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Una quincena en Norteamérica. Así es como lo titulamos. Dos semanas en las que aprovechamos para visitar todos los atractivos de Chicago en la primera semana de viaje y desplazarnos después al inmenso parque nacional de Yelowstone y al parque nacional de Grand Teton. Realizamos la reserva de los vuelos con una agencia de Madrid, B the travel Brand, que funcionó bien en cuanto a precios y servicios, con bastantes meses de antelación y el seguro por si las moscas. Como en otras ocasiones, fuimos en coche hasta Madrid y dejamos el coche en el Hotel SHS  Aparca y Vuela desde donde nos llevaron al aeropuerto para  coger el vuelo hacia Chicago con Iberia. Fue un viaje estupendo y como siempre en esa dirección, ganamos medio día. Llegamos al aeropuerto O’Hare de Chicago.

Nuestros dos diarios de viaje de la quincena en Norteamérica:

La visita de Chicago en 6 días

Todas las visitas en Chicago

Hay buena comunicación con la Blue Line del metro. En Chicago las líneas se diferencian por 8 colores  y esto las hace distinguibles y fáciles de usar. Estuvimos alojados en el Congress Plaza Hotel, porque primamos la ubicación del lugar en nuestra estancia para aprovechar bien los días en la ciudad y a un precio razonable. Está situado en lo conocido como Loop (centro),  en la Michigan Av, muy cerca de muchas de los lugares que queríamos visitar. Es un hotel en el que se observa su antiguo esplendor, ya que fue de los primeros grandes hoteles que se hicieron en los principios del s. XX, por lo que tiene su salón presidencial, grandes salones, habitaciones grandes y bien dotadas, etc. Un día visitamos el salón dorado, salón para grandes recepciones en otros tiempos como las de los Presidentes de USA. De hecho, en la 1ª visita de un Presidente a Chicago se alojó aquí. Como Obama era senador por Chicago ahora lo llaman Salón Obama. Actualmente, lleno de turistas y para celebraciones. Así que, solo dejamos las maletas nos fuimos a tomar el pulso de la ciudad y nos sorprendió muy agradablemente. A pesar de sus grandes avenidas y edificios, curiosamente no deja de ser una ciudad amable, no con un tráfico horrible y sus habitantes mantiene un trato agradable. También hay muchos, muchos mendigos y….. superobesos.



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Enseguida nos encontramos con la Crown Fountain de Jaume Plensa, con imágenes de ciudadanos de Chicago y agua, mucha agua que aprovechan sus habitantes para hacer una ducha divertida en esta época, claro. Desde luego es muy imaginativa y muy bonita.

Continuando el paseo, muy cerquita llegamos a Cloud Gate, Escultura de Anish Kapoor, también conocida como “The Bean” (una enorme alubia metálica en la que se refleja la ciudad) en Millenium Park, gran parque con un gran auditorio y con muchísima gente paseando, merendando con sus neveras y mochilas. Un ambiente estupendo. Terminamos cenando en la terraza de D’Artists, con la primera cerveza americana.

El siguiente día paseamos de nuevo la avenida Michigan encontrándonos con algunos de los grandes y típicos edificios de la ciudad de finales del siglo XIX y principios del XX. Increíble que en esos años se edificaran esos maravillosos inmuebles, tanto por dentro como por fuera: Symphony Center, sede de la Chicago Symphony Orchestra; Hilton Chicago con Opulento interior estilo renacimiento francés; Chicago Athletic Association Building de estilo neogótico; Fine Arts Building, otro de los clásicos; Santa Fe Building  de 1904, entre otros.

Enseguida vimos el primer cartel de salida de la Route 66 y claro, no dejamos pasar la fotografía.

Entramos al imponente edificio del Chicago Cultural Center (1897), con una estatua de una vaca enorme de bronce en la puerta. Es una visita gratuita, pero… ¡prohibido entrar con armas!, con una importante biblioteca y en donde se realizan exposiciones y conciertos. Muy bonita la cúpula con vitrales Tiffany y la escalera de mármol de Carrara.

