Qué ver en Toronto y alrededores. 15 imprescindibles de la ciudad

Toronto es una ciudad repleta de atractivos turísticos. ¡La lista de lugares imprescindibles para visitar en Toronto y alrededores es verdaderamente interminable! Desde la inconfundible CN Tower hasta las impresionantes cataratas del Niágara. Hay tantos lugares increíbles en Toronto que puede resultar difícil decidir cuántos días dedicarle, sin embargo, os aseguramos que cualquiera que sea la cantidad de tiempo que dediques en esta ciudad, valdrá la pena. Nosotros hicimos un gran viaje por Canadá años atrás y tuvimos que volver para disfrutar de una semana completa en Toronto y recorrerla entera. ¡Noches llenas de música en vivo y locales únicos que no querrás perderte! En resumen, aquí está nuestra guía de los mejores lugares en Toronto, ¡la guía para ver “Torontoentero”!

Qué ver en Toronto y alrededores. Los 15 imprescindibles

Dos recomendaciones previas para conocer lo mejor de Toronto

Buscar un alojamiento bien situado en Toronto

No resulta sencillo encontrar un alojamiento en el centro de Toronto a buen precio. Nosotros después de navegar unas cuantas horas por la página de Booking, nos decidimos por el Pembroke Inn, a escasos 10 minutos de Yong Square, el centro neurálgico de la ciudad.

Por unos 125 € conseguimos una habitación doble. No incluía desayuno pero no es difícil encontrar un buen lugar donde tomar algo en los alrededores. Si ofrecen café (capsulitas de Nespresso que tanto nos gustan) gratuito durante todo el día. Una habitación amplia y bien equipada con la mejor localización, algo imprescindible para poder visitar lo mejor de Toronto.

Comprar la CityPass de la ciudad de Toronto

Si vais a tratar de explorar la ciudad de Toronto en profundidad y tenéis tiempo para ello os aconsejamos haceros con la City Pass, la tarjeta turística que permite un ahorro en las entradas. Un complemento imprescindible que te ayudará en tu visita a Toronto.

La tarjeta cuesta 76 dólares canadienses (C$) lo que supone al cambio unos 50 € y con ella ahorrarás hasta el 40 % en las entradas de las principales atracciones que ver en Toronto.

Con la City Pass tienes la entrada de la CN Tower (53 C$) y la de cuatro de estas cinco a elegir: Casa Loma (40 C$), Royal Ontario Museum (26 C$), Toronto Zoo(31,99 C$), Ontario Science Centre (19.47 C$) o City Cruises Toronto (29.9 C$).

El pase tiene validez hasta nueve días.

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1. Subir para las vistas desde la CN Tower

Ese sitio desde donde se ve Torontotero, como no va a ser el primero de nuestros sitios recomendados que ver en Toronto… Para subir conviene reservar la entrada sin colas o bien llegar temprano. El horario de apertura es las 9:30 de la mañana y el cierre a las 21 horas. ¿A qué no sabéis quien fue el primero de la cola el día que subimos?.

El precio de la entrada es de 43 dólares canadienses, llegando a 53 si quieres incluir la subida al SkyPod. Una vez cargados los impuestos serán 60 dólares (unos 40 €). El SkyPod es un nivel superior en el que incluso se puede notar el balanceo de la aguja. Una pequeña “pelotita” más arriba en la que cabe muy poca gente.

Con el Toronto CityPASS, como os escribimos, obtendrás un 40 % de descuento en la entrada a las 5 atracciones de Toronto más visitadas, incluida la CN Tower. Eso si, los 10 C$ para alcanzar el SkyPod no están incluidos.

También ofrecen la posibilidad para los que además desean cenar en el restaurante. En este caso la entrada a la terraza será gratuita con un gasto mínimo de 75 dólares por persona en la cena.

