
Después de recorrer los mejores parques nacionales de Canadá con niños, nuestra aventura por tierras canadienses continuaba en un territorio que representa la esencia más salvaje y auténtica del país: British Columbia. Este rincón del oeste canadiense despliega una naturaleza imponente, salpicada de lagos cristalinos, montañas colosales y bosques infinitos donde cada parada se convierte en una experiencia inolvidable.
Nuestra ruta de un mes en la costa oeste de Canadá seguía tras dejar atrás Alberta y adentrarnos en el corazón de British Columbia. Nada más cruzar la frontera, el imponente Mount Robson, el pico más alto de las Montañas Rocosas, nos da la bienvenida con su cumbre nevada y majestuosa. La siguiente escala nos lleva al Wells Gray Provincial Park, donde cambiamos el coche por una canoa para remar entre las aguas tranquilas de Clearwater Lake y pasar la noche en una acampada libre, completamente aislados, rodeados de naturaleza y con la única compañía de un cielo estrellado.
Tras dos días de exploración y paisajes únicos, la ruta avanza hacia Cache Creek para un merecido descanso, y continúa hacia Joffre Lakes, donde los lagos turquesa y los glaciares nos recuerdan por qué British Columbia es sinónimo de naturaleza en estado puro.
¿Quieres saber cómo continúa esta aventura? Sigue leyendo y descubre por qué las mejores escalas en British Columbia son el complemento perfecto para cualquier viaje al oeste de Canadá. Ya sabéis que hay un artículo completo sobre los requisitos y documentación necesaria para viajar a Canadá.
Las mejores escalas en British Columbia
Días 16-20: La ruta entre Wells Gray PP y Whistlers
Salimos de la región de Alberta, donde se encuentra Jasper National Park, y nada más atravesar la región de British Columbia tenemos que atrasar los relojes 1h. Hoy ganamos una hora.
Mount Robson: la puerta de entrada a British Columbia
Primero hacemos una parada para comer en una zona de picnic, donde hay un centro de visitantes, y con vistas preciosas a la montaña. No tenemos tiempo de hacer ninguna ruta por aquí, pero nos conformamos con comer con estas vistas de lujo.
Desde aquí recorremos la carretera hasta Clearwaters, donde pasaremos la noche antes de nuestra próxima aventura.
Wells Gray Provincial Park: canoas y acampada libre
Nuestro objetivo en este parque cercano a Clearwater es navegar en una canoa y pasar la noche haciendo acampada libre (en una de las zonas designadas). La organización fue un poco complicada porque teníamos poco tiempo, pero es una experiencia que aconsejamos.
¿Qué hay más canadiense que ir con una canoa por un lago para luego pasar la noche en la orilla y rodeados de osos?
Primero debemos llegar a Clearwater Lake a través de una pista de tierra de 70km. De camino hay varias cascadas muy chulas: Dawnson Falls (no muy altas, pero caudalosas), donde el camino te lleva hasta la misma cascada. Helmcken Falls, con más caída y en un entorno precioso. El acceso a estas 2 cascadas es muy fácil y corto desde los parkings. Después de estas últimas cascadas vemos, desde el coche, una osa con sus 2 ositos cruzando el camino. Otra cascada es Sapahats Falls, también con bastante caída y de nuevo en un entorno muy bonito.
El paseo en canoa y la acampada en el lago Clearwater
Cuando llegamos a lago, recogemos las canoas que tenemos reservadas y con todo nuestro equipo de camping nos adentramos en el lago con la intención de llegar hasta una de las zonas de acampada marcadas en el mapa y a la que solo se puede acceder desde en canoa. Nos cuesta salir, pero una vez que estamos en medio del lago se nos olvida todo.
Había llovido los días anteriores y las dos primeras zonas de acampada que nos encontramos están inundados, así que tenemos que avanzar hasta la tercera. Tras remar 2h llegamos y, aunque no estamos solos, el sitio es precioso y ha merecido la pena llegar hasta aquí. Sacamos las canoas del lago, montamos las tiendas y hasta nos damos un baño, a pesar de que el agua está bastante fría. Por la noche llueve, pero llevamos un toldo para protegernos y hacemos nuestra hoguera para calentarnos. Al día siguiente, recogemos las tiendas, e iniciamos la vuelta. Pasamos cerca de una cascada y cuando estábamos a punto de llegar vemos un montón de canoas grandes con indígenas (parecía algún tipo de competición) ¡Cuidado con los móviles mientras se rema y se hacen fotos!
