
Llegar a Praga en Navidad es como aterrizar en una postal navideña. Nosotros lo hicimos el 5 de diciembre, cuando los mercadillos de Navidad ya estaban montados y la ciudad empezaba a oler a vino caliente, canela y chimeneas. Las calles del casco histórico lucían su mejor versión, los escaparates respiraban espíritu navideño y la música sonaba en cada plaza. Todo para disfrutar, eso sí, no esperéis disfrutar de todo esto solos… El puente de diciembre es para los españoles sinónimo de viaje y los mercadillos navideños de Europa se han convertido en la escapada más deseada.
En este post os contamos nuestro itinerario de 3 días en Praga en Navidad, recorriendo los mercadillos más famosos, los mejores miradores, los lugares imprescindibles de la ciudad y nuestras humildes recomendaciones para comer, beber y disfrutar de la ciudad. Aquí tenéis todo lo que necesitáis para organizar vuestra escapada a Praga en Navidad. ¿Nos vamos?
Praga en Navidad, qué ver en la ciudad en 3 días
Por qué visitar Praga en Navidad
La verdad es que Praga es bonita en cualquier época, pero en diciembre la ciudad se transforma. Ya conocíamos la ciudad hacía años pero por supuesto queríamos saber porque todo el mundo hablaba de esa magia especial de Praga en Navidad. Y es verdad: las luces navideñas dan brillo a edificios que ya de por sí parecen sacados de un cuento; el frío invita a entrar en cafés históricos y las plazas se llenan de puestos de madera donde encontrar vino caliente, salchichas, los mejores chimneys a la brasa y bonita artesanía checa.
Si seguís leyendo, al final os dejamos el listado con los lugares imprescindibles de la ciudad, los mejores mercadillos navideños de Praga y un mapa con las localizaciones.
Cuatro consejos rápidos para vuestro viaje a Praga en Navidad
Reservad el hotel en Praga con mucho tiempo
Praga es una ciudad muy muy turística. Como podéis imaginar, la oferta hotelera es muy amplia, pero también es verdad que si reserváis demasiado tarde subirán mucho los precios. Imaginad cómo puede ser en un puente de diciembre cómo fue nuestro caso. Si os queréis hacer una idea podéis pasar por nuestro @instagram.
Nos alojamos en el Numa Prague Libusa. Se trata de unos apartamentos en la ciudad nueva, bien comunicados y perfecto para alojarse en Praga en Navidad. Los tranvías más turísticos pasan a pocos metros de la puerta. Capsulitas de café de esas que nos tienen enganchados, los amenities de aseo necesarios y menaje en caso de que quieras preparar algo. No fue nuestro caso.
Detallazo: cuentan con Lockers para guardar tu equipaje un último día si sales por la tarde.
Descargad la App Pid de transporte en Praga
Pid es la aplicación con la que podréis comprar los billetes de tranvía y metro. Muy intuitiva y sencilla de usar. El transporte en Praga funciona de lujo y os ahorraréis unos buenos cientos de pasos y cuestas si os hacéis con algunos tranvías. En concreto los números 22 y 23 alcanzan algunos de los lugares imprescindibles de Praga.
Los billetes se compran por tiempo. El mínimo será de 30 minutos y cuesta 30 coronas (algo más de un euro). El siguiente es de 90 minutos y cuesta 40 coronas. Por la diferencia de precio se aconseja siempre hacerse con el de 90 minutos. Los controles son frecuentes según leímos y la multa está asegurada si no llevas billete o te pasas del tiempo.
Al comprar en ticket te dará la opción de activarlo de inmediato o más tarde. Ten en cuenta que tarda un minuto en activarse, así que hazlo antes de subir. A partir de ahí tienes una hora y media para subir y bajar en los transportes que necesites.
También se pueden comprar al subir al tranvía. Unas máquinas naranjas permiten el pago sin contacto con nuestra tarjeta de crédito, pero personalmente nos gustó más la opción de comprarlos con la aplicación y no usar la tarjeta.
Reservad las visitas y las entradas de los lugares imprescindibles de Praga
Las principales visitas de la ciudad requieren reservar con antelación. Especialmente el Klementinum. Nosotros unos 10 días antes no conseguimos entradas y todavía estamos arrepentidos. Free tours, la subida al castillo, los cruceritos por el Moldava… si lo tenéis claro haceros con vuestros tickets, pases y reservas con antelación.