La construcción de la famosa torre de Toronto terminó en 1976 y con sus 553 metros de altura fue la torre más alta del mundo durante décadas hasta la irrupción de las grandes construcciones del mundo árabe. Trabajaron 1537 personas durante 40 meses. La sala principal donde asomarse está a 346 metros de altura y permite la vista en 360 grados de la ciudad. Si llegas hasta el SkyPod te asomarás a la ciudad a 447 metros de altura (147 pisos). La terraza abierta y el suelo de cristal estaban cerradas los días de nuestra visita y no pudimos disfrutar al completo de la experiencia. ¡Entre foto y foto se nos fue casi una hora!

Enfrente es recomendable el paseo entre las viejas máquinas de tren que ocupan un jardín frente al Rogers Centre y el acuario, el Roundhouse Park. Aquí se ubicaba la antigua estación de la que partían y a la que llegaban las mercancías y pasajeros a Toronto. Si os pilla por la tarde y con sed podéis hacer una cata en la cervecería: Steam Whistle Brewing. Está en el mismo parque que ocupan los convoyes de trenes.

De todos modos hemos preparado un post dedicado a las mejores cervecerías de Toronto, que no son pocas, y hemos incluido un mapa con las localizaciones.

La CN Tower, el icono más identificable de Toronto y uno de los lugares que ver en la ciudad
La CN Tower, el icono más identificable de Toronto

2. Caminar por Harbourfront

El paseo marítimo, uno de esas zonas portuarias que la ciudad ha recuperado para el ocio a la perfección. ¡Y de qué manera!. Es una gozada el paseo a cualquier hora del día, con los imponentes rascacielos del distrito financiero asomando al lago Ontario. Por la noche la iluminación de los edificios que conforman la sky line de la ciudad es una de las fotos más codiciadas.

En las inmediaciones los dos coliseos más importantes del deporte canadiense: el Scotiabank Arena (antes Air Canadá Center) donde se disputan los partidos de hockey hielo y baloncesto y el Rogers Centre con su enorme cúpula plegable donde juegan al béisbol y el fútbol canadiense. ¡En tan solo 20 minutos se abre o cierra!

Y terrazas y lugares por doquier donde disfrutar del solecito en días claros… No tuvimos demasiados días claros de esos pero aun así podéis aprovechar algunos locales chulos como Ámsterdam Brewery, una cervecería muy animada por la noche. Os hablamos de este y otros sitios en nuestro post: Dónde comer y beber en Toronto (además de los locales donde escuchar música en directo).

La skyline de Toronto es totalmente identificable desde el Harbourfront, imprescindible vista en Toronto
El Harbourfront es el lugar desde donde tomar las mejores fotos de la skyline de Toronto

3. Coger el ferry a Toronto islands

Dicen que para la mejor foto de la ciudad de Toronto. Se trata de un pequeño archipiélago formado por 15 islas a unos tres kilómetros de la ciudad. Para nosotros una de las experiencias imprescindibles en Toronto.

El archipiélago está habitado por unas 750 personas y en una de las islas se localiza el aeropuerto doméstico de la ciudad. Todas estás conectadas por puentes si bien para llegar no existe la posibilidad de hacerlo por tierra. No existe puente que conecte las islas con la ciudad y solo es posible el accesorio por ferry. El lugar de donde parten los ferrys es Jack Layton Ferry Terminal en Harbourfront, prácticamente a espaldas de Unión Station.

El ferry parte hacia cada una de las tres islas mayores en recorridos y horarios distintos: Ward’s island, Center island y Hanlans Point. Vale la pena tomar la ruta hacia Hanlans Point y la vuelta desde Ward’s Island o al revés, para así recorrer a pie las tres islas. Siguiendo el sendero principal son unos 5 kilómetros, aunque habitualmente tomarás algún desvío para los miradores.

El horario de ferrys varía según el destino desde la terminal en la ciudad. Los que salen más temprano son los que llevan a la isla de Ward, a las 6:30 de la mañana. A partir de las ocho hacia la isla central y a las nueve comienzan los que llevan a Hanlans Point. Cada media hora o tres cuartos hay disponibles aunque varía mucho y son los de Ward’s islands los que más frecuencias tienen. Su precio por trayecto: 9.11 C$ para adultos, 4.29 C$ para niños hasta los 14 años.

