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Una de las etapas más esperadas para muchos en este viaje por Uganda: el trekking de los gorilas de montaña, donde tendríamos la suerte, o eso esperábamos, de tener contacto con los últimos gorilas de montaña del mundo. Eso sería tras pasar dos días en el Bosque Impenetrable de Bwindi, en la población de Ruhiya, desde donde abordaríamos el día de trekking para visitar los famosos gorilas de montaña.

Nuestro itinerario y escalas quedan resumidas en los siguientes artículos que dedicaremos a este viaje, un diario cargado de información y recomendaciones de nuestras dos semanas de safari en Uganda:

14 DÍAS EN UGANDA POR LIBRE

Como organizar un viaje a Uganda por libre

Primera etapa de viaje: Entebbe y aclimatación a la perla de Africa

El camino y que ver en Murchinson Falls. Escala en Rhino Ziwa.

En ruta hacia Fort Portal, la orilla del Albert Lake

Dos días recorriendo Queen Elisabeth NP

El bosque impenetrable de Bwindi. Trekking de los gorilas de montaña

Lago Mburo y alrededores

-Entebbe, antes de Zanzíbar…

Miércoles 14 de Febrero de 2018. Ishasha-Ruhija (88 Km)

Amanecemos muy temprano, otra vez… Por delante el camino hacia el parque nacional de Bwindi, donde nos espera para mañana el mejor plato del viaje: el esperado contacto con los gorilas de montaña. Pero comenzamos pronto el día con la intención de aprovechar la entrada a Ishasha pagada ayer y probar a tener suerte de nuevo con los leones. Al menos una hora de safari dentro del parque merecerá la pena.

La noche aquí fue de las más frescas que hemos pasado en el país. Los aproximados 1000 metros de altura se notan. En las siguientes dos noches, en Ruhiya, esperamos temperaturas algo más bajas todavía. En cualquier caso, una manga de camisa es suficiente.

Tras el tremendo desayuno del Enjojo Lodge, rumbo a Ishasha. Los tan solo 2 km de distancia hasta la puerta, convierten el alojamiento en el lugar ideal para afrontar el sector sur del Queen Elisabeth. Una hora recorriendo el mismo camino de ayer, habíamos marcado en Maps.Me los puntos de giro, pero no tuvimos suerte. Tal vez la temperatura era buena para que estuvieran en los árboles. Vimos muchos ciervos y antílopes al menos. Además la luz de las primeras horas del día da un bonito color azul rojizo al cielo sobre el que se dibujan las acacias en el horizonte. Salimos por la puerta sur y deshacemos el camino para recoger a Jaume y Pedro en el Enjojo. Esta puerta sur no viene señalizada en la mayoría de mapas a esta fecha, incluido Maps Me.

Para los que hacen noche en la puerta norte de Ishasha, al día siguiente cruzar el PN y seguir a Bwindi saliendo por la sur #ViajefilosenUganda Clic para tuitear

A las diez, ya estaba todo el grupo preparado. La estimación de tiempo hasta Ruhija era de unas tres horas sin paradas. Para nosotros seguramente cinco o seis, no teniendo prisa como no teníamos.

Uganda, camino del Bosque impenetrable de Bwindi a la busca de los gorilas de montaña

A 24 km, Kihihi, la población donde paramos a repostar y comprar algunas cosas. Esta vez si, se trata de un pueblo con comercios que permiten comprar agua, pan y cosas por el estilo. Hay banco (un Stanbinc Bank), dos o tres gasolineras y bastantes tiendas y supermercados como digo. La proximidad de la frontera congoleña, probablemente hace que sea una ciudad comercial.

Más al sur y a medida que nos vamos metiendo en tierras más montañosas, las plantaciones de té aparecen de nuevo, acompañadas esta vez de otras dedicadas al cultivo de café. Este extremo del país parece algo menos pobre que la parte norte de la que venimos.

Llegamos a una intersección: Buhoma a unos 15 km y Ruhija a 40 km. El primero era el lugar que inicialmente elegimos por cercanía para el trekking a los gorilas de montaña pero ya no había lugar para nuestras reservas. Así que decidimos Ruhija,  algo más alejado pero de camino a cerrar nuestro loop por Uganda. Todo el tramo de carretera desde Ishasha, aunque sin asfaltar y con baches, está más o menos bien para conducir con el 4X4.

