Diario de viaje 9 días en Costa Rica¿Adónde se puede viajar? ¿Es posible viajar a Costa Rica? ¿Qué medidas son necesarias para viajar a Costa Rica? Una y otra vez le repetíamos estas y otras preguntas al “señor Google”. La respuesta iba cambiando poco a poco a mejor, al menos se acercaba a lo que queríamos leer. Y por fin después de meses en «dique seco» salíamos de nuevo de viaje. Por fin encontramos la respuesta que nos invitaba a viajar. ¡Costa Rica se abría de nuevo al turismo!

El destino era ideal para nosotros: Febrero era el mejor mes para viajar a Costa Rica, se trataba de un país donde disfrutar de la naturaleza al aire libre, huyendo de espacios cerrados y de grandes aglomeraciones y además no exigía PCRs ni cuarentenas para el ingreso.

En el tiempo récord de unos 10 días habíamos organizado aquellos 9 días de viaje a Costa Rica, en realidad nueve días y ocho noches que fueron todo lo que pudimos rascar a nuestro trabajo en febrero. Un viaje de cualquier duración nos valdría a estas alturas y no lo dudamos ni un segundo.

VIAJAR A COSTA RICA EN PANDEMIA: Si quieres saber mucho más de cómo organizar un viaje de nueve días a Costa Rica aquí te dejamos enlazado el post que escribimos con todas las recomendaciones: cómo trazar la mejor ruta de viaje por Costa Rica, como hacerse con un buen alquiler de coche o cómo reservar los mejores hoteles y las entradas a los parques nacionales y otras actividades.

El índice de nuestro diario de viaje de 9 días en Costa Rica

Diario de 9 días de viaje a Costa Rica

El primer día transcurrió, como siempre en los viajes largos, en agotadoras horas de transporte hasta el destino. Habiendo salido a las 8 de la mañana de Murcia, eran las 22 horas cuando por fin poníamos pie en nuestro primer hotel de Costa Rica. En realidad y para nuestros cuerpos, las cuatro de la madrugada…

Los trámites de entrada en Costa Rica no pudieron ser más rápidos. Con un pasaporte vigente no era necesario visado para ciudadanos de la Comunidad Europea, habíamos obtenido nuestro QR de acceso al país tras rellenar online el formulario del Pase de Salud costarricense y contábamos con el seguro de viaje de Hey Mondo, único requisito sanitario vigente. Nada de PCRs, de certificados de vacunación u otros condicionantes para el ingreso en Costa Rica.

VIAJAR A COSTA RICA EN PANDEMIA: Para viajar a Costa Rica no es necesaria la realización de PCR ni se exige cuarentena a la llegada. Sólo se requiere acreditar un seguro de viaje (recuerda que Hey Mondo cubre todas las eventualidades por COVID en sus seguros) y rellenar un pase de salud en la web de sanidad del país

Para la vuelta el gobierno español si exigía una PCR realizada 72 horas antes de ingresar en el país. No tuvimos problemas en concertar una cita para hacerla en ese plazo en Quepos, cerca de Manuel Antonio. De todos modos reserva la cita con tiempo cuando tengas claras tus fechas de viaje y seguro que te aseguras buen precio en la prueba.

Tras pasar por inmigración aprovechamos un cajero pegado a las cintas de transporte del aeropuerto para sacar nuestros primeros colones con la N26. El cambio, muy favorable en el cajero, 736 colones por euro. Allí mismo muchas oficinas de cambio, con toda probabilidad con peor cambio que el que se obtendría fuera del aeropuerto. Nunca fueron buenos sitios para estos menesteres.

En la salida nos esperaban para llevarnos a la oficina donde teníamos reservado el coche: AmiGo Costa Rica. Recogimos el vehículo, un enorme Toyota Fortuner 4×4 reservado con AmiGo como digo y nos fuimos a descansar lo que restaba de noche al Holiday Inn del aeropuerto de Alajuela. Por unos 50 € al día habíamos conseguido un precio insuperable con la compañía por este vehículo al que por supuesto le incluimos la franquicia cero en caso de siniestro.


El Holiday Inn de Alajuela en Costa Rica se encuentra a unos 200 metros de la oficina del rentalcar y no pudo ser mejor la elección. Por 75 € la habitación doble con desayuno tuvimos claro que después de un día de viaje y llegando de noche la única opción era dormir o al menos intentarlo cerca del aeropuerto.

Holiday Inn San José Airport en Alajuela

 

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Día 1: Volcán Poas, catarata de La Paz y la catarata del río Fortuna (140 km)

El aeropuerto internacional de San José se encuentra en Alajuela, a unos 17 km al norte de la capital y justo en la dirección en que comenzaría nuestro road trip en Costa Rica. Nuestro primer destino el volcán Poas, a unos 37 km.

El hotel bien podría haberse llamado el «Jet Lag Inn» y no fue poco el trasiego a deshoras que se escuchó en el pasillo. Aun así conseguimos un reconfortante sueño hasta las cuatro de la madrugada (las 10 hora española). Tras la ducha y la puesta a punto de las mochilas entendimos porque el desayuno comenzaba a servirse nada más y nada menos que a las seis.

La visita del volcán Poas

Eran las siete de la mañana y poníamos rumbo al volcán Poas. Según habíamos leído mucho mejor visitarlo a primera hora, pues sobre las 10 se cubre con una nube por completo.

Por 17 $ (fueron 14 € al cambio) el día antes habíamos reservado la entrada al parque nacional del volcán Poas. Para ello bastaba con ingresar en la web oficial de parques nacionales de Costa Rica (Sinac.go.cr) y elegir entre los horarios disponibles. Una vez cumplimentados los datos personales (nombre y número de pasaporte) se accede a la plataforma de pago online. La capacidad de visitas autorizadas estaba entorno a 50-60 personas cada 20 minutos y 24 horas antes había disponibilidad prácticamente en cualquier horario entre las ocho de la mañana y las dos de la tarde.

En poco más de una hora llegábamos a la entrada al parque nacional del volcán Poas. Aproximadamente 30 km desde el Holiday Inn de Alajuela. Subimos hasta los 2575 msm del parque nacional y la temperatura cambia por completo. La carretera se retuerce a medida que sube al cráter. A pesar de su estrechez la calzada está en buen estado y no hay problema para llegar. Una vez pasado el control llegamos al parking vigilado (2000 pesos por el vehículo, unos 3 €). En el centro de interpretación hay baños y allí mismo nos facilitaron los cascos para la visita.

La visita al PN del volcán Poas de Costa Rica

La visita al PN del volcán Poas de Costa Rica

El mirador está a unos 700 metros hasta el mirador del volcán donde se permanece unos 20 minutos. En el sitio se obtienen las mejores fotos del cráter, eso en un día despejado, que no fue el caso. En abril 2017 sufrió la última erupción y se pueden ver fotos del volcán antes y después de la misma. Pasamos los 20 minutos bajo uno de los refugios tratando de esquivar el frío y la nube que provocaba una fina lluvia bastante desagradable. Mientras, cruzábamos los dedos esperando a que se despejara, cosa que no ocurrió. El kilómetro y medio de profundidad y diámetro del cráter desde donde asomarse a la burbujeante caldera tendrá que esperar otra visita.

No éramos más de 15 personas los defraudados… ¡otro viaje sería!. Seguimos dirección norte hacia las cataratas de La Paz.