Hay unos 14 kilómetros de senderos que recorren las islas y tres playas principales. Se pueden alquilar bicis, kayaks y es frecuente que los torontinos pasen aquí los días de calor del verano.

La ruta es muy agradable, con muchos puntos donde parar y echar fotos. Hasta un faro, el de Gibraltar, el segundo más antiguo de Canadá, del que se dice está maldito. A mitad camino, en la isla central es donde se concentran mayor número de locales para tomar algo y descansar. Centerville es el lugar perfecto si vas con niños. En abril, están a medio gas y todavía muchos sin funcionar. Lo intenté en el rte. Carrousel pero estaba cerrado. A cambio, el paseo lo hice prácticamente solo.

El atardecer es un buen momento para disfrutar de las vistas de la skyline de la ciudad de vuelta. Como decimos, la foto más imprescindible de Toronto. Cuatro agradables horas en las que te olvidas de que estás tan cerca de esa gran ciudad.

4. Perderse por Kensington

El barrio bohemio de Toronto, Kensington es de esos lugares donde “echar la tarde”. El barrio de Kensington es divertido para la fotografía, interesante para el paseo y entretenido para un café o simplemente ir de escaparates. Se encuentra muy cerca, prácticamente pegado a Chinatown. En este segundo merece la pena parar a comer por menos dinero de lo normal y más si os gusta la comida asiática. Y si andáis buscando algún souvenir que traer a la vuelta ya podéis imaginar que en el barrio chino hay tiendas donde conseguir mejores precios.

5. Salir de compras en Toronto y sus outlets

Habiendo leído que muchos canadienses cruzan la frontera buscando las ofertas en sus compras en Estados Unidos, nos generaba dudas si merecía la pena. Puede ser interesante y máxime en un día de “frío torontino”. Las compras en un centro comercial céntrico como Eaton Centre pueden aliviar la sensación térmica por unas horas. Eaton es de esos megacentros que acumulan todas las tiendas que puedas imaginar. No esperes los grandes descuentos de las firmas americanas de ropa.

A las afueras algunos outlets con precios “algo más interesantes”. Nosotros nos decantamos por ir una mañana al Toronto Premium Outlets, a unos 45 km al oeste de la ciudad. Una buena opción es visitar temprano los murales de Islington adonde se llega con metro (os lo contamos más abajo) y desde allí tomar un Uber. Pensamos: ¡Qué demonios, nos vamos de compras!. Se puede enlazar en transporte público si vais directamente, hasta tres buses desde Unión St. La verdad, que después de vistos los precios, no merece la pena llegar aquí. Desde luego no son los precios de los outlets americanos…

Eaton Center, el lugar de compras de Toronto. ¿Merece la pena?
Eaton Center, el lugar de compras de Toronto. ¿Merece la pena?

6. Pasear por Yonge-Dundas Square

El conocidísimo epicentro de Toronto y que algunos llegan a comparar con la Times Square neoyorquina. Salvando las distancias, esta plaza es uno de los lugares que ver en Toronto. Neones por doquier y siempre llena de gente. No en vano Toronto es conocida como “la Hollywood del norte” y en estas calles no es infrecuente tropezar con el rodaje de alguna película o serie internacional.

En los alrededores podemos acercarnos a la catedral de St. Michael, la iglesia católica más importante de Toronto y también una de las más antiguas. Su construcción comenzó en 1845 y cuenta con un vistoso campanario de setenta y nueve metros de altura. Muy cerca y siguiendo hacia el mercado de San Lorenzo, la moderna iglesia Metropolitana de la ciudad, la mayor del centro de la ciudad.

7. Comer en St Lawrence Market

En 2012 fue nombrado el mejor mercado de alimentos del mundo por la revista National Geographic, podéis imaginar la belleza del sitio y porque es uno de esos lugares que ver en Toronto si o si.