Atravesamos valles y montañas cada vez más altos y más cubiertos de vegetación. Este recorrido es el más bonito de cuantos hemos realizado. Hacemos una parada en medio de un valle para hacer alguna foto y prepararnos un sándwich. Lo que creíamos iba a ser un momento solitario y tranquilo se acaba convirtiendo en un momento de improvisada caridad. No teníamos mucho que dar pero el pan y poco más atrajo a muchos niños y mujeres al lugar, en medio de la nada, donde nada tenían. Comen con nosotros. Algunos pequeños traen sus dibujos de gorilas del colegio para vender a los pocos turistas que pasan por allí. Algunos dibujos nos llevamos. Es difícil todo esto… Nos ponemos en marcha al poco. Atrás quedan cada vez más niños y más madres.

Solo unos pocos kilómetros para llegar al alojamiento. En otro punto, un pequeño pueblo y un mirador hacemos una parada para unas fotos. Un pequeño comercio de productos de artesanía de la asociación de mujeres nos sirve para comprar alguna cosa. Otra vez, en pocos minutos, niños y mujeres se arremolinan curiosos ante nuestra presencia. Pasado muy poco tiempo, tenemos que salir. Cada vez llega más gente. No hay ninguna sensación de inseguridad pero realmente resulta duro ver sus expresiones.

Grandes plantaciones de té en el camino hacia Bwindi, Uganda

Tras algo más de cuatro horas llegamos a Ruhija, por encima de los 2000 metros y con unas vistas envidiables. Lo que queda de tarde, para descansar y preparar para mañana el trekking para conocer a los famosos gorilas de montaña dé Bwindi. También aprovechamos para un corto paseo por Ruhija. La “calle principal” donde se encuentran los escasos comercios y se concentra todo el pueblo, no es más que una hilera de desvencijadas construcciones de madera. Subimos la cuesta, imposible no sentirse observado.

Encontramos un bar, ¡si, un bar!. El Tina’s Restaurant que además tiene una pequeña tienda de artesanía. En la misma se venden productos locales cuyos beneficios favorecen las comunidades locales de Bwindi (www.changealifebwindi.org). Y con lo que nos gusta una tienda y un bar… La muchacha, Dora, sirve cerveza caliente a 5000 chelines. Más arriba un chico súper gracioso nos saca unas palomitas recién hechas con otra birra (también caliente…). Además parece ¡que quiere tener wifi!. Adoramos Ruhija y su gente. Sin duda, mañana será un gran día.

Echando la tarde en alguno de los modestos comercios de Ruhija

TIPs viajefilos

Ruhija Community Restcamp. Habitación para dos noches con baño. Más modesto que todos nuestros anteriores alojamientos según las otras guías pero en un privigeliadísimo entorno con unas vistas totalmente envidiables. Para nosotros un lujazo, con mucho espacio en las habitaciones y muy bien cuidadas. Por el menú de comida o cena cobran 30000 chelines.

Jueves 15 de Febrero de 2018. Bosque impenetrable de Bwindi

Por fin llegó el día. El día en que haríamos el trekking en el bosque impenetrable de Bwindi en busca de los gorilas de montaña.

Bosque impenetrable de Bwindi. Trekking de los gorilas de montaña

En 2008, Ruhija abrió los trekkings para conocer los gorilas. En el sector norte de Buhoma, los trekkings ya llevaban más años y sus grupos están, en principio, más habituados a la presencia humana. Durante los dos primeros años, los grupos se habitúan a la presencia progresiva de los rangers hasta que se permite la presencia de turistas. De los 14 grupos de gorilas que se pueden visitar en Uganda, tres son los grupos que se pueden visitar desde Ruhija. En uno de ellos, el más pequeño, con solo 14 miembros, hay hasta cuatro lomos plateados en la misma familia, lo cual lo convierte en una rareza. Los otros dos grupos son de 17 y 19 miembros. Cada uno de los grupos es visitado solo por ocho personas por día, previa reserva. Es prácticamente imposible llegar aquí y unirse a uno de los trekkings sin haber hecho la reserva meses antes.

En el alojamiento nos sirven el desayuno a las 7 de la mañana. Nos preparan un paquete con algo de comida (20000 chelines) para el trekking. Además, cogemos algo de agua. La duración de la caminata es imposibles de saber. El guarda buscará la localización de los gorilas que puede ser más o menos cercana. Una vez se toma contacto con el grupo, tan solo una hora de estancia con ellos y vuelta.

Uno de los días más emocionantes del viaje a Uganda. A punto de nuestro contacto con los gorilas de montaña

Unos 10 minutos de coche hasta la entrada al parque nacional. La entrada cuesta 40 $, que en nuestro caso están incluidos en lo pagado para el trekking. A las 7:45 ya estamos en el punto de reunión. La oficina de registro se va llenando de los 24 afortunados turistas que hoy haremos el trekking. Edades medias y todas las nacionalidades. Son las 8:15 cuando parece que estamos todos y comienza una pequeña reunión con las pertinentes instrucciones para la ruta. Chubasquero, en torno a 1.5 litros de agua al día, algo de comida… y guantes, que no llevamos y alquilan por 5 dólares. Los guantes son necesarios por las ortigas y hierbas del camino además de para evitar las picaduras de las molestas hormigas rojas y las hormigas safari.

