pasar la noche y reunirnos. Ya juntos, tomamos rumbo al norte.

De camino, paramos a comer en un bar de carretera, lleno de operarios, conductores y pocos viajeros (buena señal), a la salida de Osorno: los CHOPOS. Menú abundante por 13 euros. Los niños, por 9. Un plus de 3 euros por adulto sin menú (compartimos uno de ellos). Buena elección.

Llegamos a nuestro destino, nos enamoramos inmediatamente, y tras tomar posesión del mismo, y bajo una lluvia torrencial, fuimos a Llanes a la compra. No llegamos a entrar en el pueblo. Así paso nuestro primer día de viaje.

La fabulosa casa de Margari en Puertas de Vidiago

PUERTAS DE VIDIAGO

Vidiago es un pequeño pueblo y parroquia (100 habitantes) perteneciente al concejo de Llanes. Las aldeas de Riegu, Puertas y Vidiago y los caseríos de Porciles, los Cobezos, la Rebollada y Perestrella se encuentran dentro de la parroquia. Nosotros nos alojamos en Puertas de Vidiago, a 8 km (autovía) de la capital del concejo (Llanes). Situada en el oriente de Asturias, sólo la separan 84 km de Santander.

Además de ser un pueblillo pequeño de piedra y calles irregulares, de encontrarse a pie de monte, pero en el litoral costero, y de ser precioso y encantador, destacaría varias cosas de Puertas de Vidiago. La primera, el aparente buen entendimiento y cordialidad de sus escasos pobladores: nuestro contacto conocía un restaurante del que ahora hablaré, que fue el que a su vez nos relacionó con Margari. El buen rollo que se respiraba en el mini mercado de la Marina que se celebró coincidiendo con nuestra estancia, con un vecino nombrado chef para la ocasión, con la responsabilidad de cocinar para todo el público la olla minera a modo tradicional, y la colaboración mostrada en el barecillo del pueblo montado para la ocasión. Otro ejemplo fue la paellada celebrada un domingo en la bolera del pueblo, de participación también libre. En fin, se respiraba un buen ambiente entre los vecinos.

Otra cosa a destacar es el ÍDOLO DE PEÑA TÚ. Se trata de un conjunto rupestre formado por una gran peña en la que se distinguen representaciones pictóricas y grabadas de la Edad de Bronce (puntos, trazos, algo parecido a un puñal, cruces (posteriores)). El camino que nos conduce hasta allí se inicia al otro lado de la vía del tren y la carretera. Poco indicado en el inicio (mientras caminamos aún entre casas, teniendo que dirigirnos hacia la derecha si miramos al monte), pero después ya sí. Un camino entre árboles por un bosque encantado, todo hacia arriba, para llegar al ídolo. En un momento se divide en dos opciones, una “corta” y otra “larga”, con unos 400 metros de diferencia, eso sí, todo en cuesta. Al llegar, una gran roca en lo alto desde la que se divisa el mar, con unas vistas maravillosas. Y las supuestas pinturas que tienes casi que adivinar.

De Puertas de Vidiago también me quedo con nuestra casa y nuestras casera, Margari ((tlf: 650 60 24 01). Una suerte haberlas encontrado, a las dos. Como he dicho, una casa antigua, reformada, con las comodidades modernas, pero llena del embrujo antiguo, incluidas las telas de araña, los muebles, el crujir de sus suelos. Preparada para 9 personas por sus 5 habitaciones. Un salón oscuro debido a la situación en la que quedó con la reforma, compensado por una cocina luminosa. Margari, además de recibirnos como lo hizo, nos mostró su dedicación y eficacia resolviendo rápidamente unos inconvenientes que surgieron. Recomendable 100%.

Y por último hablar de CASA POLI (www.casapoli.es; tlf: 985 41 12 17; c/ Puertas, s/n, 33597 Puertas de Vidiago, Asturias), un restaurante en el pueblo, al que la gente acude de fuera, pues su parking y capacidad superan con creces al número de habitantes de Puertas. En realidad nuestro contacto fue con ellos con quien habló y éstos a su vez con Margari, para lo de la casa. El restaurante se ubica también en una casa antigua, grande (la “ricachona” del pueblo), que han ido habilitando con gusto a medida que el restaurante se iba agrandando atendiendo a su demanda. Cocina tradicional asturiana, de tapeo y de carta, para ponerte las botas en un ambiente amable y bello.