PARQUE NACIONAL DEL VOLCÁN POAS

Horario: Todos los días de 8 a.m. a 4 p.m. Incluyendo festivos. Solamente mediante el sistema de reserva

 Precio: 14 € al cambio para no residentes

 Aparcamiento: Vigilado por 3 €

Dificultad: Baja. Aconsejable corta vientos y/o chubasquero. Menos de 1 hora la visita completa

Las cataratas de La Paz

El complejo La Paz Waterfall Gardens es un complejo privado por el que hay que pagar 40 $. Por este precio se recorren 3.5 km a pie en un sendero que muestra cinco cascadas. La principal atracción al parecer es el mariposario y el centro de recuperación de animales. En definitiva por lo que leímos nos pareció caro y tal vez algo artificial así que preferimos ahorrarnos los dólares y el tiempo sobre todo. Seguiríamos camino a la catarata de La Fortuna que si es un imprescindible de un viaje a Costa Rica.

Eso si aprovechamos para unas fotos de la cascada principal desde el fotogénico puente que cruza el río. La carretera pasa junto al salto de agua y allí mismo se puede parar.

La distancia del Poas a la Fortuna está entorno a 110 km y cuesta algo más de dos horas llegar. Las carreteras se estrechan, se llenan de curvas y al tráfico de camiones y vehículos lentos de tanto en tanto hay que sumar el cruce por pueblitos con las consiguientes restricciones de velocidad. Era mediodía y llegábamos a la turística población de La Fortuna, la puerta de entrada al famoso volcán Arenal de Costa Rica.

La hora invitaba a comer y nos tropezamos en pleno centro con el restaurante Nanku. Nos lo habían recomendado Lucía y las chicas en su post de viaje a Costa Rica y no lo dudamos. Antes del check in y el paseo a la catarata nos tomaríamos nuestra primera Imperial y comeríamos. Elegimos unos casados, unos pantagruélicos platos combinados con pollo, cerdo o pescado a los que se añade como guarnición: plátano, ensalada, huevos fritos, queso, frijoles… tremendo y la opción perfecta para un trekking a la catarata. Por 15 € cada uno, seguramente un precio mucho más europeo que en los locales de carretera por los que habíamos cruzado, comimos de maravilla.

Rte Nanku de La Fortuna

Nuestros primeros «casados» en Costa Rica

Antes de emprender la ruta, hacemos el check in en el hotel reservado: Casa Luna Hotel & Spa (2n-128 €). Ideal entre otras muchas razones por estar a 2 km de las cataratas de la Fortuna. Fue uno de los mejores alojamientos de nuestro viaje.

Casa Luna Hotel & Spa en La Fortuna

 

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Catarata del río Fortuna

Para poder entrar y tomar la ruta que lleva a la catarata hay que pagar 18 $. El horario de apertura es entre las 8 de la mañana y las cuatro de la tarde. 70 metros de altura en un cañón vestido por completo de salvaje vegetación. Eso supone 500 escalones de bajada para el baño y otros tantos para salir de nuevo… ¡Vamos allá!

Hay parking vigilado y baños y vestuario junto a la entrada. Por supuesto tienda de merchandising y un bar con vistas. Poco antes del sendero de las orquídeas, el mirador.

Bajar no es un drama y diría que la recompensa es impresionante. Se permite el baño sin acercarse demasiado a la caída. Una tonelada de agua cada cuatro segundos puede resultar peligrosa sobre tu cabeza. Subir resulta algo más fatigoso pero nada que no podáis hacer cualquiera, de hecho lo hice yo…

Catarata de la Fortuna de Costa Rica

Catarata de la Fortuna de Costa Rica

En menos de una hora: llegamos, bajamos y subimos; tal vez con rapidez empujados por el reclamo de la piscina que aguardaba en el hotel. Todavía pensamos que los guardas y guías del parque creyeron que habíamos batido récord.

CATARATAS DEL RÍO FORTUNA

Horario: De 8 de la mañana a cuatro de la tarde

Precio: 15 € al cambio

 Aparcamiento: Vigilado y gratuito en la entrada

Dificultad: Media. Aproximadamente una hora sin baño. 530 escalones de bajada y otros tantos de subida. Llevar bañador y toalla

Para las cuatro entramos por fin en nuestras mega habitaciones. Le habíamos pedido una de las habitaciones en la primera planta y no hubo problema en dárnosla. Se trata de grandes cabañas en dos plantas con una terraza hacia el volcán Arenal que es una auténtica delicia. No podíamos haber elegido mejor.

Tiempo para cambiarnos y poner el pie en uno de los jacuzzi, el justo para que arranque un aguacero en toda regla que pasamos mejor bajo el agua caliente. La tarde para unas cerves en el hotel. Buen servicio y precios además de todo lo anterior.

Por la noche bajaríamos a cenar a La Fortuna. Muchos locales chulos pena de ambiente pandémico con casi todo vacío y sin vida. La hora de cierre las 22 horas. De entre todos el único que tenía alguna mesa con gente: el Pollo Portuneño, así que nos decidimos por este. Carta a base de pollo, como no, pero también costillas, warps, hamburguesas… La cuenta con un pollo entero, una buena ensalada, unas patatas orgánicas y unas cervezas: 10 € pp.

Y mira que eran las nueve de la noche y no queríamos pero el jet lag iba tras nosotros… nos dejamos atrapar, mañana tocaría madrugar.

Día 2. Volcán Arenal y termas Tabacón (25 km)

Y no decían que era la época “seca”. Vaya con la que cayó por la noche, por algo los llaman bosques lluviosos. Lo malo es que amanece encapotado y él majestuoso volcán que tenemos frente a nuestra terraza sigue escondiéndose. Los sonidos de la selva tan nítidos en la noche comienzan a serenarse.

Releemos todavía amaneciendo y con un café en la mano la historia viva del Arenal y repasamos las opciones que ofrece el área protegida del volcán y sus alrededores. El plan para hoy pasear por la falda del volcán Arenal y terminar el día en un baño termal, el Tabacón. Como dicen por aquí, ¡Pura Vida!.

Antes de salir el famoso gallo pinto con huevos, plátano y queso para desayunar. No vaya a ser que nos quedemos sin fuel en el volcán.

 

Los senderos del volcán Arenal

El volcán Arenal mantuvo su actividad hasta hace muy pocos años. En 2010 decidió quedar dormido habiendo regalado miles de bonitas estampas a los turistas que visitaban Costa Rica. Prácticamente a diario ofrecía imágenes de explosiones y ríos de lava serpenteaban sus faldas. Hoy día mantiene su descanso. Mención especial aunque algo menos romántica y más destructiva, la erupción de 1968.

El horario de apertura es de 8 a 16 horas, si bien la última entrada es a las 14:30. Desde el punto de entrada al parque nacional son varios los senderos que se pueden acometer. Algunos de ellos como el sendero de las Heliconias o el sendero de las Coladas son realmente sencillos y recomendables incluso viajando con niños. Hay muchas más opciones: el sendero de los Tucanes, el sendero de los Miradores, o el sendero de El Ceibo. Muchos de ellos se entrelazan ofreciendo de cuando en cuando acceso a bonitos miradores del volcán (en un día despejado…).

Llegamos con la puñetera lluvia que nos persigue desde ayer. Entrar al parque cuesta 16.95 $. Desde el punto de control nos explican los dos sectores que incluyen los senderos del PN. De un lado hacia la laguna el sector Península, a unos 2 km y de otro hacia el sector Volcán que es adonde nos dirigimos.

Los senderos del PN del volcán Arenal

Los senderos del PN del volcán Arenal

Tomamos el sendero de El Ceibo, pegado al parking. El primer tramo es común hasta bifurcarse entre el sendero Coladas y el propio de El Ceibo. Salimos a ver un corto tramo la colada de la erupción de 1992.

Siguiendo hasta el enorme árbol y el final de la ruta marca unos 3 km. El ceibo, con 400 años y más de 30 metros de altura merece la pena el paseo y el haber terminado empapados. En total con el pequeño desvío a las coladas y el rato de decenas de fotos en el ceibo, fueron dos horas de una fabulosa y sencilla ruta.