Nuestro siguiente punto de este intenso día fue la visita al Art Institute de Chicago (1879) con una ampliación de Renzo Piano en 2009. Es un museo que contiene una gran colección de pintura impresionista, norteamericana, …. y 3 cuadros del Greco. También muchas salas de escultura. Realmente se debe dedicar mínimo un día a este museo.  Su cafetería autoservicio, dentro de lo que es la comida norteamericana, no estuvo mal.

Al salir tuvimos la suerte de disfrutar de un Concierto gratis en Millenium Park, en el Jay Pritzker Pavillion de Gehry. El programa era, y sonó muy bien, Carmina Burana. Nos sirvió de descanso y pudimos disfrutar con los lugareños de una bonita noche y del Skyline de Chicago nocturno. Terminamos paseando de camino al hotel por la Buckingham Fountain una gran fuente en Grant Park con espectáculos de luz y sonido.

El 3º día lo dedicamos al Financial district (calles LaSalle, Adams, Quincy y Jackson Bulevard) para admirar otros muchos edificios antiguos de la ciudad. En casi todos se puede acceder gratis a sus recibidores, contemplando la arquitectura de los interiores, diseño de los ascensores, etc. Entre ellos: The Rookery (1891), en donde se puede visitar el interior reformado por Wright  en 1907;  The Fisher Building;  The Marquette Building (1895), en cuya puerta presenta bajorrelieves de bronce y en el recibidor mosaicos de madreperla y cristal Tiffany; The Chicago Board of Trade Building, es el edificio que cierra la perspectiva de la avenida con la estatua de Ceres dorada en la cubierta; The Monadnock Building (1891) es el edificio más alto del mundo con mampostería en la zona norte con muros de dos metros de espesor. En la plaza donde se sitúa The Federal Center de Mies van der Rohe se encuentra la famosa escultura de Calder “Calder’s Flamingo”. Muy cerca está The Picasso Daley Plaza con una escultura de Picasso y  Miro’s Chicago, escultura de figura femenina de Miró.

Paseando nos encontramos con The Four Seasons, un mosaico de Chagall con escenas de Chicago.

Hicimos un descanso en un muy bonito café en los bajos del edificio Reliance Building  de 1895, primer edificio con grandes ventanales de vidrio. Justo enfrente se encuentran los almacenes Macy’s en el Marshall Field Building  de 1895, con un bonito reloj de bronce en la fachada, y en el que entramos a hacer compras, como los pantalones levi’s, muy bien de precio.

Continuamos nuestro paseo después de una comida ligera en uno de los muchos bares que existen por el centro de comida rápida. Nuestros pasos nos llevaron al Chicago Theater de 1902, con su clásico y conocido cartel vertical.

Desde aquí nos dirigimos hacía la parte más moderna de la ciudad, cruzando el río para seguir admirando su impresionante arquitectura: IBM Building de 1973 de Mies y en cuyo vestíbulo existe un busto de este arquitecto, Trump Tower , torre de Donald Trump y segundo edificio más alto de la ciudad con 425 m.

Realizamos un largo paseo junto al río por Chicago Riverwalks, increíble paseo lleno de gente, con muchas cafeterías, buen ambiente y con muy bonitas vistas de la ciudad. Existen accesos a este paseo mediante escaleras pegadas a los muchos puentes que hay sobre el río, y que en ocasiones se abren para permitir el paso de barcos más grandes. Desemboca en el lago, en la playa artificial de la ciudad. Recorriendo el paseo llegamos hasta Union Station, gran estación de tren con su conocida escalera de la película “Los intocables”. Es impresionante ver ese enorme interior con sus bancadas antiguas.  Fue curioso observar a familias de Amis, con sus atuendos tal cual aparecen en películas. Muy cerca de ella está la Willis Tower (Sears Tower en 1973), que fue el edificio más alto del mundo entre 1973 y 1997, y que permiten el acceso a la última planta  pagando de 25 a 30$/persona. No hay bar es solo el acceso a esa planta.

Decidimos llegar al hotel realizando un paseo en el antiguo metro, desde la estación de Quincy. Después de un día tan intenso no hay nada mejor que recuperarse en un lugar como The  Berghoff para tomar una pinta de las mejores cervezas norteamericanas, aunque es un restaurante de herencia alemana.