Y tras dos días muy intensos, llegamos a Cache Creek para descansar y recuperarnos en un hotel.
Joffre Lakes: la ruta a los lagos turquesa
Seguimos nuestro camino a Whistler, y antes de llegar realizamos la ruta a los lagos Joffre Lakes. Es necesario sacar un permiso por internet para poder realizar esta ruta (hay que hacerlo antes de llegar porque aquí no hay cobertura). Esta ruta (8km, 4h30) es de dificultad moderada debido al desnivel, pero es muy recomendable. Se pasa por tres lagos (Lower, Middle y Upper Lakes), de color turquesa y en un entorno precioso, con montañas y glaciares (desde el lago más alto es desde donde se ve mejor el glaciar).
Whistler: naturaleza y vida urbana en un entorno único
Por fin llegamos a Whistler, un pueblo grande donde tienes todos los servicios necesarios (hasta para comprar el gas). Además, hay un parque infantil con chorros de agua para refrescarse, situado en un lugar muy bonito, donde los niños disfrutan a lo grande.
Alojamientos en esta primera etapa en Bristish Columbia
Wells Gray Hotel, 1 noche, Clearwater.
Habitaciones amplias con un olor particular pero no están mal (con microondas compartido entre todas las habitaciones). El hotel tiene restaurante, con una carta variada, donde cenamos (fácil y bien).
Divers Bluff Canoe Campground, 1 noche, Wells Gray Provincial Park.
Area de acampada en el lago Clearwater a la que solo se puede llegar en canoa.
Bear’s Claw Lodge, 1 noche, Cache Creek.
Se encuentra a unas 2h30 de Clearwater. Habitaciones tipo motel, muy nuevas y cómodas, con microondas.
Hi Hostel Whistlers, 1 noche, Whistlers.
Está muy bien. Tenemos dos habitaciones con 2 literas cada una y compartimos el baño. La cocina enorme, pero con bastante gente (nos cuesta encontrar un hueco en la zona refrigerada para meter nuestra comida)
Días 20-25: Vancouver Island, naturaleza salvaje y costa infinita
Ferry de Horseshoe Bay a Nanaimo
Nos levantamos en Whistler y hacemos tiempo en un parque hasta la hora de dirigirnos a Horseshow Bay, lugar donde a las 17:00 tenemos reservado el ferry para cruzar a la isla de Vancouver, hasta Nanaimo.
Cathedral Grove: gigantes centenarios en medio del bosque
Un lugar de cedros y árboles centenarios gigantes e impresionantes. La carretera pasa por en medio de este lugar, habiendo un corto sendero con pasarelas (1km) a cada lado de la carretera.
Tras la visita, llegamos a nuestro alojamiento en Port Albeni.
Nuu-Chah-Nulth Trail: caminando junto al Pacífico
¡Y por fin llegamos a la playa! Aquí nos damos cuenta de lo que ha cambiado el paisaje, comparado con el de las Rocky Mountains. Hacemos parte del sendero que va junto a la costa, por pasarelas y caminos entre la vegetación, muy bonito (aunque las playas no nos lo parecen tanto).
Ucluelet y el Wild Pacific Trail: atardeceres junto al océano
Después vamos a Ucluelet y hacemos la ruta del faro, unos 2km, por un sendero entre árboles y con miradores a cada paso. En uno de estos miradores se tienen unas bonitas vistas para ver el atardecer directamente en el mar (nos costó encontrarlo, pero finalmente lo conseguimos). Además, aprovechamos para mirar el mar detenidamente en búsqueda de alguna ballena, pero no hay suerte. No estamos en temporada alta pero la esperanza nunca se pierde.
En Ucluelet nos alojaremos de nuevo en un camping durante 3 días.
Rainforest Trail y el bosque lluvioso del Pacífico
Hoy nos toca intentar ver ballenas, pero antes de llegar al barco decidimos hacer uno de los dos senderos que hay aquí. El sendero es corto y discurre por una pasarela en un bosque lluvioso, y por despiste ¡casi llegamos tarde al barco!
