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            Ciertamente no puedo decir que Ucrania sea recomendable para el turismo ya que en mi modesta opinión carece de grandes atractivos, salvo la ciudad de Kiev, si bien cuando es una Eurocopa lo que allí se juega y con la selección española como favorita… la cosa cambia.

            Día 1.- Llegamos tras un vuelo de unas 4 horas al aeropuerto internacional de Borispol en Kiev, no es fácil encontrar un vuelo directo hasta aquí, pero son varias las compañías que ofrecen este destino con escala desde España. En nuestro caso Swiss Air con escala en Ginebra y vuelo de vuelta directo con Ucranian airlines por 470 euros. En el mismo aeropuerto teníamos la reserva con Budget de una Mercedes Vito de 9 plazas, un buen  vehículo para viajar en grupo (1250 euros por la semana completa). Existe la posibilidad de desplazarse en taxi por unos 20 euros hasta el centro o tomar un bus Express que llega hasta la estación central en Kiev.

            Lo primero que decepciona en Ucrania es el estado de sus carreteras e infraestructuras y es que a pesar del tirón que supone un evento como la Eurocopa, parece que las obras no se terminaron a tiempo. Nuestro destino, Donestk, una ciudad industrial al Este del país en la frontera con Rusia y a nada menos que 700 Km, los cuales intuimos desde el primer momento no iban a ser fáciles. El trayecto no es muy interesante y una planicie enorme de campos sembrados es lo que nos espera, así que nada más que hacer Kilómetros como único objetivo, eso si, a medida que avanzas al este es mayor la presencia de iconos y ambiente de la antigua Unión Soviética.

            A mitad de recorrido paramos en Paltova, una ciudad grande y carente de interés pero que nos sirvió para la primera noche de descanso en el Hotel Almas por unos 10 euros y con cena en Mc Donalds (hay que ver lo que ha ido cambiando este país)

            Día 2.- Más tarde de lo previsto rumbo a Donestk, nos esperan los cuartos de final y nada menos que contra Francia. La carretera todavía empeora algo más y nos lleva unas 4 horas llegar. Una vez allí, de nuevo decepción con una ciudad gris y sin encanto. Para acabar de arreglarlo, es difícil y casi imposible encontrar alojamiento para esa noche, arriesgamos y ya veremos… Lo mejor de todo la mágica noche de fútbol que nos regaló “la roja” en el fantástico Donbass Arena, ganando a los franceses y asegurando así las semifinales. Para festejarlo y hasta entrada la noche, más bien terminando de día, que aquí a las 4 de la mañana amanece, fiesta de toda la afición española en el Club Chicago, previo pago de 10 euros por la entrada.

            Y dado que lo del alojamiento pasó definitivamente de difícil a imposible, dormimos en una agradable alfombra de césped junto a la carretera, vamos, al ras…

            Día 3.- Este si comienza muy temprano, el sol calienta demasiado ya a las 8 de la mañana. Nuestro objetivo dirigirnos hacia el Sur, la costa del Mar de Azov y la Península de Krimea, pero antes asegurarnos un alojamiento para nuestra vuelta en 3 días para las semifinales. Nunca pensamos que fuera fácil pero si a eso le añades el nulo interés de los ucranianos por agradar, en su mayoría, y la poca gente que habla inglés, la cosa se pone mucho peor. Al fin localizamos una residencia universitaria a las afueras que nos acomodará por 20 euros la noche, muy buen precio tal y como están las cosas con la Euro.

            Ahora sí por la H20, nos dirigimos hacia el Sur y por una más que razonable autovía llegamos en unos 50 minutos hasta Mariupol, a unos 120 Km de Donestk. Con las ganas de ver las playas de la zona nos llevamos otra decepción, una vía férrea discurre paralela a la playa y esta tremendamente descuidada, a pesar de lo cual los ucranianos disfrutan del baño. Comida junto a la playa en un local donde probamos unas empanadas típicas regadas con la sabrosa cerveza ucraniana y camino del Hotel Spartak (40 euros), para recuperar con una buena siesta, algunas de las horas de sueño robadas a la noche anterior.

            Por la noche no pudimos resistir la tentación de conocer la ciudad en su ambiente nocturno, cenamos con una cuenta demasiado abultada por unas pizzas (eso si con varios mojitos) en el centro de la ciudad y vamos hasta Coral Club que nos han recomendado. Unas botellas de vodka más tarde nos retiramos, como pudimos…

            Día 4.- Amanece de nuevo, y de nuevo tomamos carretera abandonando la impersonal ciudad de Marispol. Hacia el Oeste y bordeando el mar, llegamos en una hora hasta Berdiansk, una algo más cuidada ciudad turísitica. Alojamiento en el Sun Resort, 60 euros por persona, pero venimos ya muy cansados y dedicaremos el día a disfrutar de su piscina e instalaciones. En un local típico de la zona probamos las carnes y pescados de la zona (sobre 12 euros, no es barato esto), conocemos otro grupo de españoles que viajan con un ruso y nos echa una mano con la carta… y a partir día de ocio…

            El mar de Azov, antes apto para la buena pesca, se encuentra en la actualidad fuertemente contaminado y eso se nota en sus aguas. Así que pasamos el resto de la tarde descansando. Al atardecer salimos de nuevo para la ciudad, intentamos encontrar un restaurante que nos han recomendado, pero la escasa luz de las calles, su caótica distribución y la poca amabilidad de los autóctonos, lo impiden así que entramos en uno que tiene “buena pinta”. De nuevo cartas en  cirílico y nadie que pueda ayudarnos con el idioma, cenamos “al azar”, unas creps de caviar y la peor pizza que se haya podido probar. Con esta nueva decepción nos vamos a la cama.