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DÍA DOS 

Tras la bienvenida torrencial, Asturias nos recibe en nuestro segundo día, aunque realmente el primero de verdad, con un sol espléndido. Pues habrá que aprovecharlo bien, ¿no? Parece que mañana hará bueno también, pero luego vuelve la lluvia… Así que decidimos hacer el DESCENSO DEL SELLA, cuya competición internacional será en uno de esos próximos y cercanos días de lluvia (primer sábado de agosto). Evidentemente, igual que nosotros, pensaron todos los turistas de Asturias… Así que el río iba llenito de gente que quería aprovechar el sol radiante ante las próximas previsiones, tal cual suele ir el día del descenso oficial.

Lo intentamos primero con WADI aventura (985 840 490; 655 581 529). Me había gustado mucho su página web. En ella informan de los 25 euros por persona adulta y 15 de los niños, con picnic; aunque reservando con anterioridad (tlf o página web), te hacían un 10% de descuento: 22,5 y 13 euros respectivamente. Pero a las 9.30 de la mañana ya no tenían canoas para nosotros.

Así que probamos con PARRES aventura, que encontramos buscando en la red sobre la marcha (en realidad hay mil empresas), pues no me había gustado la página web de El MOYAU, que llevaba ya ojeada; y la ESCUELA ASTURIANA DE PIRAGUISMO (985 840 334- 985 841 282) me parecía algo como muy serio…

Bueno, ¡pues todo un acierto el Parres aventura! Está en la carretera de Ribadesella a Arriondas, en ese sentido, a mano derecha (en Llano de Margolles). Totalmente visible. ¿Por qué nos gustó? 1º: parking sin problemas en sus instalaciones (pues te bajan ellos a Arriondas, a la zona de embarque, en furgo, evitando así tener que aparcar en el pueblo). Luego te suben de nuevo a la empresa donde está el estacionamiento, aunque eso lo hacen igual todas. Pero lo de no tener que entrar con el coche a Arriondas, es una ventaja bestial. 2º: tienen un barecillo donde puedes tomarte algo antes o después del descenso. 3º: el precio es muy bueno: 20 euros los adultos y 15 los niños hasta 10 años, aunque a nuestra Jimena, de 11, nos la dejaron como niña. Incluye los transportes, un picnic por persona, y una pizza que saboreamos al terminar (aunque no exactamente de las buenas…) (y cobrándonos sólo 1 e por cada refresco). 4º: baños, vestuarios y duchas con gel para después del descenso. Así que nos gustó mucho.

Las salidas son entre las 11 y las 13h. Y las recogidas hasta las 18 h, en que el río pasa a pertenecer a los pescadores, prohibiéndose la navegación. Tlf 985 907 061-699 967 223.

El descenso son 13 km, 15 hasta el mar en Ribadesella, según donde recoja cada empresa de canoas. Una aventura que pone al límite tu forma física, pero que cualquiera es capaz de superar. Agua, montañas, vacas y peces. Naturaleza a tope, aunque llena de humanos… Realmente divertido. Nosotros empleamos unas 4horas-4h y media.

Y tras la ducha y el premio de pizza, con ese pedazo de día, nos fuimos a pasear por LLANES para acabar el día.

LLANES

Llanes es un lugar típico de veraneo, capital de concejo, en el oriente asturiano. Aforada desde el siglo XIII, es lugar de paso de uno de los Caminos de Santiago. Aunque la importancia histórica que presenta radica en el desarrollo de su actividad como puerto pesquero y ballenero, adquirida en el siglo XVI. La masiva emigración a América terminó con este esplendor en el siglo XIX. Pero a la vuelta, los afortunados que hicieron grandes riquezas, los indianos, dejaron su huella (que llega hasta la actualidad y le proporciona a la comarca una de sus características esenciales), en forma de grandes mansiones al estilo colonial americano, las casas indianas.

En Llanes hay que pasear por su casco histórico, declarado conjunto histórico-artístico. Admirar sus casas típicas asturianas, su ambiente, las casonas de indianos, la muralla, el faro, las playas, el paseo de San Pedro. El puerto, los pescadores. Su basílica de Santa María es uno de los principales hitos del Camino de Santiago a su paso por el concejo. La verdad, es que fue un final de día precioso y agradable. Tranquilo para la paliza que llevábamos metida en el cuerpo.