Paseo en barco para ver ballenas en Tofino
En el pasado habíamos intentado ver ballenas antes, pero nunca hubo suerte, así que estando en la isla de Vancouver era una de las cosas que teníamos que probar. Nosotros contratamos la excursión con bastante antelación con la compañía Jamie’s Whales Watching, que parece que tienen barcos más grandes y el riesgo de marearse es menor. A pesar de eso y de la biodramina que nos tomamos, más de uno termina mareado. Pero lo peor es que, a pesar de estar 4h, apenas vemos de lejos la silueta de alguna ballena, quedamos bastante decepcionados ¡y más con el dineral que nos ha costado esta excursión! Habrá que seguir intentándolo…
Cox Bay Beach y Long Beach: surf y atardeceres infinitos
Despues del barco y un poco de mareo, apetece pasear. Así que vamos a esta playa de arena llena de surferos, con el bosque que llega hasta la misma arena. Agradable para dar un paseo, para que jueguen los críos y desde aquí se puede llegar hasta un mirador (aunque si ha llovido recientemente la subida está bastante embarrada). Sin embargo, no apetece nada darse un baño.
Long Beach (Pacific Rim NP)
Otra playa similar a la anterior, con arena y un montón de troncos para poder hacer cabañas. Aquí disfrutamos de un bonito atardecer y damos por finalizado el día en el que de nuevo se nos resisten las ballenas.
Willowbrae Trail y Florencia Beach: senderismo entre la niebla
El día siguiente lo iniciamos con un paseo agradable (hacemos solo una parte) que llega a una playa, pero hay tanta niebla que no se ve mucho y al llegar a la playa no vemos ni el mar.
Rainforest Trail y Combers Beach: un cierre mágico
Hoy hacemos el otro de los senderos (1km), de nuevo por pasarelas por un bosque lluvioso, con árboles centenarios gigantes, troncos caídos … Típico paisaje de esta zona y muy bonito.
Combers Beach (Pacific Rim NP)
Llegamos a esta playa con mucha niebla y aunque no la vemos bien, la niebla le da un aire misterioso muy especial, y más con la marea baja. De nuevo, una playa muy amplia de arena con troncos rotos que dan mucho juego a los niños.
Canso Plane Crash Site (Pacific Rim NP)
Ya por la tarde, hacemos esta ruta de unos 5 km (ida y vuelta) para ver un avión estrellado en 1945, en la Segunda Guerra Mundial. Es un camino sencillo (sin mucho barro) y ver el avión estrellado (a pesar de estar decorado con grafitis) entre los árboles es bastante curioso, tanto para los niños como para los mayores. Te puedes meter dentro del avión, si no tienes miedo a que se caiga del todo.
Y de aquí al camping para terminar el día.
Artists Loop & Ancient Cedars Loop (Wild Pacific Trail)
Por la mañana recogemos la tienda y dejamos el camping para dirigirnos a la capital de la isla, Victoria.
De camino paramos en otro sendero costero, pero en este no se ven acantilados (porque no los hay). Nos decepciona un poco, totalmente prescindible.
Cameron Lake
De camino paramos en el lago Cameron Lake. Merece la pena parar para darse un buen baño y es cómodo. El agua está fresquita pero agradable y el entorno es muy bonito. Aunque hay gente estamos bastante dispersos y tenemos nuestro rincón tranquilo. Tiene baños disponibles.
Ladysmith
Además de tener una buena heladería y cafetería, nos encontramos con un parque infantil frente al océano con una zona con chorros para mojarse y otra parte seca. Los niños disfrutan un montón en estos parques, aunque el agua esté algo fría.
Duncan
“Ciudad de los Totems”. Situada al sudeste de la isla, a 45km de Victoria, es una pequeña ciudad donde hay 80 totems repartidos por las calles, encontrándose el más grande del mundo (en diámetro). Cuando llegamos había bastante ambiente y un concierto de música en español (¡hasta oímos “La Flaca”!)
