Cinco días en Colonia: ruta completa, qué ver y excursión a Aquisgrán

Pasar cinco días en Colonia puede parecer demasiado para una ciudad famosa principalmente por su catedral, pero después de esta escapada podemos asegurarte justo lo contrario. La ciudad alemana tiene muchísimo más que ofrecer: iglesias románicas, barrios con ambiente como el Belgisches Viertel, cervecerías tradicionales donde probar la auténtica Kölsch, paseos junto al Rin y excursiones imprescindibles como Aquisgrán, una de las ciudades más interesantes del oeste de Alemania.

En esta guía te contamos nuestra ruta completa de cinco días en Colonia, dónde alojarse, cómo moverse, qué visitar, dónde comer y todos los consejos prácticos para organizar una escapada por libre. Todo ello aprovechando una excusa perfecta: el concierto de Rosalía y su gira Lux, que terminó convirtiéndose en uno de esos viajes que acaban sorprendiendo mucho más de lo esperado.

Cinco días en Colonia: ruta completa, qué ver y consejos para viajar por libre

Dónde alojarse en Colonia

Las dos mejores opciones para alojarse en Colonia, serán el centro histórico y el barrio belga. En cualquier caso el metro funciona a la perfección y tanto moverse por la ciudad como si quieres emprender alguna excursión a los alrededores de Colonia, resultan sencillo.

Altstadt, el casco antiguo de colonia

Si dispones de pocos días para tu escapada a Colonia, probablemente sea el mejor lugar donde alojarse. Estarás muy cerca de la catedral y de todos los puntos de interés para un viaje de dos o tres días a Colonia. Al mediodía es difícil elegir entre las decenas de restaurantes y cervecerías tradicionales de sus calles y plazas. Nos dio la impresión de que llegada la noche el casco histórico de Colonia se queda algo desangelado y con menos posibilidades.

Belgisches Viertel, el barrio más animado de Colonia

Para pasar más días en la ciudad, como fue nuestro caso, te recomendamos alojarte en el barrio belga de Colonia. Bohemio, con muchas opciones para salir de noche y desde luego más animado. Nos llamó la atención la cantidad de despedidas de soltero y soltera que vimos, lo cual habla de ese ambiente nocturno. Elegimos el Ruby Ella Hotel, muy moderno y muy chulo. Puede que no sea el más económico de la zona pero os aseguramos que repetiríamos si volviéramos de viaje a Colonia.

Además de la fantástica decoración del hall cuenta con un increíble bar, abierto 24/7. Las habitaciones muy bonitas y de nuevo con una decoración envidiable. Como leímos de otros modernos alemanes, los baños son pequeños y habitualmente acristalados. Y por si fuera poco, una boca de metro a escasos metros.

Cómo ir del aeropuerto al centro de Colonia

El primer día al llegar a la ciudad optamos por un Uber siendo cuatro personas: 35 €. Para la vuelta fue muy sencillo tomar el metro (2.80 €) desde el barrio Belga hasta la estación de Colonia y desde allí el tren al aeropuerto (tan solo unos 15 minutos y 3.80 €). En unos 45 minutos, tras el transbordo, llegamos al aeropuerto.

Nuestra ruta de cinco días en Colonia

Día 1. Vuelo desde Alicante, check in y tarde en el animado barrio belga.

Día 2. Free tour por la mañana para conocer lo mejor de Colonia y conciertazo de Rosalía. 

Día 3. Visita del interior de la catedral y la iglesia de San Martín con un paseo por el casco antiguo. Atardecer en el río.

Día 4. Día completo en Aquisgrán. A menos de una hora, una visita imprescindible en los alrededores de Colonia.

Día 5. Ruta por las iglesias románicas y las calles comerciales de Colonia. Última noche en el barrio Belga. Mañana volábamos temprano.