            Día 5.- Salimos tarde del Resort, aprovechando la piscina hasta última hora, incluso alquilamos una moto acuática y paseamos la bandera española por la costa. Ya en el centro de la población, cambia un poco su aspecto, con un paseo a medio construir, alguna tienda de souvenirs y cafeterías en mejores condiciones. La playa escasa y descuidada, está abarrotada, el tren discurre paralelo a la misma, sobre en paseo… en la antigua Unión Soviética parece que no contaban con el turismo como fuente de futuros ingresos.

            Tras comer en el bonito restaurante Lappaky junto a la playa, mucho mejor por los 12 euros del día anterior, salimos hacia Donestk, unas dos horas de viaje. Llegada a la Residencia Universitaria de Arquitectos e Ingenieros donde tenemos nuestras habitaciones reservadas, sólo 10 euros por persona y en unas instalaciones en perfectas condiciones. Salimos por la noche, cena y fiesta en Face, otro de los clubs de moda de la ciudad.

            Día 6.- Hoy toca partido de semis contra Portugal, la ciudad viste de rojo, pocos aficionados portugueses. Paseamos por sus calles con nuestra Vito con la puerta abierta, la música a tope y gritando por la selección. Cambiamos nuestra entrada y comemos en el centro. Ya por la noche y tras un partido de extrema tensión que se soluciona en la tanda de penaltis, ganamos y ¡pasamos a la final!. De nuevo España está en una nueva final de la Euro y eso hay que celebrarlo. Face otra vez, unos vodkas y una noche en la que terminamos con los restos de voz. La noche termina de modo peculiar en un control de policía.

            Día 7.- Fiesta nacional por la Constitución ucraniana. Nuestro día de trayecto hacia Kiev, se fastidia a base de perder unas cuantas horas para poder recuperar nuestro coche que quedó inmovilizado el día anterior. El límite de alcoholemia en este país es 0.0º y son tremendamente estrictos en este sentido.

            Finalmente y gracias a la ayuda telefónica de la Policía Nacional Española desplazada para la ayuda de los españoles en estos casos, conseguimos a media tarde solucionarlo con un juicio rápido, la correspondiente multa y una multitud de formularios. Comemos cerca de la residencia, más allá de las seis de la tarde, probamos la exquisita sopa nacional ucraniana, el borsch y una empanadas llamadas varenikis. Quedan 800 Km hasta Kiev, salimos para aprovechar un tiempo que queda de luz para conducir y llegamos unas dos horas más tarde hasta una población cercana donde dormir y ver la semifinal de la que saldrá nuestro rival, Italia será el equipo a vencer en Kiev. Caro y peculiar hotel de carretera por 35 euros la noche por persona.

            Día 8.- En ruta hacia Kiev, nuestra primera parada tras pasar Kiev, una gasolinera donde nos invitan a vodka, son las 10 de la mañana pero es imposible negarse con esta gente… Alguna multa de velocidad más tarde llegamos tras unas 6 horas a Kiev. Inmediatamente nos damos cuenta de que nuestro apartamento está demasiado lejos del Centro, unos 12 Km, y empezamos a pensar en la posibilidad de buscar una alternativa (hemos pagado unos 15 euros por cada una de las noches que nos quedan y tal vez no sea mala opción renunciar a la noche del Sábado)

            Tras un trolebús (por unos 15 céntimos) y tomar el metro, que funciona a la perfección en sus 3 líneas, estamos por fin en el Centro de Kiev… El azar nos lleva a acercarnos hasta el hotel Opera, donde se concentra la selección y… nuestra sorpresa es que una hora más tarde ¡estamos rodeados en el hall del mismo por todos sus jugadores! Firmas, fotos, risas con los auténticos cracks de esta selección de futbol, y tras ello para celebrarlo unas cervezas y a dormir, mañana aprovecharemos para visitar la ciudad.

            Día 9.- Kiev, es una de las ciudades más antiguas de Europa, y eso se nota en sus calles y avenidas. En la “ciudad de Yaroslav” lo primero que sorprende es la amplia zona ajardinada y de parques con las que cuenta la ciudad. Emprendemos la visita hacia la fabulosa Opera de Kiev y la catedral de San Vladimir, callejeamos hasta the Golden Gate y llegamos por fin hasta la magnífica Plaza de Sofiskaya cuyo máximo reclamo es la catedral de Santa Sofía. Aquí se puede ascender hasta los 176 metros de la Torre de la Campana y disfrutar de bonitas vistas de la ciudad.