Hay que ir a conocerlo y probar el sándwich de Peameal bacon. Recordad que cierra los domingos y los lunes. El mercado es un espectáculo en sí mismo, uno de esos imprescindibles de Toronto por el que pasear entre los coloridos puestos de comida. Pescaderías, carnicerías, puestos de fruta se suceden con el apetecible producto colocado en un perfecto y fotogénico orden. Cuenta con varios puestos donde comer. Nosotros comimos en el Rte. Paddington donde te sentirás como un auténtico torontino.

Y del otro lado del mercado no podéis dejar de pedir alguno de los sándwich que cocinan, fritos o barbacoa: pulpo, calamar, pescados, gambas… Siempre está lleno, por algo será.

El mercado de St.Lawrence, uno de los lugares donde comer en Toronto
El mercado de St.Lawrence, uno de los lugares donde comer en Toronto
 

Y si ya visitamos St Michael, muy cerca del mercado de St Lawrence podemos acercarnos a ver la catedral de St James o Santiago, la rival anglicana de la anterior. La congregación se ubicó en este lugar antes que la iglesia católica en San Miguel, en 1797 si bien la construcción de la catedral anglicana es posterior.

Catedral de St.James en Toronto, visita imprescindible en Toronto
Catedral de St.James en Toronto, el templo anglicano más importante de la ciudad

8. Admirar el arte urbano de Toronto y las afueras

Graffity Alley, el arte urbano de Toronto

En la animada Queen Street, en Graffity Alley, o en el distrito de Islington. Graffity Alley nace como todos estos rincones de la ilegalidad hasta que en 2011 acaba pasando a ser un lugar de importancia para la ciudad y se crea el StreetArtToronto o StART que promociona y financia el trabajo de los artistas. Hay que llegar hasta Queen st West y buscar el callejón de Rush Lane.

En sus alrededores se encuentran las obras más importantes. Lo cierto y verdad es que parece de esos callejones de las pelis donde detrás de un contenedor se esconde un cadáver y en cualquier momento aparecerá el coche de la policía a toda velocidad. No estamos seguros de lo conveniente que será visitarlo de noche, dicen que en Canadá prácticamente no hay criminalidad…

En realidad, merece la pena pasear por Queen St West sea la hora que sea. En la calle encontrarás auténticas joyas arquitectónicas del viejo Toronto como la casa Campbell donde quedan algunos frisos de los grandes edificios de la ciudad, el edificio de la Corte de Apelaciones de Ontario o el antiguo Ayuntamiento.

Los murales del distrito de Islington, imprescindibles en los alrededores de Toronto

El otro lugar, algo más alejado del centro, muy recomendable para disfrutar el arte urbano en Toronto es el distrito de Islington. No lleva más de media hora llegar siguiendo la dirección oeste de Queens St y ofrece mayor número de murales y mejor cuidados. La manera más fácil y cómoda es tomando la línea 2 del metro. Desde la estación de Islington quedan unos 500 metros hasta la zona con mayor número de murales.

Se trata de escenas de la vida cotidiana de la ciudad y en la actualidad ya cuenta con 28 grandes pinturas tras la inversión del municipio en 2004 para su cuidado y desarrollo. En los alrededores de Dundas St se encuentran todos los murales de interés y en algunos casos no es tan sencillo hacerse con su localización.

John Kuna es el artista de la mayoría de pinturas y plasma la vida de la antigua población de Mímico allá por el 1900. El realismo de las obras es impresionante. Cada una de las pinturas cuenta con un cartel explicativo. Una pena que sigan permitiendo aparcar frente a las mismas. Desde escenas en la antigua iglesia metodista, escenas de campo o tan simples como del reparto de la leche, es increíble el manejo de la perspectiva y el color. No hay duda, un imprescindible que ver en un viaje a Toronto.

Por cierto si os pilla la hora de comer o ataca el hambre, probamos unas excelentes pizzas y buena pasta en Pizzería Vía Napoli, un italiano en mitad de la calle Dundas.

9. Hacerse con las fotos más instagrameables de Toronto

Frente al Gooderham Building, en las letras de la ciudad de la plaza Nathan Philips o en los cerezos en flor de High Park. Habíamos leído maravillas de esta última localización pero no hicieron buenos días para aprovecharlo. Eso sí, las otras localizaciones estuvieron bien “instagrameadas”.