La mañana del domingo quisimos ver en diercto y en su lugar de origen una misa Gospel. Para ello acudimos a una de sus iglesias, la Trinity. Se encuentra en el extrarradio de la ciudad, por lo que tomamos  un tren de cercanías  y caminamos un rato por otro barrio que no tiene nada que ver con el centro de la ciudad. Barrio eminentemente negro, más deprimido, que seguramente por la noche será más complicado pasear, pero que resultó muy instructivo para ver otras caras de la ciudad. Es realmente espectacular en todos los sentidos: el “arreglo dominical” de los asistentes, la importancia que parecen dar a la ceremonia, cómo celebran el estar juntos y sienten la unión de la comunidad, cómo nos recibieron, dejándonos asistir y dándonos la bienvenida pública y sobre todo las voces y la calidad musical de primer orden que tienen. Es bonito y curioso verlo. Pero, muy, muy  largo!.

Volvimos a Chicago en el tren y paseamos por la zona donde se encuentra el Tribune Tower (1924), sede del periódico del mismo nombre, torre con arbotantes góticos y trozos de edificios famosos incrustados en fachada. También vimos Pumping Station (1866), de los poquísimos edificios que se salvaron del gran incendio y que es un castillo neogótico, así como Water Tower (1869), de iguales características.

Comimos en el Billy Goat Tavern,  que se precia de tener las mejores hamburguesas de la ciudad. Solo tiene hamburguesas, las hacen a la parrilla y realmente estaban muy buenas, aunque es una taberna y su servicio es como tal. Otro aliciente de esta taberna es que permite apreciar la ciudad subterránea (Chicago Pedway) conectada por accesos y comunicadas por tiendas, centros comerciales y accesos de metro. Parece ser que es muy necesaria en el largo invierno que sufren para evitar la parte superior de la ciudad.

Subimos al restaurante del John Hancock Center (1969) en el piso 96 con subida en el ascensor a 30 km/h. Esta torre, prácticamente igual de alta que el Willis, permite acceder al último piso pagando entrada (20-30$/persona) o acceder a un piso inferior a éste donde se encuentra una cafetería restaurante pagando únicamente la consumición (8-10$). Más barato y se aprecian las mismas increíbles vistas de la ciudad y del lago.

Es gracioso ver, sobre todo por esta zona, esculturas de perros policías de alegres colores, que parecen constituir un reconocimiento a los mismos. Los parterres están muy cuidados y con muchas flores. Fuimos paseando por el borde del lago, en el que la imagen era de una playa del mediterráneo, hasta Lincoln Park, el parque más grande de Chicago y en el que curiosamente la estatua emblemática del mismo está dedicada a Jefferson. El zoológico nos lo dejamos para otra visita, pero solo el paseo es bonito y muy agradable, con muchas familias de picnic y muchas ardillas.

Para no dejar un solo día de ver arquitectura, realizamos de nuevo la caminata hacia el centro pero esta vez atravesando un bonito y elegante barrio, parándonos en Charnley-Persky House, de Wright y Sullivan (1892). Según Wright “la primera casa moderna de América”. Y seguramente lo fue. Atravesamos unas bonitas calles (Rush St y aledañas) con buen ambiente de bares con terrazas muy concurridas y lo que parecía un alto nivel de vida de la zona. En una de estas calles se encuentra un local de jazz emblemático, Andy’s Jazz Club, al que iríamos más tarde.

Cerramos el día descansando con la cervecita en otro de los pubs que hay que conocer, uno de los emblemáticos del centro y además cierra después de las 22h: Miller´s. También, como en los demás que voy nombrando se puede comer o cenar.

El siguiente día recorrimos el BP Bridge de Gehry, puente zigzagueante que conecta Millenium Park con Maggie Daley Park. También el Nichols Bridgeway de Renzo Piano, que enlaza Millenium Park con el Art Institute. Los dos puentes son bonitos ellos mismos y las vistas que permiten.

Realizamos una visita guiada al Auditorium Building, Adler y Sullivan (1889). Fue el edificio más alto de Chicago, con un teatro de 4.300 plazas con característicos arcos elípticos y decoración Art Nouveau. Es espectacular porque con esa gran capacidad siempre parece que estás muy cerca del escenario. Tiene una visibilidad y una acústica impresionante. Ahora, el edificio también alberga la Universidad Roosevelt.