Pescador en Llanes

PLAYAS DE LLANES

Dentro de la localidad están las del SABLÓN, pequeña y acogedora (junto al paseo de san Pedro) y la de TORÓ, al oriente de la villa, con curiosas formaciones excavadas en la roca por el agua.

En los alrededores de la villa, hacia oriente, las playas de BALLOTA (nudista) y de ANDRÍN, en Cué y Andrín respectivamente. COBIJERU, en Buelna, pequeña y arropada por pequeños acantilados escalables, en unos de los cuales, se abre un hueco en la roca por encima de la playa, hacia una cueva que llega hasta el mar.

El BUFÓN DE VIDIAGO es un fenómeno que se puede observar desde los acantilados. El mar erosiona formando oquedades por las que luego penetra el agua y sale posteriormente al exterior en forma de un chorro con fuerza. En septiembre suele ser la época en que más se da este fenómeno, según nos informaron (nosotros no llegamos a verlo), observable en los alrededores de Vidiago y Pimiango.

Hacia occidente: playas POO, de SAN MARTÍN (nudista), PALOMBINA y la playa de BORIZU en Celorio.

Famosas en Niembro, las de TORANDA y TORIBIA (nudista).

Más hacia el oeste, la playa de GULPIYURI (Naves), un arenal hasta el que llega el mar a través de un conducto subterráneo, que le confiere gran peculiaridad y belleza.

Y más occidental aún, Playa de CUEVAS DEL MAR, a unos kilómetros de Nueva, en la que en marea baja se observan curiosos arcos y oquedades formados por la roca erosionada.

Llanes

DÍA TRES

Para hoy teníamos reservada la entrada al ECOMUSEO DEL POZO DE SAN LUIS, un moderno recorrido por la verdadera mina del pozo del mismo nombre. Un viaje no tan al pasado (esta mina se cerró en el 2001), pero sí a las duras condiciones, inhumanas condiciones, laborales de los mineros (adultos 10 euros, niños 5; y descuentos familiares, minusválidos, mayores…).

Se encuentra en el valle de Samuño, en el municipio de Langreo, un valle dedicado a la extracción del carbón, marcado por el paso del río Samuño en sus 8 kilómetros hasta su desembocadura en el Nalón. Aunque lo que verdaderamente ha caracterizado el modelado del paisaje de esta tierra es la actividad minera desarrollada en ella.

El museo lo tienen montado muy chulo: un tren auténtico de transporte de carbón (adaptado a transporte de turistas, claro) te lleva por el valle con una voz en off explicándote el paisaje, lo que significa y lo que fue. Y posteriormente penetra en la mina, acabando en el primer piso de la misma (que viene a ser equivalente a 11 pisos de un edificio, pero hacia abajo). Allí te recibe la guía con explicaciones sobre los túneles, las jaulas, el señalador, etc… Es decir, sobre el funcionamiento y marcha del interior de la mina. Finalmente se sube a la superficie en un moderno ascensor que ocupa el hueco de las auténticas jaulas. Y allí prosigue la explicación por la sala de máquinas, las sala de aseo, las oficinas, etc…

Para volver puedes coger de nuevo el tren, o hacerlo andando en un agradable paseo de menos de 2 km por senda asfaltada. Las instalaciones de la mina se hayan en el pueblo de VALLE (o mejor dicho al revés, pues este pueblo fue construido por los mineros que se fueron a trabajar allí, para vivir en él). A nosotros, por el horario que reservamos, nos dio la hora de comer tras la visita, por lo que decidimos hacerlo en uno de los dos restaurantes que hay en Valle, el CHATO. Un menú casero riquísimo por 9,5 e (nuestra primera fabada en Asturias). Y los medios menús a 7 e.

Tras volver a la recepción y acabar con el museo, nos quedaba aún parte de la tarde. Así que decidimos parar en el camino de vuelta para visitar en VALDEDIÓS, la IGLESIA CISTERCIENSE (IGLESIA DE SANTA MARÍA), del siglo XIII y el CONVENTO DE SAN SALVADOR, llamado el CONVENTÍN, prerrománico, (para visitar los dos: 4 e los adultos y 1,5 los niños). Una maravilla. Te acompañan dos simpáticos guías, sobre todo el alegre muchacho que nos mostró el monasterio, con una manera muy peculiar de hablar.