Preparad vuestro equipaje para pasar frío
Durante los días que pasamos en la ciudad llovizna sin llegar a parecer la nieve. Aun así te acercarás a 0° a buen seguro. Ropa térmica debajo y cubrirse con capas es siempre la mejor técnica para evitar el frío. Además os aconsejamos haceros con unas bolsas térmicas como las que venden en Decathlon que se calientan con el movimiento y mantendrán manos y pies en caliente. Durán unas 6-8 horas y es un gusto meter la mano en un bolsillo y notar ese calor tan confortable.
Nuestro itinerario de 3 días en Praga en Navidad
Aquí va todo lo que hicimos día por día, con las paradas exactas para ver los imprescindibles y disfrutar del ambiente navideño. Os los dejamos localizados en el mapa que hemos hecho con todos ellos al final del artículo.
Día 1: Ciudad Vieja, Barrio Judío y Puente de Carlos
Empezamos con uno de los grandes clásicos: la Plaza de la Ciudad Vieja. Antes de llegar y desde nuestro hotel dimos un paseo y desayunamos en la plaza Wenceslao. Desde ahí hasta la plaza de la ciudad Vieja que luce preciosa desde primera hora, con su árbol gigantesco y los primeros puestos abriendo. Entre sus atractivos:
La Torre del Ayuntamiento (dejaríamos el mirador para la noche con la plaza iluminada).
El Reloj Astronómico donde esperamos a la hora en punto para ver el espectacular baile de marionetas.
La Iglesia de Nuestra Señora de Tyn. Imprescindible en Praga.
Después fuimos hacia Mala Strana, el “barrio pequeño” de Praga donde nos enrolamos en un free tour por este lado de Praga. Terminamos atardeciendo en el Puente de Carlos que cruzamos hacia la calle Pavlova. Por la noche, un concierto de música clásica en la capilla de los Espejos del Klementinum.
Día 2: Castillo de Praga, catedral de San Vito y los mejores miradores
Hoy tocaba subir a lo alto: el Castillo de Praga. En el complejo se incluyen algunos de los lugares más bonitos de Praga:
El Callejón del Oro, aunque turístico, tiene su encanto si vais temprano.
La basílica de San Jorge, la basílica románica mejor conservada de Chequia.
Visitamos la Catedral de San Vito y la imponente tumba de San Juan Nepomuceno y subimos a la torre sur, un esfuerzo que merece la pena por la vista panorámica de toda la ciudad.
El Palacio Real y la enorme sala abovedada .
Tras la comida y todavía en el distrito de Hradcany rodeado de palacios subimos hacia el Monasterio de Strahov, para visitar las fabulosas librerías y hacia Loreto, el complejo monástico que custodia el Sol de Praga.
Para terminar el día, bajamos caminando hacia Malá Strana, quedaba callejear y perderse en el mercado navideño junto al puente.
Día 3: Barrio judío, sinagogas y el paseo por Náplavka hasta la Casa Danzante
Amanecimos con la visita del Barrio Judío, visitando la Sinagoga Española, el Cementerio Judío y la Sinagoga Pinkas, uno de los lugares más sobrecogedores de la ciudad.
Desde ahí caminamos hacia Náplavka, la zona más moderna junto al río, donde siempre hay puestos, barcos-bar y ambiente local. Giramos en la famosa casa Danzante aunque de buen gusto hubiéramos seguido el paseo. Comemos en el barrio nuevo y disfrutamos de las últimas horas en la ciudad antes de la vuelta.
Los imprescindibles de Praga
Y si vais a visitar la ciudad de Praga en Navidad, como si os acercáis en una escapada fuera de esta temporada, aquí va una lista con los lugares que no debes perderte. Os los dejamos en un orden lógico distribuidos por distritos.
Imprescindibles en el Stare Mesto de Praga
Klementinum
El primero de los lugares imprescindibles en Praga, situado en el Stare Mesto. No conseguimos entrada para la visita completa de todas las estancias a pesar de buscarla con unos 10 días de antelación. Nos quedamos sin visitar la librería barroca y la torre astronómica, algunos de los lugares más bonitos de Praga. Ya os hablamos de la importancia de venir con reserva. A cambio encontramos un concierto de música clásica una de las tardes en la capilla de los espejos y decidimos comprar las entradas. Fueron 30 € cada uno. Las cuatro estaciones de Vivaldi en el lugar donde algún día tocó el mismísimo Mozart valía la pena.