De nuevo en el parking y animados por algún rayo de sol tomamos el sendero de las Heliconias, unos 600 metros que llevan a un mirador del volcán desde el que hoy no se ve nada más que nubes. Al menos intuimos las pendientes laterales que dan forma al perfecto cono volcánico.

Sendero el Ceibo del volcán Arenal

Sendero el Ceibo del volcán Arenal

Mediodía y salimos hacia el sector de la laguna, conocido como sector Península. Los senderos son más cortos y todavía tenemos ganas de caminar entre la fabulosa vegetación de las faldas del Arenal. Aquí arrancan el sendero de los Miradores de 1.2 km y el sendero Tororoi de 600 m. Como en el caso de los anteriores, las rutas están perfectamente señalizadas. Antes de tomar cualquiera de ellos hay un aseo.

Nada más comenzar el sendero Tororoi nos tropezamos con una buena familia de monos. Al poco, un precioso puente sobre la vegetación. El camino se encuentra pavimentado y a pesar de los escalones se hace fácilmente. No hay nadie recorriéndolo y con tan solo mantenerse en silencio no es difícil ver alguno de los animales que allí habitan. Este camino enlaza con el de los Miradores y hacemos los 600 metros que nos restan hasta una torre de observación de 12 metros que permite buenas vistas de la laguna y el volcán.

La lluvia nos respeta aquí arriba lo justo para tomar algunas fotos pero de inmediato comienza de nuevo a caer fuerte. Definitivamente emprenderemos el camino de regreso hacia la Fortuna pero antes la parada en las termas Tabacón. Finalmente hemos hecho los cinco senderos que ofrece el parque, un total de 11 km muy distintos y recomendables.

Mapa de senderos del volcán Arenal

Mapa de senderos del volcán Arenal

 

PARQUE NACIONAL DEL VOLCÁN ARENAL

Horario: Todos los días de 8 a.m. a 4 p.m. Incluyendo festivos. Última entrada a las 14:30. Incluye los dos sectores: Sector Volcán y sector Península.

 Precio: 16.95 $ para no residentes

 Aparcamiento: Gratuito al iniciar ls senderos

Dificultad: Baja. Aconsejable corta vientos y/o chubasquero. En total unos 12 km de senderos entre ambos sectores

El clima aquí arriba cambia cada poco y tenemos la suerte durante el camino de bajada de disfrutar de las mejores vistas del volcán que hemos tenido durante todo el día.

Antes de las termas comeremos. El primer lugar que nos gusta en la carretera: El restaurante el Novillo del Arenal con, entre otros platos, hamburguesas de angus. Comimos como reyes para nuestra tarde de relax por 15 € cada uno.

Termas Tabacón

En el camino que une la Fortuna con el parque nacional nos cruzamos con muchas termas naturales. Las hay para todos los gustos y bolsillos incluso algunas gratuitas según leemos. Fue una de las cosas que más costó decidir, elegir las más adecuadas. Pero después de leer varios post de bloggers amigos no tuvimos dudas: visitaríamos las Termas Tabacón, las más famosas y también las más caras.

Para hacerse una idea de la belleza de sus saltos de agua basta decir que un tal Bill Gates eligió como fondo de pantalla en sus primeras versiones de Windows una de las famosas fotografías de las termas en Tabacón.

La entrada a las termas incluye comida o cena y los horarios varían en función de ello entre un turno de mañana (10-14 horas) y un turno de tardes (18-22 horas). En los dos casos cuesta 60 $. La tercera de las opciones y que nosotros elegimos es un pase de día completo con cena incluida. Su precio 85 $ por persona. Habíamos reservado este día una semana antes, aunque es verdad que a pesar de ser temporada alta, como consecuencia de la pandemia encontramos las termas con poca gente.

Para las taquillas y las toallas piden 50 $ de depósito. A partir de ahí “dejarse llevar”. Dio tiempo para probar todas y cada una de las piscinas, cascadas y zonas de relax, para muchas, muchas fotos de postureo, para comprobar que estaba bien pagado y, antes de cenar, para algún cocktail en el “bar mojado”… No creas que lo has visto todo hasta que no hayas subido muy arriba, es mucho más grande de lo que parece.

El bar húmedo de las Termas Tabacón

El bar húmedo de las Termas Tabacón

 

TERMAS TABACÓN

Dos posibilidades de visita: En turno de mañana (10-14 horas) o en turno de tardes (18-22 horas)

 Precio: 60 $ para no residentes. Opción de día completo con cena: 85 $

 Aparcamiento: Gratuito en el recinto de las termas

Dificultad: Ninguna. Aconsejable recorrer todos los caminos entre chapuzón y chapuzón

Quedó hacer tiempo y hambre hasta el anochecer para la cena (buffet más que abundante) y salir de vuelta a nuestro apreciado hotel Casa Luna.

Día 3. La Fortuna-Bijagua (85 km). PN del volcán Tenorio y cascada del río Celeste

Nos despertamos cruzando los dedos para que la lluvia hubiera decidido darnos la tregua definitiva. Durante la tarde de ayer parece que nos respetó y tal vez era el augurio de un cambio en la tendencia más acorde con la estación. Descorremos la cortina de la habitación y… ¡nube! Pero que demonios, ¡estamos en la cordillera central de Costa Rica!.

Hoy llegaríamos hasta Bijagua donde pernoctaríamos pero en el camino visitaríamos el parque nacional del volcán Tenorio para recorrer la famosa ruta del río Celeste. Lo único que no teníamos claro es por donde subiríamos al norte, en las carreteras a elegir no se ponían de acuerdo Maps Me y Google Maps. Duelo de titanes…

La mejor ruta entre La Fortuna y Bijagua

Tras el desayuno y aprovechar un cajero en la Fortuna para hacernos con unos colones, deshacemos parte del camino por el que llegamos, hasta la población de El Tanque. Tomaremos aquí la carretera número 4. Muy buen firme y velocidades entre 60 y 80 km/h.

Unos 50 km hasta llegar a la población de San Rafael, junto al aeropuerto de Guatuso donde un cartel nos aconseja desviarnos hacia el parque nacional. Allí lo hacemos y alrededor de 20 km más adelante llegamos al destino. La otra opción en el desvío de San Rafael es seguir la carretera hasta Karina y desde allí desviarnos al Tenorio. En cualquier caso, sobre una hora y media de carretera muy cómoda.

La opción de llegar bordeando la laguna y que ofrecía Maps Me parece mucho más corta pero seguramente también más dura y prolongada por el estado de la calzada. Así nos lo indicaron en el hotel y preferimos evitarla.

Para las 10 estábamos dispuestos para la ruta del famoso río Celeste. Antes de emprender el sendero tomamos calorías en un restaurante al borde de la carretera: Rte. Tenory, amables como el todo el país (aunque nos metieron 10 € por cuatro cafés y dos dulces).

Desde allí subimos y aparcamos junto al PN: 2000 colones vigilado.

Ruta del río Celeste en el PN del volcán Tenorio

Aunque para nosotros siempre será el “río marrón”, el lugar es famoso por el color de las aguas del río, un azul similar al color del cielo, turquesa lechoso según leemos, que se produce por la reacción química de las aguas de los ríos Buena Vista y Roble que se unen aquí. La versión más romántica y religiosa, si caben ambas en una frase, es la que cuenta que Dios lavó los pinceles en el río después de pintar el cielo. El lugar más especial es el conocido como los “Teñideros” del río Celeste, lugar donde se produce la mezcla de minerales volcánicos que dará lugar al color azulado. Cómo imagináis, de nuevo el bosque nuboso circundante es la guinda del pastel.