El edificio Gooderham, el “Flatiron de Toronto”

El edificio Gooderham es conocido en la ciudad como el Flatiron de Toronto y es inevitable fotografiarlo de camino al mercado de St Lawrence. Construido como oficinas para la destilería Gooderham es conocido tanto por la forma de cuña en su fachada principal como por el mural que adorna la trasera de un prestigioso artista canadiense. Uno de los mayores atractivos de fotografiarlo es captar el entorno de rascacielos en el que ha quedado engullido.

El edificio Gooderham, el más conocido de los edificios de Toronto y uno de los más fotografiados
El edificio Gooderham, el más conocido de los edificios de Toronto y uno de los más fotografiados

La plaza Nathan Philips, el lugar de las fotos en Toronto

En la plaza Nathan Philips, el nuevo y el viejo ayuntamiento. El que fuera alcalde de la ciudad emprendió la remodelación de la plaza que quedó inaugurada en 1965. En invierno pista de hielo y en verano lugar de conciertos y reunión no se puede negar que sea un buen lugar para buscar la foto con la que subir los likes en redes. Tanto de día como de noche, el letrero con las letras de Toronto está abarrotado de turistas en busca de su mejor foto. El que fuera un cartel originariamente temporal para unos juegos en 2005, ha pasado a ser uno de los reclamos turísticos más conocidos y que ver en Toronto.

La hoja de arce a la derecha se añadió conmemorando los 150 años del país. La rueda de la izquierda en honor a los pueblos indígenas. Es frecuente el cambio de color de las letras dependiendo de diferentes eventos en Canadá.

10. Visitar los museos de la ciudad

El museo Real de Ontario, el Bata Museum y la galería de Arte de Ontario.

El Royal Ontario Museum, el más importante de Toronto

El primero, el Royal (ROM), es un museo de ciencias e historia natural, de esos que nos gusta a todos y qué resulta recomendable con peques. Se trata de un espacio enorme, el mayor museo de Canadá, y con una ingente cantidad de colecciones, así que habrá que seleccionar. Meteoritos, dinosaurios, momias… una colección de piezas visitable entre las 10 y las 17:30 de martes a domingo. El precio: 26 C$ (18 €) si solo accedes al museo. Se puede pagar además por alguna exposición itinerante.

La colección de arte chino y coreano en la planta baja es realmente fascinante. Aun sin entender el valor de las piezas que se exhiben, resulta impresionante la delicadeza del trabajo que muestran. En la primera planta una exposición de animales en peligro de extinción que demuestra la importancia de la biodiversidad en el planeta y “la cueva de los Murciélagos” o la flora y fauna de Ontario. Arriba, la tercera planta muestra objetos de arte de diferentes culturas del mundo y la evolución del arte a lo largo de la historia: el medievo, el renacimiento, el barroco, el neoclásico… Se muestran pinturas, esculturas, mobiliario… todo tipo de piezas que abarcan todos los siglos de desarrollo cultural en Europa.

Y más y más salas. Interactivas algunas. Y la más sorprendente, aquella en la que se muestran los esqueletos de los grandes dinosaurios ya extintos. Grande, muy grande. ¡Ideal para un día de lluvia, nieve o frío!

Museo Bata de Toronto, el más curioso de la ciudad

El Bata es un museo dedicado a los zapatos, pero no cualquier par. Allí se exponen desde los tacones de Marilyn hasta los zapatos de gamuza azul de Elvis. Otros de los que han pasado a formar parte de esta peculiar colección son algunos calzados de Elton John o John Lenon por ejemplo. Imaginad las Nike Air de Jordan, algunos de los 3000 pares de Imelda Marcos, incluso algunos prototipos que todavía no han salido al mercado. Abren de lunes a sábado de 10 a 17 y los domingos a partir de las 12. Cuesta 14 C$ (9.5 €) y tiene cuatro plantas. La mayor se encuentra en la planta baja.