Puente Hohenzollern
Ese puente de nombre tan difícil que no te cansaras de cruzar durante tus cinco días en Colonia

El mejor free tour por Colonia

Para la primera mañana optamos como siempre por un tour guiado por la ciudad. Por supuesto lo encontrarás en español y merece la pena para ubicarse. El Free Tour ofrecido por Civitatis comenzaba a las 10:30, como no puede ser de otra manera, en la catedral de Colonia. Arrancamos con unas pinceladas de la historia entorno al templo. Sus dimensiones, los siglos empleados en su construcción o como, milagrosamente, sobrevivió a los bombardeos de la Guerra Mundial.

Seguimos hasta la vecina cervecería Früh, de entre las más antiguas y con capacidad de hasta 1500 personas. Frente al local, la fuente de los Gnomos donde nos cuentan la leyenda que esconde.

El recorrido sigue hasta el Ayuntamiento y su impresionante torre, repleta de estatuas con personajes insignes de la ciudad. De nuevo nos detenemos para aprender algo más de la ciudad y su dilatada historia. Seguimos hasta la plaza del mercado construida sobre el antiguo puerto romano y, a través de un pasadizo llegamos a otra pequeña plaza y las figuras en bronce de Tünnes, un campesino y Schäl, un rico comerciante.

Descendemos hacia el Rin y la plaza del Pescado. En la plaza, además de algunas de la pocas casas que sobrevivieron a los bombardeos, la iglesia de San Martín. De un lado el famoso puente Hohenzollern, el de los candados y el que ofrece mejores vistas de la catedral. Cerca de allí muchos restaurantes tradicionales para probar gastronomía germana.

El tour termina con una charla sobre los carnavales de Colonia y sus curiosidades (debe ser por lo que nos cuenta Irene una fiesta con mayúsculas) y cerca de Farina, la casa museo del agua de Colonia. Algo más de dos horas, 100 % recomendable.

Los mejores tours en Colonia, siempre de la mano de Civitatis

Qué ver en cinco días en Colonia

El origen de la ciudad se remonta a la época romana. Sus huellas se intuyen en algunas ruinas o en el trazado de las viejas calzadas, aunque lo cierto es que no es fácil encontrar restos tan antiguos. De su hegemonía en la Alemania de la Edad Media, años en qué Colonia se convirtió en un importante lugar de peregrinación si quedan algunos edificios restaurados y fragmentos de la antigua muralla. Y es que, por desgracia, y tras el auge que supuso la revolución industrial, la ciudad sufrió sin piedad los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Por suerte, los trabajos de restauración han conseguido devolver a Colonia todos los esplendor de siglos pasados.

Ten en cuenta que la Tarjeta Sanitaria Europea no incluye todas las asistencias que pueden surgir en tu viaje

La catedral de Colonia, San Pedro y María

El lugar que justifica cualquier viaje a Colonia, la catedral se inició en 1238 y se terminó 600 años después. Por suerte y gracias a su robusta estructura se salvó en gran medida de los bombardeos aunque hasta 14 bombas impactaron en el edificio. Sus 10000 metros cuadrados de vidrieras se conservaron gracias a que se retiraron durante la Segunda Guerra Mundial.

Las reliquias de los Reyes Magos

En su interior se custodian las reliquias de los tres Reyes Magos, la pieza más preciada de la catedral si bien no la única. En las capilla laterales se esconden auténticos tesoros del arte religioso como el Crucifijo de Gero del siglo X, un Cristo tallado en madera entre otros.

El puente Hohenzollern y los candados del amor

Fue inaugurado en 1911 y en la Segunda Guerra Mundial fue gravemente dañado. Las propias tropas alemanas lo volaron para frenar el avance aliado en 1945. Hoy es uno de los puentes ferroviarios más transitados de Europa, con más de 1.200 trenes diarios. Su estructura metálica de arcos triples es un buen ejemplo de la ingeniería de principios del siglo XX.

Uno de sus rasgos más conocidos en la actualidad son los miles de candados del amor colocados por parejas desde aproximadamente 2008. Se estima que hay cientos de miles, con un peso total de varias toneladas, sin que ello haya afectado a la estructura del puente.

Desde su pasarela peatonal se obtienen algunas de las mejores vistas de la catedral de Colonia y del skyline de la ciudad, especialmente al atardecer.