El parque nacional dada la peculiaridad de la coloración del río, es casi más conocido por el nombre de Celeste si bien el bosque lluvioso que lo conforma viene dado de los tres picos del volcán: el Montezuma y los pocos Tenorio I y II.

Son las 11 entre comprar el ticket de entrada y ponernos en marcha. El precio 13.5 $. En la entrada los guías ofrecen su servicio por 10 $ por persona pero no creemos que merezca la pena. El camino es sencillo y está bien señalizado, además de muy transitado.

La duda surge si alquilamos o no las botas de agua para el recorrido. Parece que la gran cantidad de barro que habitualmente acumula el camino lo aconseja. En algún blog hemos leído que puede llegar hasta las rodillas… Junto al punto de venta de tickets: algún pequeño local donde tomar algo, tiendas de snacks para llevar y el lugar donde alquilar las botas de agua. Al final, no las alquilamos. Al final os contamos si acertamos o no.

Los caminos enfangados del río Celeste

Los caminos enfangados del río Celeste de Costa Rica

Desde la entrada al parque el camino serpentea 1.5 km hasta la escalera que desciende al salto de agua del río Celeste de 30 m de altura. Está prohibido bañarse en la poza que forma, según parece tras la muerte de un par de turistas hace unos años y con la intención de preservar el fenómeno natural que da el color de las aguas. Casi todo este tramo es prácticamente llano y cubierto de grava lo que facilita el acceso a todo el mundo. Solo los últimos 500 metros se ponen algo cuesta arriba.

Esta lloviendo toda la mañana y el color azul lo tendremos que ver en otra ocasión… la lluvia ha provocado que el color del agua esté entre marrón y café. Parece que si las lluvias cesan tarda entre 8 y 10 horas en sedimentar y recuperar el color.

Los siguientes 650 metros hasta el mirador son algo más complicados. Escuchamos la cascada durante la subida. Presagia que irá cargada de agua aunque en todo este tramo todavía no se ve. Al menos la cantidad de barro en el camino es razonable para nuestro calzado de trekking.

Desde el mirador, donde no vemos gran cosa… bajamos a la laguna. Unos 250 metros de enormes escalones. El azul celeste ha desaparecido por completo como escribo. Quedan 50 metros para los borbollones y llegaremos. El agua brota dada la temperatura del nacimiento en este punto. Se nota el intenso olor a azufre.

De los Teñideros pasamos dado el éxito obtenido con el color del agua y damos la vuelta antes de llegar. Quedan 350 metros pero no nos merece la pena. Bajaremos a la cascada de vuelta. Esto si merece la pena hoy a pesar de la lluvia. Los 252 escalones que contó Pablo de bajada habrá que subirlos…

Hasta la laguna unos 45 minutos. Habíamos leído que el trayecto completo será una hora y media de ida y otro tanto de vuelta. Calculamos que en realidad será bastante menos. Nosotros utilizamos dos horas en total. De nuevo en el parking comprobamos que no nos quedaba ni un rincón de la ropa por mojarse, incluida la interior. Por cierto, no necesitamos botas de agua en ningún momento.

Mapa de senderos y puntos de interés del Río Celeste

Mapa de senderos y puntos de interés del Río Celeste

 

RIO CELESTE DEL PN DEL VOLCÁN TENORIO

De 8 a 14 horas se puede comprar el ticket de ingreso. El parque cierra a las 16 horas

 Precio: 13.5 $ para no residentes. Opción de guía por 10 $ por persona

 Aparcamiento: 2000 colones (unos 3.5 € en área vigilada

Dificultad: Media. Unas dos horas a ritmo tranquilo de subidas y bajadas. Camino resbaladizo. El tour de los puentes colgantes lleva una hora a ritmo pausado para recorrer los 3 km y cruzar los 8 puentes colgantes

Hasta Bijagua, donde dormiremos, son tan solo 10 km y si bien habíamos leído que la carretera estaba en muy mal estado parece que estaba recién asfaltada. Solo nos llevo 15 minutos descender y llegábamos justo a la hora de comer.

Elegimos la pizzería el Barrigón, donde habíamos leído preparan las pizzas al horno de leña. Por 9 € no pudimos acabar con ellas y no porque no estuvieran buenas.

Teníamos reserva en el Sueño Celeste B&B (1n-93 €). Hay quien elige seguir camino a Monteverde pero a unas dos horas de distancia todavía, preferimos tomarlo con calma. Además nadie hablaba mal de Bijagua. Los bungalows de Sueño Celeste son enormes, con dos grandes camas donde dormir sin problema cuatro personas. Se nota que el propietario le ha dedicado mucho tiempo y no le falta detalle. Cuenta con una pequeña piscina y un jacuzzi. Además el hombre se ha dedicado a recopilar lo mejor de Bijagua en un libro que ofrece a la llegada: restaurantes, actividades, mapas… Se nota quien ama a las visitas. Y menudos desayunos prepara.

Sueño Celeste B&B en Bijagua

 

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Actividades en Bijagua

Las opciones en Bijagua no son pocas. Tours para ver fauna y flora parten de la población. El día es muy malo y me temo que no tendremos opción de nada más. Lluvia y viento como hacía tiempo no recordaban en febrero según nos cuenta nuestro anfitrión. En los días que llevamos en Costa Rica no nos está sonriendo el clima precisamente…

Por dejaros algunas de las opciones en Bijagua y que por si solas justifican la parada, en el Sueño Celeste ofrecían:

  • Paseos a caballa por el río Celeste: 35 $
  • Tour por los puentes colgantes de Heliconias: 14 $
  • Tour del chocolate: 18 $
  • Tubing en el río Celeste: 55 $
  • Kayaking Caño Blanco: 65 $
  • Boat tour Caño Negro: 60 $
  • Rafting en el río Tenorio: 105 $
  • Tour de avistamiento de aves: 55 $
  • Visitas a centros de recuperación de animales, centros de masajes… ¡Y muchos más!

De nuevo tuvimos que dejarlo para otro viaje…

Salimos a cenar, no es fácil encontrar un lugar en Bijagua. Hay unos seis donde hacerlo pero el pueblo está “desperdigado” y por la noche es muy difícil orientarse. Recomendado por el señor del alojamiento terminamos en el Rte. La Terraza. La comida nada especial pero probablemente el lugar donde está todo el que ha decidido salir del pueblo un sábado por la noche. 8 € y pasamos un buen rato. Como cada noche, antes de las diez, de vuelta al hotel.

Día 4. Bijagua-Monteverde (100 km). Canopy en Selvatura Park

Menuda nochecita la pasada en Bijagua. El viento parecía que podría arrancar los bungalows. Bastante desorientados con este clima tan diferente del que esperábamos salimos hacia Monteverde. Según encontráramos la situación decidiremos las actividades para hoy.

En Monteverde pensábamos en dos de las actividades estrella de un viaje a Costa Rica: el canopy, con algunas de las líneas de tirolinas más divertidas y largas del mundo y un paseo por los puentes colgantes sobre la selva. El orden, como digo, dependería del tiempo. Son muchas las empresas que han proliferado en la zona y esto también estaba por decidir.

Las ocho de la mañana y nos ponemos en marcha. Nos dirigimos en dirección a Cañas. Aquí y tras unos 30 km enlazamos con la autovía de dos carriles aunque gran parte está en construcción. Hay que estar atento y tras recorrer 40 km en una estación de servicio girar a la izquierda en dirección Monteverde. Está señalizado aunque es fácil pasar el desvío. Google te envía por un desvío más adelante. Los 38 km que quedan aunque aceptablemente pavimentados son de curvas terroríficamente hasta entrar por completo en las reservas de Monteverde.