Lo más chocante de todo es sin duda la asimetría y desnivel total en el monasterio y una chapuza tras otra para salvar esas desigualdades y las inundaciones, aunque no le restan en absoluto belleza al lugar. Pero como decía el guía, aún sigue en pie desde el siglo XIII…, no debe ser tan chapuza lo que a los ojos sí es, jejeje.

En el mismo complejo se encuentra el albergue de peregrinos.

Y tras esa agradable sorpresa de última hora (decidimos sobre la marcha qué hacer el resto del día), la de ambos edificios de épocas y estilos diferentes, pero igual de maravillosos, cuya visita nos llevó más tiempo de lo que pensábamos (algo más de 1 hora), nos volvimos a casa. Fin de un estupendo, interesante y aprovechado día de sol y nubes, pero bueno para nosotros.

DÍA CUATRO

Hoy amanece de nuevo con un sol espléndido. Y el último, porque las predicciones dan tres días seguidos de lluvia a partir de mañana…

Tenemos reserva en las CUEVAS DEL PINDAL, una de las múltiples huellas del paleolítico en la Cornisa Cantábrica. No es la más importante, pero nos muestra el arte rupestre de la zona. Y en las del TITO BUSTILLO, que sí lo son, ya no tenían hueco en todo agosto cuando llamamos a reservar… (Ribadesella, tlf: 985 86 11 20).

Otras cuevas visitables en esta cornisa asturiana llena restos prehistóricos: CUEVA DE BUXU, en la localidad de Cardes, en el Concejo de Cangas de Onís (tlf: 608 17 54 67). CUEVA DE LA PEÑA O DE CANDAMO, en San Román, Concejo de Candamo (tlf: 985 82 80 56).

Pero antes de la cita, quisimos aprovechar el sol, y de camino a ellas paramos en COLOMBRES, galardonado con el titulo de Pueblo Ejemplar de Asturias en 2015.

Éste es un pueblo que se jacta de ser un magnífico ejemplo de la huella dejada por los indianos en la zona, aunque no el único. Lo pobladores de esta comarca se fueron a México y Cuba. Una vez enriquecidos, volvieron a su tierra, construyendo en ella casonas magníficas al estilo colonial, que pasaron a constituir la arquitectura indiana. Colombres, capital del concejo de Ribadedeva, muestra, en un recorrido de 1,5 km que te indican perfecta y amablemente en la Oficina de Turismo, 14 ejemplos de estas casonas indianas.

La principal y que en actualidad alberga el Archivo de Indianos-Museo de la Emigración, la QUINTA DE GUADALUPE, se puede visitar además por dentro (5 euros los adultos), en visita libre (www.archivodeindianos.es; 985 41 20 05). La entrada a sus jardines es gratuita, y merece la pena.

Apenas pudimos ver la Quinta de Guadalupe y nos quedamos con gran pena de no poder apreciar bien todo el pueblo. La verdad es que no creíamos que fuese tan rico turísticamente. Es más, pensábamos que era BUSTIO, a escasos km, el que era más copioso en casas indianas… Habíamos leído sobre una “Ruta Indiana” que empezaba allí…

El caso es que dejamos Colombres y nos acercamos al próximo PIMIANGO, donde se encuentra la cueva del Pindal (has de pasar el pueblo, que es el más alto de la comarca y seguir las indicaciones, que te hacen bajar hasta llegar al CENTRO DE INTERPRETACION DE SAN EMETERIO). Allí, además de confirmar que tienes la reserva hecha y comprar las entradas (3,13 e adultos y 1,62 la reducida (niños 7-12 años, mayores de 65 y familias numerosas), tienen una pequeña muestra de la historia de la zona. AVISO: NO HAY BAÑOS, para el que le interese. Eso sí, tienes un hermoso bosque…, por el que recorres un sendero que te lleva a la entrada de la cueva.