Altstadt, el casco antiguo de Colonia

Aunque gran parte del centro fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial, el Altstadt fue reconstruido respetando su trazado original, lo que permite hoy pasear por calles con esencia medieval combinadas con edificios restaurados.

Aquí se encuentran algunos de los puntos más emblemáticos: La Catedral de Colonia, el gran icono de la ciudad, a zona de Fischmarkt, con sus casas de colores junto al río, la iglesia de San Martín, una de las más representativas del románico y las plazas de Alter Markt y Heumarkt, históricamente centro de la vida comercial.

Alter Markt y el Ayuntamiento de Colonia

La plaza del Mercado levantada sobre los restos del antiguo puerto romano. El ayuntamiento, en uno de los laterales, destaca por la torre y las figuras en piedra de personajes ilustres de Colonia, Agripina entre otras.

Con más de 900 años de historia, está considerado uno de los ayuntamientos más antiguos de Alemania y durante siglos fue el centro del poder de una de las ciudades comerciales más importantes de Europa. Su torre gótica, decorada con decenas de figuras históricas como decimos, y su elegante logia renacentista reflejan la riqueza y la importancia que llegó a tener Colonia en la Edad Media. 

Fischmarkt, la plaza del mercado del pescado

La Fischmarkt es uno de los rincones más pintorescos del casco antiguo de Colonia y una de las imágenes más reconocibles de la ciudad.

En la Edad Media, este lugar era el punto donde llegaba el pescado procedente del Rin para su venta, convirtiéndose en un importante centro comercial dentro de la ciudad. Hoy, esa función ha desaparecido, pero la plaza conserva su esencia histórica.

Lo que más llama la atención son sus casas de colores alineadas junto al río, con la silueta de la Gran San Martín elevándose justo detrás, creando una de las postales más fotografiadas de Colonia.

La animada plaza de Heumarkt

Una de las plazas más grandes y animadas de Colonia y, junto con Alter Markt, ha sido durante siglos uno de los centros neurálgicos de la ciudad.

Su nombre significa literalmente “mercado de heno”, ya que en la Edad Media aquí se comerciaba principalmente con este producto, aunque con el tiempo se convirtió en un importante punto de intercambio de todo tipo de mercancías.

A lo largo de su historia, el Heumarkt ha sido escenario de ferias, celebraciones y actos públicos, y hoy sigue siendo un espacio muy vivo, rodeado de bares, restaurantes y con un ambiente constante tanto de día como de noche.

Además, es uno de los grandes epicentros del famoso carnaval de Colonia.

La iglesia de San Martín

Una de las más recomendadas de las 12 iglesias románicas de Colonia que se conservan. Construida a partir de 1150 en el emplazamiento de los antiguos almacenes romanos del siglo II e iglesias anteriores que datan de la Alta Edad Media. Se terminó a mediados del siglo XIII. Sufrió graves daños entre 1942 y 1945, consiguiéndose su reapertura en 1985.

Iglesia de San Martín de Colonia
Iglesia de San Martín, imprescindible en una escapada a Colonia

La iglesia de San Gereon

Una de las más sorprendentes de Colonia y una de las joyas del románico alemán. Forma parte del conjunto de las 12 iglesias románicas de la ciudad, pero destaca por algo muy poco habitual: su planta decagonal (de diez lados), única en Europa.

Su origen se remonta a época romana, aunque el edificio actual se desarrolló principalmente entre los siglos XI y XIII. Según la tradición, está vinculada a San Gereón y la Legión Tebana, soldados cristianos que habrían sido martirizados en este lugar.

Lo más impresionante es su interior: una enorme cúpula que alcanza más de 20 metros de altura, creando un espacio muy distinto al de otras iglesias románicas, más cerradas y oscuras. Aquí la sensación es mucho más abierta y monumental. En una capilla lateral a la que se accede por una puerta (ojo con saltársela), una bellísima pila bautismal y frescos románicos originales.

Sin duda, nada que envidiarle a la catedral.