Son las diez y llegamos, dos horas después de salir, a nuestro alojamiento: Camino Verde B&B (1n-53 €). En ruta hemos reservado el canopy para las 11 con 100% aventura, pero en el hotel nos recomiendan el Selvatura, metido en el bosque nuboso, y cambiamos de opción. No tenemos problema por hacer estas reservas y cambios una hora antes de salir. La oferta de posibilidades en Monteverde es brutal. Dejamos las mochilas y salimos a conocer Monteverde, nos haremos más tarde con las habitaciones.

Camino Verde B&B en Monteverde

 

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Monteverde y Santa Elena

En el rincón noroccidental, en la región de Guanacaste y uno de los principales reclamos para los viajeros. Una gran área biológica de bosque nuboso plagada de aldeas y reservas naturales que ofrecen todo tipo de actividades de aventura. Particularmente Monteverde cuenta con muchas reservas privadas, no es un parque nacional al uso. Entre las más importantes, la Reserva Biológica Monte Nuboso Monteverde y el Bosque Eterno de los Niños, la mayor reserva privada del país. Merece la pena el paseo por alguna de ellas.

Al parecer toda el área fue comprada por norteamericanos en los años 50 que huían de alistarse en el ejército durante la guerra, los “cuáqueros”. Con el fin de conservar la naturaleza de la zona, acordaron la protección de al menos 1/3 de sus hectáreas y así preservar la biodiversidad la zona. Desde entonces las visitas no han parado de crecer, a pesar de que siempre han tratado de mantener cupos y una organización alejada del turismo de masas. Por esta razón los accesos a Monteverde nunca han llegado a desarrollarse en exceso. Aun así son muchas las empresas que ofrecen todo tipo de servicios para disfrutar de la riqueza natural de la zona.

Empresas de aventura en Monteverde

De las empresas que más nos habían gustado después de leer muchas opiniones se encontraban en primera posición: Selvatura y 100% aventura, ambas muy conocidas.

  • Selvatura Park posee unas de las mayores instalaciones en la zona y fue una de las primeras empresas en comenzar. Cuenta con 4 kilómetros de cables divididos en 13 tirolinas y 3 kilómetros de puentes colgantes que llegan hasta los 170 metros de altura. ¡Menudos números! Nos decidimos finalmente por esta por adentrarse más, como escribo, en el bosque primario de Monteverde. Los horarios son 8, 10:30, 12:30 y 14 horas. Cuesta 55 $ y hay que pagar 11 $ extras por el “Superman”… Combinando el canopy con el tour de los puentes colgantes cuesta 89 $.
  • 100% Aventura tiene algunos metros menos de longitud en su canopy pero cuenta con una tirolina de 1600 metros, ¡la más larga de Costa Rica! A diferencia de la anterior y aunque en extensión es muy similar en puentes colgantes, el tour lo haces con un guía. Ofrecen tres posibilidades en cuanto horario: las 8, las 11 y las 14 horas. La actividad lleva tres horas y por los 50 $ del precio te recogen unos 30 minutos antes en el alojamiento.

Canopy con Selvatura Park

A las 10:30 nos recogieron en el hotel. Unos 30 minutos en furgo hasta llegar al punto de partida del canopy. Al llegar, toma de temperatura y lavado de manos antes de ingresar al recinto. Una vez allí, pagamos el pack completo:

  • Canopy y tour de los puentes colgantes (89 $)
  • Extra por el superman en el último tramo
  • Paquete de fotografías (50 para cada uno): 45 $ Solo serán fotos de las tres primeras líneas.

Nos dejan un candado para la taquilla. Aconsejan no llevar ni mochila ni nada, aunque creemos que no hay problema por llevar el móvil con alguna funda atada (recomendable si te gusta tener después fotos o vídeo de más trayectos).

Canopy en Selvatura Park de Monteverde

Canopy en Selvatura Park de Monteverde

Comienza la diversión y de nuevo, aquello de dejarse llevar. De las 13 líneas una de hace en pareja y la última la hacemos “a lo Superman”. Los chavales muy profesionales con las clásicas bromas de es la primera vez que pongo el arnés o ¿como va esto?. Hay dos tramos más largos caminando entre plataforma y plataforma pero es un espectáculo entre los bosques primarios. Por poner un pero, creo que éramos mucha gente y hubo tramos en que teníamos que esperar bastante.

Para Vero, “brutal”, para Carmen, “vertiginoso”, para Pablo (el único que hizo el Tarzan), “insuperable”, para mi… “espectacular”. Definitivamente una experiencia necesaria en cualquier viaje a Costa Rica. ¡Y por fin un día sin lluvia y soleado!

Comemos algo en el restaurante de Selvatura. Los precios no son baratos pero acabamos el canopy justo a la hora de comer y con un subidón de adrenalina que exige una cerveza. 90 $ por comer los cuatro.

Los horarios para bajar al pueblo con la furgo de Selvatura son las 11, las 13, las 15 y las 16:30. Nos hemos despistado y esperaremos el último. Mientras aprovechamos para el Jardín de los colibríes. Hipnosis total lo de ver colibríes… Cientos de fotos más tarde, mezclado con vídeos a velocidad normal y a cámara lenta, con las manos en los comederos y sin ellas, buscándolos en la vegetación… salimos por fin hacia Monteverde.

Colibri de Monteverde

Del jardín de los colibries de Monteverde

Tuvimos que esperar un buen rato para bajar. Recordad: es mejor subir con vehículo propio hasta el Selvatura Park y no depender de los horarios de su transporte.

CANOPY Y EL PASEO DE LOS PUENTES COLGANTES CON SELVATURA EN MONTEVERDE

El parque permanece abierto entre las 7 y las 16 horas

 Precio: 89 $ pagando el combinado de ambas actividades. Añadir 45 $ por las fotografías (cuatro personas)

 Aparcamiento: gratis en la entrada del complejo

Dificultad: Baja. Abstenerse los que sufran de vértigo.

Check in en nuestro Camino Verde B&B. Las habitaciones son muy grandes con una decoración muy chula y todo tipo de comodidades (secador, amenities, caja fuerte…). Las zonas comunes están muy bien cuidadas, ofrecen café gratuito las 24 horas y cuentan con unas vistas impresionantes del bosque nuboso y hasta el Pacífico en días despejados.

Damos un paseo por el pueblecito de Monteverde después de habernos organizado la mañana de mañana. Y esto ya es otra cosa, nada que ver con Bijagua. Algún local de música en directo, buenos sitios donde cenar, tiendas de souvenirs con merchandising en condiciones… Muy agradable aunque de nuevo algo desangelado. Para una cerveza, el Tree House, muy bonito y montado alrededor de un enorme árbol. Cenaremos después en el Rte. Taco Taco, del que todo el mundo habla.

En el Taco Taco el muchacho nos sienta en la barra, en el “rincón del borracho”. Siendo de Quepos los recomienda algún local de los alrededores de Manuel Antonio. La cena, a base de tacos, por 10 € cada uno.

Mañana toca de nuevo madrugar o lo que es lo mismo, en la cama a las diez de la noche.

Día 5. Monteverde-PN de Manuel Antonio (195 km). Reserva Biológica del Bosque Nuboso y paseo por los Puentes Colgantes de Selvatura

Para la mañana habíamos contratado a las 7:30 un tour guiado en la reserva biológica del Bosque Nuboso de Monteverde. Por 45 $ salíamos a las 7:30 y nos devolvían al hotel sobre las 11 de la mañana. De vuelta volveríamos a Selvatura esta vez con nuestro coche para el tour de los Puentes Colgantes que ya tenemos pagado. Después de esto viajaríamos hasta Manuel Antonio. Ese era el plan, pero de nuevo amaneció con lluvia y viento…

Reserva Biológica del Bosque Nuboso de Monteverde

Fundada en 1972, se trata de la primera área silvestre de conservación con carácter privado. Monteverde hospeda el 2.5% de la biodiversidad mundial y hasta el 50 % de la flora y fauna de Costa Rica se encuentran aquí. Los datos en número y variedad de especies marean solo con leerlos. La superficie de bosque nuboso en el planeta es de tan sólo el 1%, de ahí la importancia de estos ecosistemas.