Nada más salir del centro de interpretación, te encuentras con una pradera en la que visualizas la ERMITA DE SAN EMETERIO, una pequeña preciosidad (sólo se ve por fuera). Después ya coges ese camino a la maravillosa entrada de la cueva, desde la que se divisa todo el mar y un acantilado rocoso.

Por fin entramos, encontrándonos una amplia galería, que no se utilizó para habitar, sino sólo para pintar. Estas muestras de arte rupestre pertenecen a diferentes momentos, separados entre sí miles de años, pues se cree que una es una pintura de mamut, animal que despareció hace 20 000 años; otras de hace 14 000 años y otras de 12 000. Sólo se visita la mitad de la cueva aproximadamente. Desde luego, tanto el enclave en el que se encuentra, como la propia cueva son muy bonitas y merece la pena verlas.

Antes de coger el coche e irnos, aprovechamos y dimos otro paseíto para acercaros a ver las ruinas del MONASTERIO DE TINA. El camino vuelve a atravesar bosque y es encantador.

Tras ello paramos a comer en Pidiango, en el primer restaurante que encontramos en el camino (íbamos ya con hambre y tenía parking): SIDRERÍA Y PARRILLA EL MANSOLEA. Comimos bien, probando un nuevo y desconocido por nosotros plato asturiano, los Tortos, una especie de torta de harina. No nos gustó el aliño del solomillo, pero el resto muy rico. Salimos los 8 por 139 euros, aprox. 70 por familia.

Y corriendo salimos del restaurante para aprovechar ese regalo en forma de sol, en la playa. La verdad es que Llanes y sus alrededores cuenta con la mayor concentración de las mejores playas de Asturias. Como hoy apenas nos hemos movido en coche, decidimos seguir así y probar en la cercana playa de la FRANCA, en Colombres, con buena propaganda (ya no en Llanes, sino en Ribadedeva). En efecto, no nos equivocamos.

Como había muchas criaturitas con nuestro mismo pensamiento de aprovechar el buen día, tuvimos que aparcar en un “parking” privado por 2,5 euros (un camino ancho, que debe ser propiedad privada y lo aprovechan… Luego comprobamos que hay muchos de esos aparcamientos por todas partes).

La playa es buenísima, rodeada de colinas con unos árboles altos, rectos y con un tronco estrecho. Y hacia el mar, rocas altas y enormes ganándose su espacio. No falta el río, que sale al mar a la izquierda de la playa. Preciosa. Un agua limpia y fresca con olas del suficiente tamaño como para pasarlo bien sin peligro. Y una laaargo paseo hasta llegar a la zona donde cubre. Cuando la marea baja, el paseo es por la arena. Playa vigilada, con duchas. Nos encantó.

Y tras el baño y el descanso, decidimos disfrutar del atardecer en otra playa famosa, al lado: COBIJERU ya en Llanes. Chiquitina y encantadora, y sin gente a esa hora. Pero lo que es una pasada de esta playa es la cueva en lo alto de la misma (en el acantilado que la rodea, digamos), a la que tienes que acceder agachado y con linterna. Y que tras unos metros, te lleva al otro extremo, donde se aprecia el mar en toda su lucha contra las rocas. Espectacular. Cuando bajas a la playa y ya sin marea como llegamos nosotros, dejas las rocas para encontrar arena y el poco agua que queda, que se reúne en una poza. Íbamos nada más que a verla, pero no pudimos resistirnos a un último baño en el poco mar que la marea había dejado. Salvaje.

Y aquí acaba este día intenso…

Continuará…

2 Comentarios
  1. Carmen Capdepón 3 semanas

    Asturias no falla!! Me ha encantado tu viaje, lleno de aventuras. Tus hijas son unas “suertudas” con esa mami tan trotamundos. Sigue contándolo porque sé que tienes muchos seguidores que toman buena nota de esos viajes con pequeños.

  2. José Luis Bauset 3 semanas

    Impresionante! Sonia, no dejas de sorprenderme con tu capacidad para dedicarle tanto tiempo a tus niñas. Cualquier viaje lo conviertes en una aventura para ellas e imagino lo mucho que disfrutan contigo. Estás sembrando un espíritu viajero en esas pequeñas que, sin duda, será la envidia de todos. Ya sabes que “en dos días” se lanzan a conocer el mundo… Gracias por compartirlo, una vez mas, en viajefilos.

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