Print Friendly, PDF & Email

La rivalidad cervecera es más que evidente en cuantos países visitamos, y al igual que ocurre en España, cada ciudad o región tiene su preferida, gusto y afición que lleva a situaciones siempre sorprendentes. Este era el caso en Bolivia de la Huari o la Paceña, dos de las grandes marcas de birras bolivianas. Pues aquí va una de nuestras más grandes historias con una Paceña: el día que decidimos bajar a los Yungas en bicicleta, buscando oxígeno…

Amanecíamos a eso de las 8 de la mañana en La Paz, a 3800 metros de altitud y con esa sensación que da la altura de que algo no anda bien; cepillarse los dientes, vestirse y no digamos salir a dar un paseo por sus empinadas calles, produce fatiga, fatiga de la buena. Así que, después de un par de días, “jadeando por las esquinas”, buscamos la manera de dar una bocanada con el suficiente oxígeno y lo mejor, evidentemente, era bajar. Ir aún hospital con una excusa tan peregrina como “me falta aire”, era poco elegante en este sitio.

Así que decidimos que conocer el trópico boliviano tal vez nos descongestionaría… El acceso más excitante y más directo era recorrer los poco más de 70 km hasta Coroico en bicicleta a través de la conocida como Carretera de la Muerte. Pues allá que nos lanzamos, todo fuera por respirar.

Pero primero había que subir a la Cumbre, 4800 metros desde los que empezar el descenso. El clima decidió ponernos una zancadilla y en la cima andaba nevando con intensidad. Pero si de tomar aire se trataba, que más daba una dificultad más o menos.

Carretera de la Muerte 001
Carretera de la Muerte 003
Carretera de la Muerte 008
Carretera de la Muerte 010
Carretera de la Muerte 012
Carretera de la Muerte 014
Carretera de la Muerte 015
Carretera de la Muerte 016
Carretera de la Muerte 018
Carretera de la Muerte 019

Superado este inconveniente, nos calzamos los trajes, coderas, rodilleras y casco, y comenzamos a bajar. Lo que al principio, unos 32 km, fueron un agradable paseo cuesta abajo por una amplia carretera asfaltada, perfecta para conocer nuestras bicis, no tardó en pasar a ser un sendero de poco más de un par de metros en algún trecho. Para ponerlo mejor, ya que íbamos en busca de aventura, y aire, el firme era de pedrisco, el lateral se abría a barrancos infinitos y teníamos que cruzar bajo saltos de agua que lo habían más “divertido”.

Carretera de la Muerte 023
Carretera de la Muerte 024
Carretera de la Muerte 028
Carretera de la Muerte 029
Carretera de la Muerte 035
Carretera de la Muerte 036
Carretera de la Muerte 037
Carretera de la Muerte 046
Carretera de la Muerte 047
Carretera de la Muerte 053

Y allá andábamos nosotros, disminuyendo kilómetro a kilómetro la altitud a la que nos movíamos y con ello, recuperando la agradable sensación de tener aire a mansalva, bueno, más o menos. Una parada para una foto, un trago de agua o esquivar las toneladas de roca desprendidas de la montaña, eran los momentos que rompían la monotonía de la tensión en los brazos y las piernas. El resto era bajar y bajar, y por supuesto, frenar y frenar.

Pero al final y como casi siempre, lo conseguimos, unas 4 horas después de haber empezado, llegábamos al Camping Entre Dos Ríos, a 1300 metros de altitud y con un montón de buen oxígeno que disfrutar. Oxígeno y unas frías Paceñas de las que dimos cuenta nada más tirar, literalmente, las bicicletas.

Carretera de la Muerte 057
Carretera de la Muerte 060
Carretera de la Muerte 061
Carretera de la Muerte 072
Carretera de la Muerte 079
Carretera de la Muerte 081
Carretera de la Muerte 082
Carretera de la Muerte 085
Carretera de la Muerte 089
Carretera de la Muerte 094
Carretera de la Muerte 105
Carretera de la Muerte 109
Carretera de la Muerte 110
Carretera de la Muerte 113
Carretera de la Muerte 116
Carretera de la Muerte 118
Carretera de la Muerte 121
Carretera de la Muerte 125
Carretera de la Muerte 127
Carretera de la Muerte 142

Esas si que supieron a gloria. El esfuerzo desplegado, la adrenalina descargada, las magulladuras del traqueteo recibido… y el aire puro cargado de buena cantidad de oxígeno, merecieron dos ricas cervezas como recompensa: y para no enfadar a la parroquia, dos Paceñas tuvieron la culpa. Buenas no, lo siguiente.

5 Comentarios
  1. andres mateo 6 meses

    hola, me puedes decir con que empresa hicisteis el tour de las bicis en las yungas pues vamos este verano a Bolivia y queríamos hacerlo . muchas gracias

    • Autor

      Se llama Vértigo, tienen la oficina en la zona del Mercado de la hechicería y son 100% recomendables. Buen viaje!

  2. sonia 8 meses

    Esto también lo quiero hacer…
    Besos

  3. Osmar 8 meses

    Una paceña y te da pilas para enfrentar semejante bajada. Bien!

  4. Pura 8 meses

    Como siempre, un texto que da información y es ameno de leer

Deja un comentario

Alguna sugerencia

¿Te gusta viajefilos? Si quieres comentar, sugerir o compartir tu viaje solo tienes que escribirnos

Enviando

©2017 Todo el contenido pertenece a viajefilos.com

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

o    

¿Olvidó sus datos?

Create Account

Ir a la barra de herramientas