El mirador de Kölntriangle

Ubicado en la orilla derecha del Rin en el barrio de Deutz, este edificio moderno cuenta con una plataforma panorámica a unos 100 metros de altura, desde la que se obtienen vistas 360º de toda la ciudad.

Desde arriba se aprecia la relación entre los grandes iconos de Colonia: la Catedral, el puente Hohenzollern y el propio curso del Rin atravesando la ciudad. Nosotros intentamos aprovechar un atardecer para la visita, con suerte puedes hacer coincidir las últimas horas del día con la iluminación de la catedral y el puente. Para subir hay que pagar 5 € por persona. Confieso que nos acabó de convencer… ¡atardeció casi a las nueve!.

No tenemos claro si merece la pena subir pero lo que sí mola mucho en un día de primavera es sentarse al atardecer a este lado del rio, Rheinboulevard. Unas gradas y una zona repleta de gente haciendo picnic y compartiendo un rato hacen del lugar y el momento algo muy chulo.

Cruzar alguno de los puentes te permite las mejores fotos de la catedral de Colonia

Las murallas y las puertas medievales

Ulrepforte, Severinstorburg, Hahnentor y Eigelstein-Torburg son las puertas de su antigua muralla medieval, construida entre los siglos XII y XIII, que todavía se conservan. Son de los pocos restos visibles de aquella gran fortificación que rodeaba la ciudad. Originalmente la muralla medieval de Colonia tenía más de 7 km y 12 puertas principales.

Los museos más famosos de Colonia

En Colonia hay dos visitas muy populares como el museo del chocolate y el del perfume, pero en esta ocasión decidimos dejarlos fuera de la ruta. El primero, el Museo del Chocolate de Colonia, es uno de los más visitados de Alemania y recorre la historia del cacao desde sus orígenes hasta la actualidad, incluso con una fuente de chocolate para degustar. Por su parte, el Museo del Perfume Farina está considerado el museo del perfume más antiguo del mundo, ya que en este lugar se creó en 1709 la famosa Eau de Cologne.

Comer codillo en Colonia es casi obligatorio

Dónde comer y beber en Colonia

Durante los cinco días que pasamos en Colonia dimos buena cuenta de la gastronomía local, sobre todo salchichas y el tradicional codillo, platos contundentes que probamos en algunos de los locales más clásicos de la ciudad.

Cómo se bebe la Kölsch en Colonia

Pero lo primero a tener en cuenta es aprender cómo se sirve y se bebe la cerveza en Colonia, la tradicional Kölsch, una cerveza rubia, muy clara aunque con un punto suave amargo. La Kölsch se sirve en vasos pequeños llamados “Stange” (20 cl aprox.) y una vez terminas no tienes que pedir otra: El camarero te trae otra automáticamente cuando ve el vaso vacío y apuntará en un posavasos con el lápiz “una más”. Para parar hay que estar atento y poner el posavasos encima del vaso.

Vas a tener que estar muy atento a tu cerveza si no quieres que te la devuelvan llena

Hallmackenreuther

Clásico del barrio belga para la primera. Cuenta con una animada terraza en Brüsseler Platz, hay más sitios pero seguramente aquí a donde se juntan todos los modernos.

Pütz Bauhaus, Mühlen Kölsch

Una cervecería de 1858, antiguo molino que servía la malta molida a los cerveceros de la ciudad desde principios de siglo. Aquí aprendimos la peculiar manera de servir la cerveza de Colonia.

Schreckenskammer

Abrió sus puertas en 1442. Una de las cervecerías tradicionales más auténticas de Colonia. Ahora mucho más moderno pero sin faltar a su tradición cervecera. Perfecto para disfrutar de un partido de fútbol si es tu rollo, grandes pantallas ayudan a pasar un buen rato.

Früh

La más antigua de Colonia y a tiro de piedra de la Catedral. Un auténtico laberinto en el que caben hasta 1500 personas. Si llegas con tiempo y en un día soleado tal vez encuentres mesa en la terraza junto a la fuente de los Gnomos.