Tras salir del hotel, en unos 15 minutos estamos a la entrada de la reserva. Al llegar se sigue el protocolo de seguridad con toma de temperatura y lavado de manos. En la recepción de la reserva: restaurante, baños y tienda, todo muy bien organizado.

Tomamos el sendero José Tosí hacia la cascada. En el camino nuestro guía Alberto nos habla de la gran variedad de especies del parque: Casi 1000 especies de pájaros entre otros. Nos cuenta todo aquello que hemos estudiado siendo jóvenes en una de nuestras asignaturas favoritas, naturales y de la relación de las plantas entre sí en busca de nutrientes y de la luz del sol. La gran cantidad de plantas epifitas hasta el 30% de las que vemos así que la vegetación que está en distintos niveles en el denso bosque nuboso. Pasamos por algún nido de colibríes y seguimos camino en busca del famoso quetzal. Sorprende el tamaño de los árboles y como los ficus consiguen estrangular algunos de ellos con el paso de los años.

Senderos Bosque Nuboso

Senderos de la reserva biológica del Bosque Nuboso de Monteverde

Unas dos horas de paseo muy despacio por el sendero tratando de ver animales y vuelta al punto de partida. Seguramente por el inclemente tiempo no terminó de gustarnos. ¡El bosque una maravilla!

Sobre el mediodía y ya con el check out y el coche cargado subimos a Selvatura para el tour de los puentes colgantes que ya tenemos pagado. Parece que algo más despejado.

Tour de los Puentes Colgantes de Selvatura

Pues ya os contamos cuánto costó y en qué consistía. Lo hicimos totalmente solos. Empleamos una hora y media a ritmo pausado en recorrer los tres kilómetros y cruzar los ocho fabulosos puentes sobre la jungla. Únicamente añadir que es un espectáculo.

Puentes colgantes de Monteverde

El tour por los puentes colgantes de Monteverde en Selvatura Park

Son las 13:30 y ponemos rumbo al sur, a la playas del Pacífico en el PN de Manuel Antonio. La última y más relajada de las escalas de nuestro viaje a Costa Rica.

Carretera entre Monteverde y Manuel Antonio

Para descender de Monteverde elegimos esta vez la ruta que nos llega por Guacimal. Es la otra ruta, que recomendaba Google Maps para llegar hasta el bosque nuboso y que no elegimos en la ida. La carretera se encuentra en mejor estado pero no evitarás unos 40 km de curvas hasta enlazar con la carretera número uno de Costa Rica, la Panamericana.

Unos 20 km adelante, en Barranca nos desvíanos hacia la costa del Pacífico de la que estamos a pocos kilómetros. La carretera 23 discurre de inmediato paralela a la costa. Paramos a comer en Caldera, en un restaurante junto al mar, un “soda” como se conocen en Costa Rica, locales que sirven comida todo el día. 10 € cada uno por probar el excelente ceviche costarricense, los camarones y el pescado. Hay que parar y probar.

Más adelante la 23 se desvía hacia Tarcoles y Jacó en la 27 y por último a la 34, carretera que nos lleva a Quepos y Manuel Antonio. Fueron 5 horas entre curvas, repostar, comer y tráfico, mucho tráfico. Habíamos leído que unas 3 horas, pero dudo que sean sólo tres. Anochece, justo lo que no queríamos, cuándo llegamos. Definitivamente no se debe conducir de noche.

Para nuestras últimas tres noches en Costa Rica habíamos elegido un hotel en el PN de Manuel Antonio, el hotel Villas Lirio.

Modificamos hasta tres veces la reserva del hotel y de la reserva inicial por unos 500 € por las tres noches acabaron siendo 175. Cada vez que se acercaba más la fecha bajaba algo más el precio y tan sencillo como cancelar la habitación (Booking y sus benditas cancelaciones gratuitas) y volver a reservarla. Se nota que la pandemia se ha cargado el turismo y costará remontarlo. Creo que estamos solos en todo el establecimiento. Como digo, al final pagamos 175 € por las tres noches. Hotelazo de primera, bizarrete pero muy bien.

Las habitaciones incluso más grandes que las que habíamos tenido en nuestros anteriores hoteles. Algo exagerado, con dos camas de matrimonio, un aseo enorme con dos senos y gran ducha, además de mesita, dos sillones, mesa de escritorio, frito, armario, caja fuerte… Es verdad que teníamos un upgrade pero aquello era descomunal. El complejo, en torno a jardines muy cuidados y dos piscinas. Todo para dejarse querer.

Después de la paliza de hoy, cenamos en el hotel. Trato exquisito, buenos platos, 15 $ cada uno.

Hotel Villas Lirio en Manuel Antonio

 

Haz click aquí y reserva el Villas Lirio de Manuel Antonio

Día 6. Las playas de Manuel Antonio

La primera tarea del día, hacernos una PCR para la vuelta a España. Teníamos reservada la hora de la misma a las ocho de la mañana en Quepos (a sólo 4 km de Manuel Antonio) y fue lo primero después de desayunar.

La PCR de vuelta a España

Necesitábamos alguna de las mañanas de esas últimas 72 horas en el país para hacernos la PCR que solicitaban en España a la vuelta. La mejor opción para evitar entrar en San José era hacerlo en Quepos, la población de mayor tamaño junto al parque. Pasando esos días de playa como planeamos saldría un fin de viaje a Costa Rica redondo. En la web de la embajada de Costa Rica en España hay un listado de clínicas autorizadas donde hacer la prueba en el país. Las teníamos localizadas, nos habíamos puesto en contacto con alguna de ellas, conocíamos el precio, los plazos y la ubicación, pero… unos tres días antes del día que preveíamos hacerla llamamos y nos dijeron que tenían hueco en la agenda. ¿Lo imagináis?

Tras ese momento de tensión, conseguimos que en el hotel nos reservaran fecha para la PCR en la clínica Metropolitana de Quepos para el martes. Supongo que ellos tenían otro tipo de contactos. Así daría tiempo a su curso y entraría en esas 72 horas previas al ingreso que eran pertinentes.

Cuidado porque aunque el resultado se enviara sin problema a tu mail, puede demorarse hasta 48 horas. En el informe de la prueba debe figurar: el nombre y número de pasaporte, la fecha de realización, la técnica utilizada y los datos de contacto de la clínica donde se ha realizado. Por supuesto, ¡debe ser negativa! Pagamos por la pruebecita 160 $.

En la página de la embajada de Costa Rica en España encontrarás varias clínicas autorizadas para la PCR de vuelta. Reserva la fecha tan pronto tengas los billetes de ida. Recuerda: 72 horas antes de volver Clic para tuitear

Hecha la prueba, solo estábamos nosotros en la clínica y fueron 30 minutos, volvíamos de Quepos al parque nacional. Solo 7 km de una bonita y serpenteante carretera, que no es tan bonita de noche.

VIAJAR A COSTA RICA EN PANDEMIA: Para embarcar de vuelta prepara el QR de ingreso en España y la PCR negativa realizada 72 horas antes de la entrada en el país. Calcula entre 80 y 160 $ extras para tu viaje para conseguirla. Cuánto antes hagas la reserva de tu cita mejor.