La exposición comienza con los primeros calzados, desde los más prehistóricos hasta los que usaban egipcios o romanos y cuentan como durante toda la historia han sido símbolo de opulencia y poder. Incluso las distintas religiones han marcado un estilo diferente y es en el siglo XX cuanto de desarrolla toda una moda entorno al zapato de mujer fundamentalmente.

La galería de arte de Ontario está dedicada básicamente a la pintura y cuenta con obras de artistas de talla mundial como Tintoretto, Monet o Picasso. No lo llevamos a visitar, algo menos interesante para nosotros que tenemos tantos buenos museos en Europa.

11. La visita de Casa Loma y Casa Spadina

Dos antiguas mansiones de magnates del siglo pasado que después de sobrevivir a la especulación y las nuevas construcciones, se cuelan en todos los recorridos por Toronto. Para llegar, si ya te has dado cuenta de que las distancias caminando son mayores de lo que parecen, puedes tomar la línea 1 o la línea 2 del metro. Hay una parada, Spadina, relativamente cerca. La parada de Dupont de la línea 1 te deja prácticamente al lado.

Ambas casas están muy cerca una de la otra y la calle por la cual se llega, difiere mucho del centro financiero de Toronto. Casas bajas de estilo victoriano la mayoría construidas en ladrillo y madera.

Casa Loma, más bien “la choza castillo Loma” abre entre las 9:30 y las 17 horas todos los días de la semana. Se llega, al final de la calle Spadina, girando a la izquierda hasta la colina donde se ubica o bien subiendo las escaleras al frente. La entrada: 40 C$ (27 €), 25 para niños. Su dueño, Sir Henry Pellatt, antes militar hizo dinero con su compañía eléctrica. Fue quien trajo por primera vez la energía generada en las cataratas del Niágara a la ciudad.

La mansión que mandó construir a principios del siglo XX es una ecléctica mezcla de estilos y cuenta con 98 estancias, la mayor residencia privada de Canadá en aquellos años. Hasta 1923 la familia vivió en la mansión, más tarde pasó a ser de propiedad municipal y hasta hotel en 1926. En la venta de la casa y por un precio infinitamente menor a su valor se incluyeron las colecciones privadas del magnate.

Casa Loma es uno de los lugares que ver en Toronto e historia del país
Casa Loma es uno de los lugares que ver en Toronto
 

La visita completa se puede hacer siguiendo con el móvil las explicaciones de los QR de cada una de las estancias y ¡en español!.

Se entra por el conocido como gran salón, una gran chimenea y un enorme órgano traído desde el teatro de la ciudad (el original se subastó llegando al precio de tan solo 40 dólares). Una apertura lateral da lugar a la sala de roble. Del otro lado, la biblioteca con 24 grandes armarios de maderas nobles que albergaron hasta 10000 libros. El jardín de invierno y el comedor completan la planta baja. El que fuera el primer ascensor privado de Canadá llevaría al resto de plantas.

Desde el estudio se sube a la primera planta donde se ubican las habitaciones principales, la de Sir Henry y la de Lady Mary y otras más de invitados. La lady tenía varios vestidores, sala de estar y hasta un solárium. En la tercera planta habitaciones del servicio (donde solo se alojaban las jóvenes solteras), salas de reuniones y espacio para las colecciones de arte y objetos.

Ya solo queda subir a las torres: la torre normanda y la torre escocesa. No se puede negar que gozó de buenas vistas. Por cierto, no son pocas las pelis grabadas en la casa, X-Men por ejemplo.

Spadina House abre a partir de las 12 y hasta las 16 los días entre semana, alargando este horario hasta las 17 en fin de semana. Edificada en 1866 permitió la vida de lujo de cuatro generaciones de los Austin. Hoy es un museo. Después del empacho que supuso la casa de su vecino Sir Henry, decidimos no visitarla en su interior.