Victoria: la capital vibrante de Vancouver Island
Capital de la provincia de Columbia Británica y segunda ciudad más poblada (tras Vancouver), situada en el vértice sur de la isla. Es una ciudad bonita y animada, y con las luces de la noche aún se ve más bonita. Llegamos ya tarde y cuando dejamos las cosas en el hotel, nos fuimos directamente a la zona del puerto, Inner Harbour, para dar un paseo y cenar. Allí te puedes hacer una foto con las letras de Canadá y al fondo el Parlamento o el hotel Fairmont Empress.
Además, de la zona del puerto, Victoria tiene mucho más. Al día siguiente visitamos el parque de Beacon Hill, el pulmón de los alrededores de Victoria, situado junto al mar. En este parque se encuentra una zona donde hay animales de granja muy bien cuidados. Puedes acariciar a las cabras, ver gallinas, pájaros… incluso llamas. En este parque está el totem más alto del mundo con casi 39 metros de altura.
Y no te puedes ir de esta ciudad sin pasar por Fisherman’s Wharf, un bonito muelle ideal para comer marisco y pescado fresco del día. Es imprescindible pasear por este muelle entre sus casas flotantes, muy bonitas y llenas de color.
Ferry de Swartz Bay a Tsawwassen: rumbo a Vancouver
Desde Victoria a las 17:00 tomamos el ferry que nos lleva a Vancouver en 1h30. Vamos pendientes en todo momento por si alguna ballena quiere dejarse ver y creemos haber visto alguna a lo lejos… o quizás no…
Los alojamientos en Vancouver Island
Airbnb, 1 noche, Port Albeni.
Hicimos una noche en una casa particular muy bien equipada y cuidada (hasta con juguetes para los niños). Alquilada a través de Airbnb.
Ucluelet campground, 3 noches, Ucluelet.
Camping privado bastante caro (comparado con los anteriores), pero está bien.
Victoria Red Lion, 1 noche, Victoria.
Un hotel situado a las afueras de Victoria. La habitación está bien pero pequeña para los 7, con dos camas dobles en una habitación y un sofá-cama (pedimos una cama adicional). Además, tiene una pequeña cocina, pero no hay sitio para poder comer todos juntos. Para pasar una noche está bien.
Los restaurantes que probamos
Tofino, Big Daddy’s Fish Fry (Ucluelet)
Tras hacer una buena cola, nos pedimos unos fish&chips muy ricos y nos lo tomamos en el parque que hay justo al lado. Tienen alguna mesa en la terraza para comer allí mismo.
Frankie’s (Ucluelet)
Bar sin mucha variedad y algo caro, pero entre burguers, pasta y ensalada cenamos bien.
The Fish Store (Fisherman’s Wharf)
En este establecimiento puedes comprar pescado y marisco fresco y tomártelo in situ, o simplemente comer de la carta que tienen. Nosotros optamos por la segunda opción, todo muy rico y disfrutando de buenas vistas (eso sí, es complicado encontrar una mesa libre).
Los mejores alojamientos en Canadá
Reserva con tiempo
Días 25-28: Vancouver, el broche de oro al viaje
Y para terminar el viaje, 3 días disfrutando de la ciudad de Vancouver antes de la vuelta a casa.
Stanley Park y English Beach: en bicicleta por la ciudad
El primer día alquilamos unas bicis para recorrer la ciudad. Empezamos por Stanley Park que es donde más tiendas alquilan (cuanto más cerca estén del parque más caras). Para recorrer el parque hay sentido único, en contra del sentido de las agujas del reloj, y hay diferentes senderos. Nosotros fuimos todo el rato por el que le da la vuelta por el exterior (Seewalk, 10km). El carril está fenomenal, separado de los coches y de los peatones.
En este parque encuentras, además de buenas vistas, una zona con tótems, parques acuáticos para que los niños disfruten, accesos a playas y algún lago en su interior. Merece la pena dedicarle al menos la mañana y hacer un picnic (nosotros lo hicimos en la Third Beach)
Nada más terminar Stanley Park está la popular playa de English Beach en el mismo centro de la ciudad. Aquí están las esculturas de unos gigantes chinos riéndose (A-maze-ing Laughter). Casualmente este día estamos de fiesta, no sabemos exactamente que se celebra, pero hay un montón de puestos de comida (algunos de ellos dándola gratis) y sobre todo mucha gente. En teoría por la noche hay un festival de fuegos artificiales, que no podemos dejar de ver, pero antes hay que seguir viendo la ciudad a pedales, por el carril bici se va muy bien.