El antiguo Ayuntamiento y su torre en la plaza Vieja
Subir hasta su torre nos costó 450 coronas (18 €). Lo reservamos una semana antes. Para visitar el ayuntamiento hay que reservar una visita guiada. Incluye el ascensor de subida hasta la tercera planta. A partir de ahí se pagan 100 coronas más o se sube andando. El primer tramo una especie dependiente que discurre por el interior de la torre. Después llegará una estrecha descarga de caracol en la que un semáforo marca el orden de subida y bajada. Sin ser para nada exigente, las vistas merecen totalmente la pena. Aprovechamos la noche para ver la animada plaza iluminada en Navidad.
El Reloj Astronómico de Praga
El famoso reloj medieval de la plaza vieja de la ciudad con desfile horario de figuras animadas. No se puede negar el ambiente previo a las horas en punto y la belleza del carillón. Construido en 1410, es el reloj medieval en funcionamiento más antiguo del mundo. Cada hora, las figuras de los Doce Apóstoles desfilan por las ventanas superiores mientras otras esculturas —como la Muerte o la Vanidad— se mueven en la parte inferior.
La iglesia de Nuestra Señora de Týn
La Iglesia de Týn es uno de los iconos más reconocibles de Praga, con sus dos torres góticas asimétricas dominando la Plaza de la Ciudad Vieja. Construida entre los siglos XIV y XVI, fue el templo principal de la ciudad y un símbolo del poder económico y cultural de la época. Su interior alberga retablos barrocos, tumbas históricas y un magnífico órgano del siglo XVII, uno de los más antiguos de la ciudad. Entrar es gratuito y, al caer la tarde, la iluminación exterior convierte sus torres en una de las imágenes más inolvidables de Praga. ¡La de fotos que tenemos del mercado navideño con las torres al fondo!
La Terraza U-Prince
Una terraza con vistas a la Plaza de la Ciudad Vieja que todo el mundo cuenta entre los lugares que no perderse en Praga. Nos resultó imposible subir en el puente de Diciembre y suponemos que será igual durante los días de Navidad si no reservas con tiempo. Parece que han multiplicado cuanto han podido el número de mesas y hay quien se queja en redes de la poca intimidad que ofrece el espacio resultante. Dicen que ofrece de las mejores vistas del mercado navideño de la plaza Vieja pero os decimos que las vistas desde la torre del Ayuntamiento seguro que no tienen nada que envidiarle.
La Calle Karlova
Una calle con encanto que conecta el Puente Carlos con la Plaza Vieja. Forma parte de la antigua Ruta Real, el camino ceremonial que seguían los reyes bohemios en su coronación desde la Ciudad Vieja hasta el Castillo de Praga. Comercios y más comercios. Nos llamó poderosamente la atención y no terminó de gustarnos la proliferación de locales que ofrecen cannabis. Edificios históricos que seguramente contaban con negocios centenarios y que se han visto sustituidos por estas tiendas que han salido cual champiñones en el centro histórico. Y la peor de todas: una casa de masajes tailandeses en plena calle. ¿Inadecuado en esta ciudad?.
El Puente Carlos, el lugar más bonito de Praga
¿Quién no ha soñado con cruzarlo alguna vez?. Construido en el siglo XIV por orden de Carlos IV, conecta la Ciudad Vieja con Malá Strana, el barrio que sube hacia el castillo y está flanqueado por 30 esculturas barrocas que crean un paseo único sobre el río Moldava. La primera piedra del Puente de Carlos se colocó el 9 de julio de 1357 a las 5:31 de la mañana, una fecha elegida cuidadosamente por astrólogos y matemáticos de la corte de Carlos IV para formar una secuencia numérica palindrómica considerada de “energía perfecta”: 1357 9 7 531. Una especie de “protección mágica medieval”.
El puente tiene todo tipo de leyendas y marca un buen número de “tradiciones” como la de tocar el hocico del perro de San Juan para volver a la ciudad o hacerse la foto del 88 de los Depeche Mode… Como no, hicimos cuanto pudimos por conseguirlo sin todo el éxito deseado.