Desde aquí, mediante el metro visitamos la Robie House (1908) de Wright casa con estructura muy moderna para esa época en una zona residencial del extrarradio. Comimos por la zona en Medici on57th en donde probamos la pizza típica de Chicago, con mucha masa y que nos habían comentado que muy grasienta, pero no era este el caso. No parecía una pizza, más bien un pastel, pero estaba buena. Ración familiar, como en todas sus comidas, así que cuidado con lo que se pide!!!

El resto de la tarde la dedicamos a comprar en Sullivan Center (esquina Madison St con South State St), edifico también de 1899 con decoración de fundición en plantas baja y primera. También en los alrededores de esta zona, que es muy comercial.

Por la noche, cena y concierto de jazz en Andy’s Jazz Club. Merece la pena conocer estos clubes en los que ha habido y hay mucho de la vida de esta ciudad. Es importante reservar previamente y se abona una entrada y después la consumición.

Nuestro último día en Chicago también fue intenso. Mantuvimos el ritmo de ver mucha arquitectura visitando la obra de Wright en Oak Park, otra zona residencial en el extrarradio de la ciudad, a la que se accede fácilmente por metro (línea verde), con la gracia que casi toda la línea discurre en superficie. Vimos Scoville Park Fountain, fuente diseñada por Wright 1903 y reconstruida en 1969. También visitamos bastante casas construidas por el y que se llaman como sus primeros dueños y que os cito por si alguno está interesado: Arthur B. Heurtley House, una de las casas más bonitas de Wright, de ladrillo, con fila de ventanas y arco de ladrillo característico; la de Edward R. Hills (1906); la de Frank. W. Thomas House (1901); la de Moore-Dugal House (1895) que tiene  cubiertas con mucha pendiente; algunas típicas de los inicios del arquitecto como las de Robert P. Parker House (1892), la de Thomas Gale House (1892), la de Walter H. Gale House (1893). Realizamos la visita a Frank Lloyd Wright Home and Studio en tour guiado y también recorrimos el Unity Temple de Wright (1908), templo protestante realmente curioso y con una admirable distribución de espacios (875 Lake Street, Oak Park). Si os gusta la arquitectura en esta zona hay otras muchas construcciones de este arquitecto, de finales del XIX y principios del XX, para mi increíbles por su modernidad para esa época.

En esta zona se encuentra la casa donde nació Hemingway, Ernest Hemingway Birthplace. No entramos pero en ella se exponen objetos de la vida del escritor.

La vuelta la realizamos cogiendo otra línea de metro, la de color marrón, para pasear por una zona algo bohemia, cada vez más concurrida, animada y habitada, Armitage. Es casi una sola calle, pero mantiene casas de estructura más europea, bajas y de 2-3 plantas y pintadas de colores, con amplios murales decorados. Es una zona muy agradable para pasear y pasar un buen rato.

Por la noche fuimos a otro legendario café de Chicago, Buddy’s Guy Legends. Aquí no se puede reservar, es mejor ir tempranito y coger sitio. Con un ambiente estupendo, muy participativo, con precios muy razonables. Un buen lugar para despedir la ciudad..

Al día siguiente nos despedimos de Chicago y el botones del hotel tuvo la gracia de encargarnos una limusina para los 10. Estupendo, un traslado de lujo, jajaja, para despedir a esta ciudad de las desproporciones!.

Continuaba nuestra ruta hacia Yellowstone…

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1 Comentario
  1. Charo 2 semanas

    Hola, un consejo si estáis interesados en visitar museos, acuario, planetario, edificios con vistas y otros es comprar en CityPass Chicago que por 100 euros te permite visitar varias atracciones y ahorrar colas. Estas son las opciones y ahorras bastante:
    1. Shedd Aquarium – ENTRADA CON PREFERENCIA
    2. Skydeck Chicago – ADMISIÓN DÍA / NOCHE
    3. Field Museum – PASE DE ACCESO COMPLETO
    4. Adler Planetarium – PASE PREMIUM O Art Institute of Chicago – PASE PRIORITARIO
    5. Museum of Science and Industry – ENTRADA +1 EXPERIENCIA TICKET O 360 CHICAGO Observation Deck – ENTRADA EXPRESS

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