Haxenhaus

Literalmente, la Casa del Codillo, de 1178. Otra de las cervecerías más tradicionales y con una ubicación envidiable junto al Rin, muy cerca de la plaza del Pescado. ¿Qué pensáis que pedimos?. Si estáis pensando en comer codillo, mejor para compartir.

Aachener Street

Y para cenar, tomar una cerveza o un cóctel y sobre todo para pasear por la noche donde está la gente en el barrio belga, no te pierdas esta calle. Probablemente la más animada de toda Colonia. Italianos, libaneses, indios… restaurantes de cocina internacional a elegir.

La visita de Aquisgrán desde Colonia (Aachen)

Una de las ciudades más bonitas y con más historia del oeste de Alemania. A menos de una hora en tren desde Colonia optamos por visitarla en un soleado día de primavera. Confieso que no resultó tan sencillo acertar con el tren y mira que tenían opciones… Desde la estación central de Colonia el billete costó 22 €. Volver serían otros tantos.

Una vez llegamos a la estación de Aquisgrán, tras 15 minutos paseando, estábamos en el centro histórico. Aquisgrán, fue la capital del imperio de Carlomagno. Conserva junto a la ciudad medieval, una de las catedrales más impresionantes de Alemania.

La capilla palatina de Carlomagno
La capilla palatina de Carlomagno se convirtió en una de las catedrales más bonitas de Europa

La catedral de Aquisgrán

Construida entre 790 y 805 d. C. fue el primer sitio alemán declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1978. En su origen, la Capilla Palatina, fue mandado construir por Carlomagno como iglesia privada de su palacio. Inspirada en la basílica bizantina de San Vital de Rávena que teníamos la suerte de conocer en los días que viajamos a Emilia Romagna, presenta una planta octogonal coronada por una cúpula. En la Edad Media el templo sufrió varias ampliaciones acogiendo durante siglos la coronación de los reyes germanos. Solo por esta visita merece la pena llegar hasta aquí.

Saliendo, en el café Didier, otro momentazo del viaje a Colonia. Primavera, solete y unas cervezas con embutidos alemanes en la terraza.

El ayuntamiento de Aquisgrán

Símbolo de su pasado imperial vinculado al Sacro Imperio Romano Germánico. El edificio se levantó sobre los restos del palacio de Carlomagno, integrando parte de sus muros originales. Impresionante.

Elisenbrunnen

Una fuente termal y pabellón neoclásico situado en el centro de Aquisgrán, conocido por sus manantiales sulfurosos históricos. Se construyó entre 1822 y 1827 sobre el emplazamiento de antiguos baños romanos. Es uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad y un recordatorio de su larga tradición como destino balneario.

¿Merece la pena pasar cinco días en Colonia?

Después de cinco días en Colonia, nos vamos con la sensación de haber descubierto una ciudad mucho más completa de lo que imaginábamos. Más allá de su imponente catedral, Colonia es historia, ambiente, cervecerías tradicionales y rincones con mucho carácter que se disfrutan caminando, sin prisas.

Como broche final, la excursión a Aquisgrán aporta ese punto extra de historia que eleva aún más el viaje. Su catedral, ligada a la figura de Carlomagno, es uno de esos lugares que realmente marcan la diferencia y que complementan perfectamente la experiencia en Colonia.

En conjunto, es un destino perfecto para una escapada larga: fácil de recorrer, con mucho ambiente y con opciones cercanas que enriquecen el viaje. De esos sitios que no solo se visitan, sino que se viven.

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Imagen de Jose Luis Bauset
Jose Luis Bauset
Soy Jose Luis, más conocido como Bau. Aquí compartimos nuestras experiencias viajando. Viajefilos es nuestro blog de viajes, donde todos aquellos adictos a viajar pueden buscar inspiración.

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1 comentario en “Cinco días en Colonia: ruta completa, qué ver y excursión a Aquisgrán”

  1. ¡Ciudad disfrutona Colonia!
    Ideal para una escapada no solo por la ciudad, también por todo lo que ofrecen las localidades cercanas. Y ya con un concierto del nivel de Rosalía pues… no se puede pedir más!

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