Las playas de Manuel Antonio y los alrededores

Llegando al parque nacional lo malo de estos sitios y me temo que mucho más en la época en la que estamos con tan poco turismo: los caza-turistas. Un par de kilómetros antes unos casi nos obligaban a aparcar y llegar andando. Por supuesto cobrarían y vigilarían el coche y nos ofrecían un guía oficial , uno de esos con un “carnet de guía”. Insisten tanto que hacen que desconfiemos y seguimos adelante, muy a pesar suyo.

Avanzamos hasta el final de playa Espadilla, la primera y que en realidad está fuera del parque, justo en la entrada. Allí vemos el hotel Manuel Antonio y el Espadilla Garden, dos de los que estuvimos a punto de reservar y que ahora nos damos cuenta que, por localización, deberíamos haber reservado. Esto es la primera línea de playa de Manuel Antonio. Allí mismo conseguimos aparcar (3000 colones/ 4 € por todo el día) gracias a otro gorrilla en la misma playa.

Si llegas a Manuel Antonio en coche propio, conduce hasta el final de la carretera en playa Espadilla. Allí hay varios parkings donde puedes dejar el vehículo. Antes tendrás que lidiar con muchos gorrillas. Clic para tuitear

Se ofrece de nuevo otro guía de “los oficiales con carnet”, 10000 (13.5 €) colones por el recorrido de dos horas por el parque por persona. Definitivamente paramos a por un café y pensar en tanto ofrecimiento…

Nos acercamos a la puerta y taquillas del parque. Nos confirman el precio y horarios. No se mojan en el precio de la visita guiada o con quien contratarlo. En los alrededores de la entrada todavía hay más “guías oficiales“. Lo dejamos correr, dedicaremos hoy el día a alguna playa y mañana vendremos temprano al parque nacional. Con el calor que ya cae a las diez de la mañana mejor hacer la visita temprano.

La Espadilla es de esas playas con palmeras de toda la vida… el bajonazo del turismo se nota y mucho aunque tímidamente empieza a asomar de nuevo. Motos de agua, paragliding, hamacas en la playa y algo más local, los cocos, los que venden puros, los de las hieleras con sirope… una delicia. Tomamos un buen baño, insisten en que es peligrosa por corrientes pero muy buen baño. Tomamos una cerveza frente al mar en Burú, con unos nachos por 8 € cada uno. Se nota que aquí ya aprietan al turista.

Para la hora de la comida decidimos visitar otra playa: Biesanz, la que cuentan también como una de las más bonitas del país. Se debe aparcar en la carretera y bajar andando. En el camino alucinamos con las casas y hoteles y las vistas. En el camino que desciende, unos monos nos vigilan, atentos supongo que a nuestras mochilas. Una pequeña ensenada cerrada con muy poca gente, solo costarricenses. No hay bares ni nada donde tomar algo pero el baño merece la pena bajar.

Playa Biesanz

Playa Biensanz de Manuel Antonio

Dejamos la playa poco después de un baño y subimos de nuevo hacia la carretera principal en busca de un sitio donde comer. Por recomendación, paramos en Barbaroja. Solo por las vistas desde la terraza merecería la pena parar. Imaginamos el local en plena temporada con el lugar que tienen para disfrutar del atardecer con música en directo como rezan sus carteles. Tomamos pargo y pasta. Buenas y de grandes raciones. Pagamos 18 € por persona.

Lo que queda de tarde, eso que dicen los touroperadores “free time”: piscina, siesta, un buen café… ¡que ganas teníamos de volver a viajar!

Para el atardecer, donde va todo el mundo en Manuel Antonio, a El Avión. Ambientazo y con las mejores vistas del Pacífico mientras se pone el sol. Hacia 14 años nada más y nada menos de unas copas con mi amigo Oscar en ese mismo local. Además al llegar, un perezoso en el aparcamiento y varios monos carablanca dándonos la bienvenida. Frente al Avión, el Selina, un Hostel que tuvimos reservado y que finalmente desestimamos. De nuevo, creemos que hubiera sido un acierto aunque el precio es mucho para un local de este tipo. Cruzamos y nos tomamos una cerveza. Muy buen rollo.

Atardecer en Manuel Antonio

Los atardeceres del Pacífico en el PN de Manuel Antonio

La cena, solo cruzar de nuevo la calle y en el Avión. Cuatro muy buenas hamburguesas con la bebida con las que terminamos agotados y camino de la cama. El precio 11 € cada uno.

Día 7. Parque Nacional de Manuel Antonio

Madrugamos para hacer la visita del parque a primera hora y tratar de huir del calor. El parque abre a las 7 de la mañana y llegar pronto mejorará las posibilidades de ver animales. La primera buena noticia del día: tenemos el resultado negativo de nuestra PCR y ¡llegó en las 24 horas previstas!

Entre unas cosas y otras llegamos a la entrada del parque sobre las ocho de la mañana.

Parque Nacional de Manuel Antonio

Fundado en 1972, está bonita franja de costa en el Pacífico parece que se escapó por los pelos del boom urbanístico de la época y los años posteriores. El parque nacional es el más pequeño del país pero también el más visitado. Cierra los lunes, el día que nosotros llegamos pero, como escribí, llegamos de noche y así amanecíamos ya en las inmediaciones del área protegida. Manuel Antonio tiene más atractivo más allá del parque nacional.

El precio de entrada al parque es de 18 $. Ahora mismo sólo se puede comprar la entrada con tarjeta en unas máquinas expendedoras a la entrada. Su horario entre las 7 y las 16 horas para salir (la idea es que calcules las cuatro de la tarde para estar en la salida). Lo mejor será comprarlas por Internet y así evitar la cola que se forma en temporada alta.

No se puede llevar comida ni envases de plástico desechables. Nada de botellas de agua que no sean de uso personal y no desechables. En la misma puerta vendían estas botellas para rellenar en los grifos del parque, todos ellos de agua potable.

El área de Manuel Antonio cuenta con cinco playas, en realidad solo tres de ellas incluidas en la zona protegida. La gente las conoce por su numeración de la una a la cinco: la Espadilla (en la que estuvimos ayer), la Espadilla Sur, Manuel Antonio, Puerto Escondido y la Playita. Hay senderos bien marcados una vez dentro del parque y parece que no es difícil observar fauna típica de Costa Rica como los famosos osos perezosos, monos o iguanas. La mejor manera, hacerse con un guía para que te eche una mano. Y así lo hicimos al llegar.

Negociamos de los 20 $ que pedía por persona a 55 $ por el grupo de cuatro. Serán unas dos horas de recorrido acompañado del guía siguiendo el sendero principal, llamado el Perezoso. Entre otros de los animales que vimos:

  • Osos perezosos. De las seis especies a nivel mundial, dos se encuentran en Costa Rica y en el PN de Manuel Antonio: el de dos dedos y el de tres dedos. Se diferencian en el tamaño, el tiempo de gestación e incluso en sus hábitos, siendo uno más diurno y otro más nocturno en su actividad pero sin excesos… Se oyen los aulladores en la distancia. También hay una población grande de monos carablanca, aquellos que nos acompañaron ayer en el atardecer.
  • Basiliscos, esos lagartos con una especie de vela en el lomo y que corren sobre las aguas. Además de este, vimos otras especies de reptiles como iguanas, muy abundantes en el parque y que con toda seguridad verás en la población.

La verdad es que no creo que tuviéramos mucha suerte con la cantidad de animales que vimos. Leyendo la experiencia de otros bloggers parece que se tiraban al camino y «posaban» frente a ellos mientras saludaban… (ya se sabe que en esto de exagerar somos artistas). En nuestro caso, de no haber contado con el telescopio del guía no hubiéramos visto nada de nada. No tengo claro que valga la pena pagar los dólares que costó el guía. Pablo localizó más o menos la mitad de los animales que vimos. Estuvimos bromeando con su habilidad y la posibilidad de buscar trabajo que tenía en el parque.