La Torre del Puente de Malá Strana
En realidad son dos torres unidas: una románica del siglo XII y otra gótica del XV, reconstruida tras la invasión sueca. Este conjunto marcaba la entrada al barrio de Malá Strana y protegía el acceso al Castillo. Durante la época medieval, estas torres funcionaban como puntos de cobro, defensa militar y puertas de acceso a la ciudad. Subimos por la noche por 200 coronas (8 €). Tal vez la escasa iluminación del puente haga que las vistas sean mejores durante el día. Ofrecía mejores vistas del otro lado: la iglesia de San Nicolás y el castillo perfectamente iluminados.
La visita del barrio judío de Praga, Josefov
Antiguo Cementerio Judío
El Barrio Judío, conocido como Josefov, es uno de los lugares más fascinantes y cargados de historia de Praga. Se trata del cementerio judío más antiguo de Europa, con miles de tumbas, del siglo XV. Para acceder, además de pagar la entrada combinada se debe aguardar una buena cola. La entrada es a través de la sinagoga adyacente.
La Sinagoga Española
Una de las más impresionantes del barrio judío. La Sinagoga Española es la joya del barrio judío de Praga y uno de los templos más bellos del país. Construida en 1868 en estilo neomorisco, sorprende por su interior espectacular: paredes y techos cubiertos de motivos geométricos dorados y rojos, vitrales de colores y una atmósfera que recuerda a la ornamentación de los palacios andalusíes. La visita combinada de las sinagogas y el cementerio judío costó 600 coronas (24 €) cada uno.
Además puedes visitar la Sinagoga de Jerusalén y la Sinagoga Vieja-Nueva, la sinagoga en activo más antigua de Europa.
La torre de la Pólvora
La Torre de la Pólvora es una de las puertas medievales más emblemáticas de Praga y una de las primeras imágenes que recibían los visitantes que entraban a la ciudad antigua. Construida en el siglo XV en estilo gótico tardío, formaba parte del sistema defensivo y marcaba el inicio del recorrido ceremonial que seguían los reyes en sus coronaciones hacia el Castillo de Praga.
Su nombre actual llegó más tarde, cuando en el siglo XVII se utilizó para almacenar pólvora.
La casa municipal de Praga (Obecní dům)
El edificio art noveau más emblemático de Praga. Merece la pena entrar y visitar el interior. Se localiza en el lugar donde estaba la antigua residencia real y en su diseño participaron algunos de los más importantes artistas praguenses incluido Alfons Mucha, uno de los artistas checos más influyentes. Aqui se firmó la independencia de Checoslovaquia en 1918. En el interior, una de las salas de conciertos más importantes de Praga con 1200 plazas, Sala Smetana. Aprovechamos para tomar un café en la elegante cafetería. Pagamos 4 euros, eso sí.
Los lugares que visitar en el distrito y el castillo de Praga
El Castillo de Praga
La entrada al castillo incluye el Callejón del Oro, la Catedral de San Vito, el Antiguo Palacio Real y la Basílica de San Jorge. Para visitar todo el complejo junto al interior, hay que pagar entrada. La reservamos días antes. Cuesta 18 €.
La primera parada en el mirador de la Torre con vistas impresionantes. Nada más entrar, el palacio Lobkowicz, ahora museo. Y un poco más arriba del famoso callejón del oro.
El callejón del Oro aglutina una serie de pequeñas casas de coloridas. Fachadas originales del siglo XVI por ahí pasaron francotiradores de la corte, orfebres e ilustres personajes como Franz Kafka. Hoy es un hervidero de arriesgados turistas.
La basílica de San Jorge
La basílica de san Jorge antecede a la catedral de San Vito. La basílica románica es la mejor conservada del país. En su interior la escalera barroca deja mostrar algunos frescos originales. La cripta bajó la escalera guarda los restos de los monarcas más de 1000 años.
El palacio Real de Carlos IV
El palacio Real, de 1135, fue residencia de los reyes de Bohemia durante siglos y destaca por su impresionante Sala Vladislao, una de las mayores salas medievales de Europa. La enorme bóveda que la cubre se diseñó hace más de 500 años. En una sala contigua, una réplica de la corona de San Wenceslao.