Nos distribuyen en grupos. Nosotros iremos en busca de la familia Mukiza: 12 miembros y un lomo planteado. La estimación del lugar donde se encuentran la realizan en función de su localización el día antes. Un ranger ha salido antes en su busca y estamos pendientes de la radio. La espera es algo desesperante con las ganas que tenemos de ponernos a caminar y sobre todo de vivir el mágico momento. A las 9:30 horas nos ponemos en marcha. ¿Os acordáis de esos gusanillos de los viajes…?

Salimos con dos mujeres que ya no cumplirán los 60 y eso nos preocupa. Al poco nos damos cuenta que más pronto seremos nosotros los que enlenteceremos el grupo. La ruta no está marcada y vamos atravesando la jungla guiados por Sara, la ranger que mantiene contacto con radio con los más avanzados y que sigue al grupo de gorilas. Delante y detrás dos hombres armados.

Seguimos avanzando, arriba y abajo, camino que se hace bastante duro y por el que es inevitable caer alguna vez. El suelo está muy húmedo. Tenemos suerte de que no hace mucho calor.

Tras algo más de una hora nos avisan de que están cerca y han parado. Dejamos los bastones y vamos tras ellos. Literalmente tras ellos, corremos por la jungla tirando fotos, parando a ratos y disfrutando de un espectáculo totalmente fascinante. Estamos a unos tres metros del espalda plateada, una hembra pasa junto a nosotros con un bebé gorila. Hacemos cientos de fotos, sin tiempo de revisar el resultado. Caemos muchas veces por la ladera. Los grandes simios pasan totalmente de nosotros.

El espalda plateada de una familia de la amenazada especie de gorilas de montaña en Uganda. Parque nacional de Bwindi

De los 400 individuos que habitan en el parque, la mitad están habituados a la presencia humana y la toleran. La otra mitad son salvajes completamente y puede ser más complicado tropezarse con ellos. El peligro parece nulo, aunque los rangers están muy atentos y nos indican los caminos que debemos seguir en cada momento. La experiencia es única sin lugar a dudas.

Ha pasado seguramente una frenética hora cuando todo el grupo de gorilas decide subir a unos elevados árboles. Permanecemos al menos 45 minutos abajo esperando pacientes a que bajen de nuevo. El ranger nos dice que bajarán y no parece tener prisa a pesar de que hemos superado ampliamente la hora de contacto. Bajan algunos miembros de la familia pero el gran espalda plateada parece que está cómodo allí arriba. Más allá de las 13 horas emprendemos la vuelta. Estamos relativamente cerca de un tramo de la carretera donde aguarda nuestra furgo pero la subida se hace muy dura. Unas cuatro horas después de salir, estamos de nuevo en el centro de interpretación y punto de control. Si bien puede parecer lo contrario, el trekking es bastante duro. Tuvimos la suerte de cara: no fue demasiado tiempo hasta encontrar a los gorilas y no hizo excesivo calor.

Una experiencia inigualable de las que hay que vivir al menos una vez en la vida.

Una vez terminado el trekking en busca de los gorilas de montaña. Bosque impenetrable de Bwindi

Por la tarde y tras la comida, nos acercamos a la asociación de mujeres donde hemos encargado algunas telas y vestidos. Las mujeres nos reciben con sus cánticos y bailes. Aceptan nuestras fotos sin problema y pasamos un buenísimo rato allí. En el proyecto aprender a coser con desvencijadas máquinas y terminan las prendas a medida. Los beneficios son para la propia comunidad de mujeres.

Merece mucho la pena acercarse a la asociación de mujeres de Ruhija y ver sus trabajos #viajefilosenUganda Clic para tuitear

Un rato en el Travers Trekkers Cottages, algo más abajo y probablemente el único sitio con wifi de Ruhija, muy lenta, no vayamos a pensar… y de nuevo hacia el alojamiento. Además los muchachos, muy simpáticos, hacen las mejores palomitas que probábamos hacia tiempo. Esta noche volveremos a cenar allí.

1 Comentario
  1. Carmen Capdepón 2 semanas

    Ver a los gorilas de montaña fue la razón principal de este viaje. Fue una experiencia increíble aunque el rato que estuvimos cerca de ellos fuese tan breve, pero estar inmersos en la montaña, con ese paisaje y viéndolos junto a nosotros es algo realmente emocionante.

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