12. Salir por the Distillery District

La antigua destilería fundada en 1832 por William Gooderham llegó a ser la mayor del mundo en las últimas décadas del siglo XIX. Del abandono y los planes de demolición para en los noventa a contar con numerosos planes de recuperación. Se trata del mayor complejo industrial de la época que se conserva en Norteamérica

A día de hoy se ha reconvertido en un espacio de ocio. Sus viejos edificios industriales de corte victoriano han pasado a ser restaurantes y galerías de arte en un espacio recuperado para el turismo de la ciudad. También ha servido como escenario a no pocas películas. Localizado a unos 3 kilómetros del centro permite ir caminando por Esplanade street (donde por cierto también vimos un buen número de animados bares).

La mayoría de tiendas abren entre las diez y las seis de la tarde, salvo los viernes y sábados hasta las ocho. Suponemos que el fin de semana tiene buen ambiente a juzgar por la cantidad de locales que hay. Un lunes, que fue el día que nos acercamos, muchos estaban cerrados. Para la cerveza, la imprescindible Mill Street Brewery. Ni mejor ni peor que otras que probamos en Downtown, pero si más cara.

The Distillery District, lugar donde salir de cervezas en Toronto
The Distillery District, lugar donde salir de cervezas en Toronto

13. Vivir la pasión por el deporte de los canadienses

Tanto el equipo de béisbol de los Blue Jays, como los Toronto Maple Leafs de hockey hielo o los Toronto Raptors en la NBA y los Argonauts de fútbol americano son ampliamente seguidos en la ciudad. Si tenéis la oportunidad, y el dinero, para haceros con una entrada no lo dudéis. Puro espectáculo.

Los días que estuvimos los Maple Leafs pasaron a los play offs después de 19 años. Ya podéis imaginar…

Los partidos de hockey hielo son una locura y no son pocos los locales abarrotados de gente y pantallas de televisión para verlos en directo. No es fácil hacerse con una entrada. En el actual Scotiabank Arena, inaugurado en 1997 por el anterior duque de Edimburgo, no cabe un alfiler para ver a los Maple Leafs o a los Raptors cuando juegan. El Rogers Centre es una de las joyas de la arquitectura moderna. Con su enorme cúpula móvil, la más elevada del mundo, se puede cubrir por completo en apenas 20 minutos. Cuatro Mc Donalds, uno de ellos el mayor del mundo o la mayor pantalla del planeta son algunos de los variopintos récords del recinto.

El Scotiabank, el lugar donde juegan los Toronto Maple Leafs de hockey hielo
El Scotiabank, el lugar donde juegan los Toronto Maple Leafs de hockey hielo

14. Acercarse hasta los acantilados de Scarborough Bluffs Park

En la orilla del lago Ontario. La mejor opción es llegar en metro. También existe la opción de hacer la ruta caminando o en bici, unos 16 km al este de la ciudad. Para ir a los acantilados en metro tomaremos la línea amarilla hasta Bloor-Yonge. Desde aquí enlazamos la línea 2, la verde, hacia el este (dirección Kennedy). Hay que bajar en Warden y caminar hasta los acantilados unos 5 kilómetros o bien tomar algún bus. No podemos deciros cuál es, nosotros decidimos caminar.

Justo al lado, la playa de Bluffer’s. Probablemente será mejor opción llegar hasta la última parada de metro, Kennedy, y allí tomar el bus número 12 que llega hasta los acantilados.

Otras de las playas que se recomiendan y a las que suelen acudir los habitantes de la ciudad en verano son la de Woodbine al este y las de Hanlan’s Point, Centre island y Ward’s island, estas últimas en las islas de Toronto todas ellas.

15. La excursión a las cataratas del Niágara

Si viajas a Toronto debes dejar al menos un día para la visita de las cataratas del Niágara, una de las visitas imprescindibles en los alrededores de Toronto.

Las famosas cataratas comparten su territorio entre Canadá y Estados Unidos y son una de las excursiones que hacer desde Toronto, a tan solo hora y media. He de reconocer que las visité hace más de 20 años y ya entonces me parecieron un parque de atracciones excesivamente explotado. Habiendo conocido Iguazú y Victoria, mucho más vírgenes, se entiende. Aun así, la excursión de un día a las cataratas del Niágara estando en Toronto es imposible de evitar.