La catedral de San Vito
En la catedral de San Vito nos pareció espectacular el mosaico de su fachada, pero espera a visitar el interior. Las capillas, las tumbas, las vidrieras… cubiertas de metales y piedras preciosas rellenan el magnífico edificio. A pesar de la cola que supone no os perdáis el mausoleo de San Juan Nepomuceno. En un lateral no puede pasar inadvertida la capilla de San Wenceslao, una de las más ornamentadas.
Se puede subir a la torre. Cuesta 200 coronas (8 €) y no se incluye con la entrada del castillo. ¿Qué pensáis que hicimos?. Pues si, subimos. Total con 287 escalones ganábamos otras fabulosas vistas de la ciudad.
La iglesia de Loreto
La entrada cuesta 260 coronas (11 €). Un complejo construido en el siglo XVII que no debes saltar en tu recorrido. Hay que visitar la Santa Casa, una réplica de la casa de la Virgen María. La fachada está rodeada de relieves con la vida de la virgen. En el interior, el Sol de Praga, el tesoro de la iglesia hecho de plata y oro y con ¡6222 diamantes de adorno!.
Monasterio de Strahov
Abre ente las 9 y las 16:15. La entrada combinada cuesta 340 coronas (14 €). Incluye la librería y la abadía. El recinto es uno de los conjuntos monásticos más antiguos de Praga y uno de los lugares más impresionantes de la ciudad. Destaca por su famosa Biblioteca de Strahov, formada por dos salas históricas: la Sala Teológica y la Sala Filosófica, ambas decoradas con frescos y estanterías barrocas que la convierten en una de las bibliotecas más fotogénicas del mundo. Además una pinacoteca de impresión con pinturas, esculturas y relieves de los siglos XV y XVI.
Iglesia de San Nicolás
Bajando hacia Mala Strana desde el castillo y poco antes del puente Carlos. Uno de los mejores ejemplos del barroco praguense. Construida en el siglo XVIII, destaca por su espectacular cúpula verde y su interior luminoso, decorado con frescos, estucos y un elegante órgano que llegó a tocar Mozart durante su estancia en la ciudad. Ideal para disfrutar de algún otro concierto de música clásica.
Algunos «secretos» del barrio de Malá Strana
Ideal para callejear; incluye lugares destacados como los Jardines Wallenstein, el Muro de John Lennon al que llegamos el primer día con el free tour, la Torre Negra y el Monte Petřín. Este fue el último de los miradores al que no tuvimos tiempo de asomarnos, se accede con un funicular pero tres días en Praga no fueron suficientes.
La plaza Wenceslao
Desde el palacio Nacional de Praga y la famosa estatua ecuestre de San Wenceslao hasta el otro extremo, un paseo por algunos edificios históricos que marcaron los últimos 125 años de la ciudad.
El Grand Hotel Evropa
Reabierto en 2024 tras una exhaustiva reconstrucción de 10 años. Una fachada art noveau que trasmite la riqueza de los años de esplendor de la ciudad.
El balcón del edificio Melantrich
Desde donde arrancó la revolución del Terciopelo y el final del comunismo con la creación de la nación checoslovaca.
El palacio Lucerna
En cuyos bajos se encuentra una de las galerías comerciales más atractivas de la ciudad. Decadente y única. Uno de sus imprescindibles es la escultura colgada del caballo invertido. No se puede negar que no sea fotogénico bajo la cúpula de vidrieras amarillas.
Cerca, la cabeza de Kafka, una espectacular escultura plateada que gira dividida en porciones sobre un eje. Junto “los Meones”, dos señores orinando sobre la forma del país en el museo de Kafka, son del autor David Černý, uno de los artistas contemporáneos más famosos y provocadores de la República Checa.
Más allá de la ruta más clásica y en la ciudad nueva
La casa Danzante
La Casa Danzante, conocida también como Dancing House o Fred & Ginger, es uno de los edificios más icónicos de la arquitectura moderna de Praga. Diseñada en los años 90 por el arquitecto checo Vladimír Milunić junto con Frank Gehry, destaca por sus formas onduladas que parecen dos figuras humanas bailando junto al Moldava.