            Seguimos nuestro recorrido hasta llegar a la iglesia de San Andrés, descender por el funicular hasta el río Dniper y de aquí en metro al Monasterio dorado de San Miguel, un maravilloso recorrido por calles bellamente ornamentadas para la ocasión. Desde el propio monasterio se divisa una panorámica de la inmensa extensión de la ciudad.

            A media tarde ya se ha decidido definitivamente el cambio más céntrico de alojamiento, y en un nuevo momento de suerte, encontramos alojamiento disponible en un albergue inmejorablemente situado y de reciente construcción, The Hub. 15 euros la noche y junto la más animada calle estos días de Kiev, la Khreshchatik ensemble, donde se ha situado la Fanzone. Así que tras un par de horas de buena siesta nos lanzamos a la noche ucraniana de nuevo. Un inesperado concierto de Elton John y de Queen en la Plaza de la Independencia cierra un magnífico día en esta bonita ciudad. Recomendar un buen local cercano, the Dockers ABC, un animado pub irlandés con música en directo, donde la fiesta siempre termina encima de la barra…

            Día 10.- Es el gran día, tras muchos kilómetros y horas de cansancio, por fin se disputa la gran final de la Eurocopa y España se mide ante la poderosa Italia para conseguir el título. Kiev entera está en la calle y son muchos los ciudadanos que se animan a pedirnos fotos cuando ven nuestras camisolas rojas. El día empieza con un alocado tour en bicicleta por el centro de la ciudad hasta el estadio del Dínamo de Kiev, donde recogemos las valiosas entradas para el gran partido final.

            Más tarde comemos en un local céntrico de nombre impronunciable muy cercano al Docker´s en el que por un precio entre 5 y 10 euros accedes a un buffet donde probar cocina típica ucraniana, mención especial la exquisita borsch y las salchichas. Y tras ello, deambular en una fiesta impensable por la fanzone, italianos, españoles, ucranianos y gente venida de todo el mundo para disfrutar del gran espectáculo.

            Los alrededores del estadio se llenan al acercarse la hora y una vez dentro, que os puedo contar que no imaginéis, cuatro a cero en la final frente a Italia, lo dice todo. Fue verdaderamente increíble y por supuesto salimos a celebrarlo…

            Día 11.- Con las fuerzas justas para recoger equipaje, taxi hasta el aeropuerto y vuelo hacia Madrid… fantástico, intenso y agotador, por resumirlo en una palabra, ¡irrepetible!

Algunas recomendaciones:

          Un pequeño diccionario con expresiones útiles en ruso y ucraniano será necesario, es difícil encontrar alguien que hable inglés e incluso cartas o cartelería en carretera en inglés. El alfabeto cirílico complica mucho más la interpretación de los mismos.

          Beber y conducir es mucho más incompatible en este país que en cualquier otro, no está permitido ni un grado de alcohol en sangre y la legislación y burocracia complican la situación. Respecto a la velocidad, son muy abundantes los controles policiales y radares, 90 Km/h el máximo en carretera y 130 Km/h en las escasas autovías.

          Ucrania en general no está preparada para el turismo y no nos quedo claro si lo desean, sin embargo si la cercanía de otra aventura, os permite viajar hasta Kiev, si es una bonita ciudad de grandes atractivos.

3 Comentarios
  1. andres briones 5 años

    Conforme pase el tiempo, saborarearemos con más deleite viajes como éste, que nos trasladan a épocas anteriores donde las emociones y los acontecimientos se sucedian continuamente.
    Evidentemente no tenemos la fuerza ni el aguante de 15 años antes, pero se compensa con el aprecio de lo que vives en cada momento.
    Sin duda el grupo fue lo mejor, tan heterogéneo que obligaba por narices a tirar todos hacia delante y con un objetivo principal (una vez más al igual que en suráfrica): VIVIR UN EPISODIO HISTORICO DE ESPAÑA, CAMPEONES DE EUROPA Y DEL MUNDO.
    Los que ya empezamos a sentir el aliento de la demencia, podremos contar siempre orgullosos……….YO ESTUVE ALLI y por muy rico/a, joven, guapo/a o poderoso/a que sea, SIN DUDA TE ESCRUTARA CON ADMIRACION Y ENVIDIA.
    Es lo que hay, guste o no guste.
    Así que seguiremos haciendo historia POR SUPUESTO EN BRASIL.

  2. Sergio Briones 5 años

    Tremenda descripción de un bonito y exprimido viaje, pasada una semana todavía ando recuperándome, pero como en el mundial ha sido una gozada. Nos vemos en Brasil….
    Pd. Ya entiendo porque querías hacer fotos sin que saliera yo…

  3. Autor

    Inolvidable por ser de nuevo los campeones de la Eurocopa… pero sobre todo por vuestra compañía, ¡Andrés, Sergio, Antonio, Rafa, Carlos y el gran Duvos! Con este equipo difícil perder…

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