Sobre unas dos horas más tarde llegamos al final del sendero El Perezoso desde donde se bifurca en otros senderos más pequeños. En este punto un bar y tienda de souvenirs, ¡en medio del parque Nacional!. No es la mejor manera de conservación que hemos visto.

Seguiremos explorando el parque por nuestra cuenta. Tomamos el sendero el Mirador. Parece sencillo al inicio pero más adelante se convierte en una escalinata empinada. Llegaréis al mirador de Punta Serrucho, unas vistas que realmente merecen la pena. Ir y volver desde el restaurante donde arranca lleva alrededor de 45 minutos. De vuelta vimos una familia de aulladores, conocidos aquí como congos. Hemos vuelto al soda donde hay aseos y también taquillas donde poder dejar tus objetos personales en caso de querer bajar a la playa más tranquilo (llévate un candado si quieres).

Un descanso y bajábamos hacia la playa de Manuel Antonio, la más famosa del parque y seguramente la más accesible y concurrida. Por suerte, es entre semana, estamos todavía en pandemia y no hay mucho turismo.

Playa Manuel Antonio

Ojito con los monos y mapaches de las playas de Manuel Antonio

Este es el lugar donde mapaches y monos pugnarán por tus pertenencias. Muy atentos a las mochilas puesto que se han convertido en auténticos profesionales de guante blanco. Por supuesto y como te indican en todo el parque: Nada de sacar comida y mucho menos ofrecérsela. Lo más prudente es que alguno se quede vigilando con el baño del resto. Vimos algún intento de robo mientras el turista salía corriendo del agua. Y al tratar de salir vivimos algún momento de tensión.

La playa es otra de esas que ves en las fotos de las agencias de viaje. Es cierto que el agua estaba de maravilla pero sin llegar a la espectacularidad de una cala en Formentera, llamadme chovinista. Para salir del parque tomamos primero el sendero circular de Punta Catedral.

En el sendero de Punta Catedral lo pasamos en grande escuchando muy cerca a un grupo de aulladores. El circuito pese a ser de dificultad media es un imprescindible del parque. Si comienzas por la derecha, el primer de los miradores es el de la isla Olocuita sobre un gran acantilado. Tras este, el mirador de Isla Verde. El tercero y último, el mirador de playa Gemelas. Se sale de la ruta por un puente con el sugestivo nombre de “La Trampa”. Nos llevó tan solo 30 minutos.

Después de hecho ese tramo saldríamos paralelos a Espadilla Sur, otra de las mejores Playas de Costa Rica y la pasarela sobre los manglares que nos devuelve a la puerta de entrada. Con ello concluimos la visita del PN de Manuel Antonio, unas seis horas en total a ritmo de oso perezoso y con muy pocos rincones por ver. Por cierto antes de salir un aseo bien dotado incluso con duchas que aprovechamos merecidamente.

Mapa de senderos y playas del PN de Manuel Antonio

Mapa de senderos y playas del PN de Manuel Antonio

 

PARQUE NACIONAL DE MANUEL ANTONIO

El parque abre entre las 7 y las 16 horas. A esta hora tienes que estar en la salida

 Precio: 18 $. Únicamente se puede realizar el pago con tarjeta de crédito. Para el guía 20 ¢ por persona. No hay precios fijos, mejor negociar

 Aparcamiento: Hay muchos gorrillas encargados de llevarte y cobrarte. 3.5 € tienen la culpa para evitar la discusión

Dificultad: Media. Los escalones del Mirador Punta Serrucho se pueden atragantar. El resto es accesible.

Volvemos a comer al Buru, frente a la playa de Espadilla. Platos, bebidas, postres y cafés: 20 € cada uno.

Por la tarde nos acercamos a Quepos, al puerto deportivo donde hay un moderno centro comercial y algunas tiendas de artesanía y souvenirs. Es otro nivel, se ve algún americano recién bajado del barco y en general los precios son altos. En el pueblo si encontramos alguna tienda donde hacernos con alguna camiseta a mejor precio, en concreto delante del paseo marítimo donde aprovechamos para disfrutar de un último atardecer en el Pacífico.

Volvimos a cenar al Avión, ¡tocaba celebrar cumple!. Y de nuevo un acierto, raciones enormes eso si. Tras este, nuestro último y apretado día antes de emprender la vuelta a España, cogimos la cama.

Día 8. Manuel Antonio-aeropuerto de San José de Costa Rica y vuelta (160 km)

Con nuestra flamante PCR negativa poníamos rumbo a San José, más bien rumbo al aeropuerto de Alajuela. Con todo hecho, si es que esta es una expresión válida en un viaje, abandonábamos el hotel de Manuel Antonio a primera hora de la mañana. Nuestro vuelo no salía hasta las 17 horas pero preferimos tomar el camino con calma. Teníamos la facturación del vuelo hecha y con el habíamos obtenido ya el código QR de entrada en España. Certificabas que aportabas una prueba negativa, que no tenías síntomas y que no habías tenido contactos COVID o que guardarías cuarentena de producirse y ya está. La página del gobierno español es fácilmente localizarle y exige unos cinco minutos para rellenarse, pero te aseguras una entrada más rápida.

En el camino un par de paradas para café. Una de ellas en el puente del río Grande de Tarcoles. Desde arriba se ven los enormes reptiles que como los perezosos se dedican a tomar el sol a estas horas.

Guardad algunos colones para tres peajes que encontrareis en el camino: 620, 820 y 480 colones (unos 3 € en total). Hay que estar muy atento a unos 20 km de San José para tomar la variante norte por Coyol hacia el aeropuerto. No está muy bien señalizado, mejor el Maps Me en marcha.

Los 160 km se llevaron alrededor de tres horas. Devolvemos el coche, pero antes pasamos a lavarlo. En la oficina de alquiler insisten en la necesidad de devolver el coche limpio si no quieres pagar una multa. Nos cobraron 6000 colones (unos 8 €) por lavarlo cerca del aeropuerto.

Pasamos los controles sin incidencias (tener a mano la PCR negativa y el QR de entrada en España) y ¡rumbo a España!

Un improvisado y necesario viaje, tal vez más corto de lo que requiere Costa Rica pero que resultó ideal después de meses en dique seco. Una semana en Costa Rica fue el tiempo que necesitamos para conocer la fantástica cadena de volcanes del interior y dejar un par de días más tranquilos de playa en Manuel Antonio.

Pretendimos un ritmo lento, aquello del slow travel que tanto nos gusta y sin demasiadas horas de coche y lo conseguimos. Quedó la visita de Tortuguero y Cahuita en el Caribe y por supuesto Nicoya y el norte de la costa del Pacífico. Seguro que tendremos más oportunidades de conocer este país repleto de naturaleza salvaje y gente amable. ¡Pura Vida!

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Algunas fotos de nuestro viaje a Costa Rica

PN del Volcán Poas

Cataratas La Paz

Cataratas de La Fortuna

Los senderos del Volcán Arenal

Los senderos del sector Península

Las termas Tabacón

La ruta del río Celeste en el PN del Volcán Tenorio

El canopy en Selvatura Park de Monteverde

La reserva biológica del monte nuboso de Monteverde

Los puentes colgantes de Monteverde

El jardín de los colibríes

El parque nacional de Manuel Antonio

Las playas de Manuel Antonio

2 Comentarios
  1. Laura S Arteaga 3 semanas

    Muy bonito el viaje. Estuve con mi familia hace muchisimo tiempo. Mis ninos eran muy pequenos. Lindos recuerdos.

    • Autor
      José Luis Bauset 3 semanas

      Muchas gracias por tu comentario! Me alegra mucho que te traiga buenos recuerdos. La verdad es que nos vino en el mejor momento después de muchas semanas deseando salir de viaje y salió redondo.

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