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Es algo frecuente y típico. Cuando buscamos salir de nuestro país y visitar otro, lo primero que pensamos, evidentemente, es en visitar capitales (Roma, Londres, París…). En el caso de Alemania, su capital, Berlín, ofrece a sus visitantes una gran oferta de ocio y turismo y sin duda es una de las grandes ciudades europeas mejor valoradas por los viajeros que deciden descubrirla. Sin embargo, un país es mucho más que su capital, por eso es importante darle una oportunidad a otras ciudades, tal vez menos conocidas, pero con la capacidad de satisfacer el deseo innato del viajero de conocer los lugares más interesantes pero poco conocidos para después poderlos recomendar a nuestros amigos y allegados.

Uno de los pueblos que vale la pena visitar en Alemania es Monschau. Se encuentra situado a unos 112 km de Düsseldorf, en el valle del río Rur y pertenece a la región de Renania del Norte-Westfalia (cerca de la frontera con Bélgica). Lo más impresionante de Monschau es que parece un pequeño pueblo sacado de una postal, con las típicas casas blancas con entramado de madera, el sonido continuo del río y la colina con el castillo medieval. Si se visita esta ciudad es imprescindible probar sus famosas galletas Printen (con especias como la canela y el jengibre) y la mostaza local.

Fuente: Pixabay

Aproximadamente unos 400 km al sur de Monschau se encuentra la famosa ciudad balneario Baden-Baden, cercana a la frontera con el norte de Francia. A los pies de la Selva Negra, Baden-Baden ofrece a sus visitantes la oportunidad de relajarse y desconectar en cualquiera de sus baños termales: la terma moderna “Caracalla” y el baño antiguo “Friedrischsbad”. Si por otro lado lo que se busca es relajarse pero con un buen vino, una visita a la comarca vitivinícola Rebland es imprescindible. Se trata de la segunda región más importante de Alemania donde se cultiva el Riesling. Finalmente, seamos aficionados o no a este tipo de entretenimiento, visitar el casino de Baden-Baden es casi obligatorio si se visita la ciudad. Se trata de un edificio singular descrito en obras de autores tan importantes como Dostoyevski.

Fuente: Wikimedia

Finalmente, la Ruta Romántica reúne una variedad de pueblos con encanto que todo viajero debería visitar. Si eres un gran aficionado al mundo Disney o a las historias de los Grimm, Rothenburg ob der Tauber es uno de los puntos de esta famosa ruta que no puedes perderte, pues la ciudad sirvió de inspiración en la versión Disney de Pinocho. Además es una de las ciudades medievales mejor conservadas del país. Si lo tuyo son más los castillos, Pottenstein es un pequeño pueblo situado entre acantilados que está vigilado por un castillo milenario, una estampa que no tiene desperdicio. Finalmente, si lo que te apasiona es el arte, Oberammergau es un pueblo famoso por los frescos que pueden observarse en muchas de las fachadas de sus casas. Se trata de un tipo de arte conocido como “Lüftlmalerei” y puede encontrarse en otros puntos de la región.

Esta es solo una breve selección de lugares, pero existen muchos más. Por lo tanto, antes de visitar un país no dudes en investigar un poco a cerca de los lugares con más encanto o de más interés según tus gustos y aficiones.

Gute Reise!

1 Comentario
  1. José Luis Bauset 4 semanas

    Muchas gracias María. Con muchas ganas de conocer la zona, desde hace tiempo no oigo más que hablar maravillas de ella. Y después de tu artículo ¡mucho más!

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