Grandville Island: mercado y parques acuáticos
Seguimos con la bici y para llegar a Grandville Island hay que cruzar el puente Grandville Bridge. El puente tiene una buena pendiente y nos cuesta un poco subirlo, pero las vistas desde el puente son bonitas y merece la pena cruzarlo. En esta isla es famoso el mercado que hay por las mañanas, con frutas, verduras, productos locales, junto con bares y restaurantes. Además, tiene una zona mucho más interesante para los niños, un enorme waterpark. Es como un parque acuático con tobogán incluído y gratis (abierto hasta las 18h).
Para volver utilizamos un Seabus, un pequeño barco que cruza de un lado a otro el False Creek en 5 minutos (sin problema de meter las bicis).
Después de dejar las bicis, compramos unas empanadas y unas burguers y nos vamos a English Beach a pillar sitio para ver los fuegos artificiales de la noche. Está todo el paseo de la playa a reventar de gente, pero nos hacemos un buen hueco para disfrutar del espectáculo, además de un bonito atardecer. Empieza a las 22h y dura 30 minutos. En teoría los fuegos artificiales van al compás de la música. Nosotros no la oímos muy bien, pero los fuegos artificiales son preciosos. Es una competición llamada Celebration of Light, que se hace todos los años durante 3 días seguidos y compiten 3 ciudades del mundo. Este año son Vancouver, una ciudad japonesa y ¡Zaragoza! Vancouver fue la ganadora.
Chinatown, Gastown y Canada Place: descubriendo los barrios históricos
Al día siguiente nos dirigimos a Chinatown. La comunidad asiática de Vancouver es una de las más extensas de Norteamérica. Teníamos ganas de ver este barrio, pero no tiene nada, no nos gusta el ambiente que hay y parece hasta peligroso, vamos muy inseguros por la gente que nos cruzamos. Pasamos la puerta de entrada al barrio y nos vamos directamente a otra zona.
Y dos calles después de Chinatown aparece un barrio completamente diferente, con buen ambiente y donde encontramos, además de tiendas y restaurantes, el famoso Steam Clock, un curioso reloj que cada 15 minutos echa una nubecilla de vapor.
Seguimos andando y llegamos a Canada Place, construido para la Expo de 1986, y en la actualidad es la terminal de barcos desde donde parten los cruceros hacia Alaska. Este edificio es uno de los más llamativos de la ciudad, su techo tiene unos picos que parecen las velas de una embarcación. A las 12 toca las 4 primeras notas del himno de Canadá).
Kitsilano Beach y Vanier Park: la despedida perfecta
Ya por la tarde, vamos a la isla de Grandville para visitar Kitsilano Beach. Famosa por sus atardeceres y por tener buenas vistas de Vancouver, aunque el baño no es muy bueno (al menos ese día). Junto a esta playa está Vanier Park y Charleson Park, desde donde se ve muy bien el skyline iluminado. Unas buenas zonas para despedirse del viaje.
Grandvile Island, David Lam Park
Es nuestra última mañana pues nuestro vuelo sale por la tarde. Dejamos el hotel y nos dirigimos a dar un último paseo bordeando False Creek y atravesando varios parques.
Fotos 160-179
Vuelo Vancouver – Madrid
Nuestro vuelo sale a las 17:00. Sin ningún incidente devolvemos los coches, y salimos vuelta a España, con la sensación de haber hecho un viaje muy completo y muy variado. Han sido casi 4000 km recorridos y 28 días de paisajes espectaculares y muchas experiencias vividas.
En Vancouver para alojarnos las 3 últimas noches de viaje, utilizamos un airBNB.
Las mejores escalas en Bristish Columbia
¿Buscando más información para viajar a Canadá?
Las mejores cervecerías de Toronto. Dónde escuchar música en directo
Qué ver en Toronto y alrededores. 15 imprescindibles de la ciudad
Recomendaciones para disfrutar de una semana en Toronto
Requisitos para viajar a Canadá. ¿Qué preparo?






¿Te ha gustado nuestro post? ¡Déjanos tu opinión o cuéntanos tu experiencia!