Para llegar lo más sencillo será contratar un paquete completo. Te recogen en un punto convenido a las 8 de la mañana, te llevan en un minibús (con las pertinentes paradas en el camino en algunos puntos de interés) y te devuelven por la tarde. A las 18 horas estas de nuevo en la ciudad de Toronto. Habitualmente te dejarán unas tres horas libres en las cataratas para que rellenes tu experiencia con lo que quieras. No son pocas las opciones. La excursión previa reserva cuesta 62.9 €.

Las cataratas del Niágara por libre

Estando a una hora y media de la ciudad también puedes hacerlo en transporte público por tu cuenta. Se puede llegar tanto en bus como en tren. En el caso del bus el trayecto cuesta unos 15 € con Megabus. Salen de Unión Station y llegan a la población de Niágara donde tendrás que enlazar otro bus para recorrer lo que queda hasta el salto. Sumando los precios probablemente serán unos 35 € y la verdad es que la opción de visitar los miradores u otros puntos depende exclusivamente de tu tiempo.

Las cataratas del Niágara

Las cataratas del Niágara separan Canadá de Estados Unidos y se encuentran a unos 236 metros sobre el nivel del mar, alcanzando los 51 metros de caída en su máximo desnivel. Es uno de los grandes atractivos que ver en Toronto. Seguro que algunos habéis llegado hasta aquí después de un viaje a Nueva York, pero desde Toronto están mucho más cerca.

Las cataratas comprenden tres: la canadiense o de la Herradura que comprende el 90 % del agua que cae, la estadounidense o neoyorquina y la más pequeña, conocida como el velo de la novia, también en los Estados Unidos.

Dos de las experiencias más habituales aunque no las únicas que se ofrecen en las cataratas son el paseo en barco Hornblower (35 C$) y subir a la Skylon Tower (20 C$, aunque puedes comprar allí la entrada por 19 C$). En todo caso, si te embarcas en la excursión Civitatis se pagan aparte y las vende en el bus el propio guía. Habrá que pagárselas en efectivo si nos las contrataste antes. En caso de que no lleves “cash” el guía te advertirá de que en la primera de las paradas que hace poco antes de las cataratas, en un centro comercial de souvenirs, hay un cajero.

Cómo moverse en Niágara

En caso de que vengas por tu cuenta y decidas pasar una noche en Niágara (cosa muy recomendable si cuentas con tiempo) sabed que el área de ocio alrededor de las cataratas no es pequeña. Para recorrer todos los lugares de interés en Niagara se aconseja hacerse con el ticket de transporte en bus que recorre periódicamente los principales atractivos. El bus se conoce con WeGo y por 12 C$ tendrás el pase para subir y bajar cuantas veces quieras en 24 horas. Es ideal si te alojas cerca de las cataratas, las distancias entre los hoteles son engañosas.

La verdad es que con las tres horas libres que te dan en la excursión Civitatis irás justo para el barquito, la torre, comer algo y tratar de dar una vuelta por el pueblecito, más bien la peculiar calle de Clinton Hills.

La vuelta siguiendo el desfiladero del Niágara con algunas de las mansiones más impresionantes de Ontario del otro lado. Parada técnica en “la capilla más pequeña del mundo” y vuelta hacia la ciudad.

Clinton Hills, el parque de atracciones de Niagara
Clinton Hills, el "parque de atracciones" de Niagara

Pues esto es lo que dio de sí una semana en Toronto, el tiempo que utilizamos para los imprescindibles que ver en Toronto y sus alrededores. Bueno también tuvimos tiempo de probar las mejores cervecerías de la ciudad y de escuchar buena música en directo en Toronto. De haber tenido más tiempo, hubiéramos exprimido al máximo el paseo por alguno de los distritos periféricos como Little Italy o el barrio griego. Y porque no, si tienes más tiempo: Montreal, Otawa o Quebec… el este de Canadá es un maravilloso road trip.

El mapa con las localizaciones que ver en Toronto

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