Los mercadillos de Navidad en Praga 2025: los imprescindibles
Los mercadillos de Navidad en Praga son de los más bonitos de Europa, aunque es un ranking arriesgado y cada uno contará su experiencia. A nosotros, sin ser muy de mercadillos navideños, nos gustaron especialmente estos:
El enorme mercado navideños de la plaza de la Ciudad Vieja
El mercadillo navideño más famoso de Praga. Es imposible no visitarlo varias veces: de día, de noche con las luces encendidas y desde la altura si subís a la Torre del Ayuntamiento. Aquí encontraréis comida típica, regalos y uno de los árboles de Navidad más fotografiados de Europa.
El mercado junto al puente de Carlos IV, en la isla Kampa
Un pequeño mercado en la parte del puente más cercana a Mala Strana al que se accede por la única escalera que baja desde el puente y desde donde se toman los barquitos para recorrer el río. Por su localización siempre está ambientado aunque sin exagerar como el de la plaza Vieja. Nos comimos el mejor Chinmey que hemos probado. Abre hasta el 4 de enero.
El mercado de la plaza de Wenceslao
Más amplio y más “gastronómico”. Abierto hasta el 6 de enero. Perfecto para comer algo rápido mientras seguís la ruta del primer día. Gran parte de la plaza estaba en obras pero el mercado no falló.
El mercado de Navidad de la plaza de la República
Junto a la casa Municipal y cerca de la torre de la Pólvora, otro de los clásicos. Lo recorrimos el último día antes de adentrarnos en el barrio judío. Muchas tiendas con productos típicos y un buen número de puestos donde tomar algo. El menú clásico: salchicha y vino caliente te llena el depósito para seguir caminando un buen rato.
El mercado de la plaza de la Virgen María
En la entrada del Clementinum y junto al Ayuntamiento de Praga. Aprovechamos una tarde para un vino caliente antes de un concierto de música clásica en la capilla de los Espejos. Estaba animada cada tarde que pasamos incluso con música en directo. El escenario se encuentra rodeado de puestos donde venden artesanía y productos checos.
En el Castillo de Praga, el Mercado de San Jorge
Un mercado precioso y más tranquilo. Ideal para visitarlo después de recorrer la Catedral de San Vito para reponer fuerzas tras un buen rato de cola bajo el frío… ¿Tal vez un vino caliente?
Qué comer y beber en Praga. Una humilde aportación a todo lo escrito
No tuvimos suerte y tampoco buscamos como en otras ocasiones los lugares más recomendados para comer en Praga. Nos dejamos llevar por la intuición y fundamentalmente por el hambre que marcaba nuestro itinerario.
Restaurante U Zlateho Hada
Al inicio de la calle Karlova comimos en el Restaurante U Zlateho Hada. Dicen (ellos) que es “el primero y más antiguo” de los restaurantes de Praga. Probamos el Goulash de ternera guisado a la cerveza. Se sirve con cebolla y pan recién horneado y la Svickova, un solomillo de ternera en salsa cremosa servido con dumplings y salsa de arándano. Son dos de los platos checos más tradicionales sin duda. Fueron 45 € (habitualmente se agradece incluir un 10% de propina a la cuenta). No tenemos claro que ofrezca nada mejor o peor que otros restaurantes tradicionales. Reconocemos que jamás nos matarían los sabores de la cocina checa. Por cierto, tienen la carta en español.
Restaurante y cervecería U Vejvodu
El otro lugar que nos gustaría destacar es el restaurante y cervecería U Vejvodu. Enorme, con muchos espacios incluido un beer Garden y el restaurante con música en directo (nosotros pillamos un señor con un acordeón). En la zona del pub no les hizo gracia que pidiéramos unas patatas con las cervezas pero las pusieron. La Pilsner Urquell de estos checos está de vicio. Por 7 € un buen aperitivo y ¡un rato de calor!. Por cierto, echan la cerveza con una cantidad inusual de espuma…
Y hasta aquí aquellos tres días en Praga en Navidad, esas fechas que cada vez comienzan antes. Los mercadillos navideños de Praga nada tienen que envidiar a otros mercados de Navidad en Europa. La ciudad tiene atractivos suficientes para que esta decoración no sea más que un atrezzo más. Y desde luego, a pesar de la gran cantidad de turismo que recibe y todos los inconvenientes que ello conlleva, volveríamos.





¿Te ha gustado nuestro post? ¡Déjanos tu opinión o cuéntanos tu experiencia!